Opinión

Lealtad absoluta

Sin lealtad no existe un Estado. La lealtad es creer en lo que hacemos, en el fiel cumplimiento de las tareas encomendadas. | César Gutiérrez

  • 26/11/2019
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Esta semana pudimos ver los discursos del General Secretario de la Defensa Nacional, General de División D.E.M. Luis Cresencio Sandoval González y del Secretario de Marina Almirante CG. D.E.M. José Rafael Ojeda Durán, refrendando lealtad absoluta al Presidente y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Andrés Manuel López Obrador.

En palabras del General Secretario de la Defensa Nacional manifestó “Respaldamos su proyecto de gobierno con lealtad, profesionalismo y honestidad. Somos leales y guardamos profundo respeto a la institución presidencial que usted representa al haber sido elegido en un proceso democrático y transparente. Le refrendamos el principio esencial de las Fuerzas Armadas de ser siempre leales”.

El almirante secretario de Marina manifestó “Para quienes formamos parte de la Secretaría de Marina Armada de México es un honor que sea usted el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Cuente siempre y bajo cualquier circunstancia con nuestra lealtad absoluta”.

Ambas expresiones de los secretarios de la Defensa y Marina fueron bien recibidos y contestados por el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, manifestando que “Nos han apoyado mucho, con mucha lealtad, tanto la Secretaría de la Defensa como la Secretaría de Marina, ayudándonos ahora en la tarea tan importante de garantizar la paz y la tranquilidad en nuestro país. Ayudándonos para que haya seguridad en nuestro país sin titubeos, ayudándonos para que la policía militar, la policía naval pasaran a formar parte de la Guardia Nacional”.

Pero es muy importante analizar que muy pocos saben el significado de la palabra lealtad, y que es aplicable tanto en el medio militar como en el medio civil. Sin lealtad no existe un Estado, no hay medias tintas; la lealtad es creer en lo que hacemos, en el fiel cumplimiento de las tareas encomendadas, es dar todo por aquello en lo que creemos. Este 20 de noviembre pasado, el personal de Tropa, Marinería y Oficiales que integran las Fuerzas Armadas Mexicanas, refrendaron sus valores y demostraron, con su trabajo diario en este nuevo ciclo de gobierno, el buen desarrollo de las órdenes que han recibido.

Por eso es tanta la insistencia con la iniciativa de ley, para que se mejoren los sueldos al personal de Tropa y oficiales retirados, para evitar que los amague un mundo al que no están preparados cuando se dan de baja o de retiro. ¿Acaso no se dan cuenta que este personal no puede aspirar a los grandes puestos? No todos pueden ser generales, almirantes, jefes o capitanes. Por ejemplo, nunca existió un proyecto para regularizar a los oficiales que solo contaban con el nivel bachillerato, ya mejor ni hablamos del personal de Tropa y marineria que sólo contaba con secundaria, la vida fuera del cuartel no es sencilla, en el ámbito civil, los sueldos para laborar en seguridad están muy castigados y con el tipo de subcontratación solo ayuda a reducir gastos operativos de las empresas, esto provoca que ese militar no sea valorado, ya que sin una licenciatura o posgrado, solo podrá ser escolta, vigilante o policía y en el peor de los casos ser carne fresca para la delincuencia organizada.

Hasta el momento no existe algo que solucione esta problemática, es lo que viven día a día este personal, muchos dirán que es un asunto particular de cada individuo, pero los problemas ¡ahí están! muchos lo vivirán cuando llegue ese momento y solo hasta ese instante se darán cuenta de esta triste realidad, muchas veces es demasiado tarde. Por eso es que la cofradía del poder solo vio por sus intereses durante los sexenios anteriores y trata de convencer a este nuevo gobierno de cambio para seguir con las malas prácticas, es necesario que el Ejército y Marina evolucionen y estén a la altura de estos tiempos modernos, para enfrentar los nuevos retos de seguridad interior que suceden en el ancho y largo del país. En tanto se termina de integrar la Guardia Nacional, quienes llevarán el peso de la seguridad pública a nivel federal seguirán siendo las Fuerzas Armadas.

Estamos observando que cada día que pasa, la delincuencia organizada está utilizando mayor tecnología y entrenamiento paramilitar, tienen una extensa red de informantes y corrompen con plata o plomo. Ya son muchos eventos donde es atacado el personal militar de las bases o destacamentos, ellos sólo reciben las órdenes de operaciones de las mentes pensantes detrás del escritorio. Perdón por decirlo pero es la realidad, la verdad no peca pero incomoda. Los riesgos calculados no previstos causan bajas, esas bajas dejarán viudas e hijos huérfanos y no hay dinero que pueda suplir esa pérdida, o en otras palabras la reserva únicamente es empleada para consolidar el éxito no para resarcir errores.

La lealtad ha sido puesta a prueba, nuestra Tropa, Marinería y oficiales le siguen demostrando a México su valor, el trabajo de ser soldado, al cual no todos le entran. Son muchos críticos y especialistas, pero no los veo tomar un fusil para relevar a ese soldado y marino que está dando su vida y su honor por la patria. Seamos congruentes, la educación comienza desde el seno de la casa, la sociedad debe entender que el gobierno no va a educar a sus hijos, los padres somos los maestros y supervisores de esos niños, que el día de mañana serán buenos ciudadanos o los capos que serán perseguidos.

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