Opinión

Las envidias de la precisión militar

Nadie felicitó a los elementos militares que llevaron a cabo el operativo de captura del “Marro”, nadie se preocupó por reconocer su trabajo. | César Gutiérrez

  • 04/08/2020
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Dicen que cantada vale doble, la detención de José Antonio Yépez Ortiz mejor conocido como “El Marro” no fue casualidad, como lo pronostique en columnas anteriores, el trabajo de investigación que se tenía contra el líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, constaba de más de 18 meses de trabajo de investigación por parte de los grupos de inteligencia de la SEDENA y SEMAR. Sumado a las pifias en las detenciones y posterior libertad del padre, madre, hermana y prima del Marro en días anteriores, calando hondo en el orgullo de los del verde olivo, ya que la orden del presidente fue clara y precisa, queremos detener al “Marro” y acabar con la violencia en Guanajuato. Ante esto, el general secretario Luis Cresencio Sandoval puso a trabajar a las diversas áreas de la Secretaría de la Defensa Nacional a cumplir con la orden del presidente, por lo que en la madrugada del domingo dos de agosto se dio cumplimiento a la orden.

No pasa desapercibido el hecho de que el general secretario acaparó el flujo de información y la parte operativa, ya que existía desconfianza por parte del Ejército de posibles fugas en la información de alguna de las autoridades estatales y municipales, ya que tenían conocimiento de la red de protección que fue creando durante años el líder del Cártel de Santa Rosa de Lima. Todos sabemos que es imposible el crecimiento de un grupo criminal sin la complicidad y apoyo de las autoridades, donde curiosamente el fiscal general del estado tiene una década siendo primero procurador estatal, y ahora fiscal general. Lo mismo pasa con el secretario de seguridad pública del estado, quien lleva 8 años en el cargo, donde curiosamente quien fuera un criminal menor que empezó robando camiones y era empleado de otros líderes del huachicoleo, creció para convertirse en el señor del Cártel de Santa Rosa de Lima.   

Pero veamos el contexto del por qué "El Marro"se convirtió en un objetivo primordial para el gobierno federal. Recordemos que José Antonio Yépez fue el primer líder criminal que públicamente amenazó al presidente de la república con una narcomanta en 2019. De igual manera utilizó autobombas para intentar atacar a la Guardia Nacional e instalaciones de la refinería de Guanajuato, que se consideran de prioridad nacional. Puso en jaque al estado de Guanajuato en varias ocasiones realizando quemas de vehículos y ataques a negocios locales, atacando a la población civil, dada su guerra con el CJNG (Cártel Jalisco Nueva Generación), la cual inicia por el asesinato del primo de Nemesio Oseguera Cervantes alias “El Mencho”, quien había iniciado negociaciones con "El Marro"y su gente para compartir las rutas del trasiego de drogas de la región conocida como el triángulo de las bermudas que consta de Salamanca, Irapuato y León, todas del estado de Guanajuato.

La guerra entre el CJNG y el CSRL fue incrementando al paso de los meses, mismo que fue de conocimiento público por los distintos videos que los grupos criminales subían a las redes sociales para tratar de intimidar a sus adversarios, y para contestar los mensajes de los contras. Entendieron que un video en redes sociales era más promocionado que andar descuartizando gente y dejándolas con narcomantas por todo el estado

Pero la realidad es que la guerra entre los dos grupos criminales era dispareja y desigual, ya que si bien es cierto "El Marro" era el amo y señor de Guanajuato, el poder de fuego y de estructura de sus contra del CJNG no solo es superior en todos sentidos, es también por el hecho de que la gente del “Mencho” analiza las posibilidades que tienen para poder llevar a cabo los cometidos. Como lo hemos visto en gran parte de la república mexicana, son un Cártel que ha demostrado audacia y practicidad como ningún otro grupo, al grado de contratar sicarios freelance para trabajos únicos, como lo vimos con el fallido atentado al Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, que demuestran el alcance que tiene este grupo criminal, así como su capacidad económica, operativa y estratégica.

La detención del “Marro” se da gracias al trabajo de inteligencia y al operativo que realiza en primer lugar la SEDENA y SEMAR, aun cuando la Fiscalía General de Guanajuato participó también, la realidad es que se tenía identificado al objetivo. Se tenían tres drones con imágenes en vivo, así como con la localización del objetivo y seis de sus gatilleros. Se sabía que estaban armados y tenían vehículos de escape, alrededor de la 04:00 hrs de la madrugada del domingo 02 de agosto, dio inicio la operación, aunque en algunos medios se menciona que no hubo disparos, la realidad es que existieron varias detonaciones sin que se diera un enfrentamiento. Para cuando José Antonio Yépez Ortiz intentó escapar, ya estaba rodeado y sin posibilidades de escape. Lo que mencionan los elementos que lo capturaron que al ver que era elementos del Ejército se tranquilizó y entendió que era mejor entregarse. Mencionó también, me comentan, que de ser gente del “Mencho” prefería morir echando bala, que no le tenía confianza a la policía porque serian capaz de matarlo, que solo les pedía respetaran a su familia, a lo que los elementos militares le indicaron que ellos estaban ejecutando una orden de aprehensión de un juez federal. Hicieron las preguntas de identificación de su identidad y fueron totalmente herméticos en todo el trayecto.

Durante la mañana se dieron varios comunicados oficiales y en redes sociales como Twitter, donde el gobernador del estado de Guanajuato Diego Sinhue Rodríguez Vallejo daba a conocer la noticia y detención de José Antonio Yépez Ortiz. Asimismo, salió el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Alfonso Durazo Montaño a dar detalles de la operación y captura del “Marro”. Por supuesto que los diferentes grupos políticos se empezaron a manifestar, todos tratando de sacar raja política, los panistas felicitando al gobernador Diego Sinhue como si fuera un héroe por la captura del personaje. En contraparte los detractores del gobernador y los panistas, quienes son más afines al gobierno federal y al presidente López Obrador, salieron a elogiar el trabajo del gobierno federal y su participación para por fin detener a quien, hasta ese momento, había sido la peor pesadilla de inseguridad del estado de Guanajuato.

Lo curioso de todo esto es que nadie felicitó a los elementos militares que llevaron a cabo el operativo de captura del “Marro”, nadie se preocupó en lo más mínimo por reconocer el trabajo de los elementos militares. Felicitar a la Secretaría de la Defensa Nacional o al general secretario no es lo mismo, ya que quienes llevan el peso de las operaciones son olvidados. Eso sí, las felicitaciones y reconocimientos serán para los jefes, quienes muchas veces no conocen ni siquiera al personal que ejecuta las operaciones, por eso mi reconocimiento es para ellos, los héroes anónimos que nadie conoce pero que ahí están, en el anonimato, cumpliendo con su deber de forma estoica y valiente.

Queda claro que los del uniforme verde olivo, pixelado, los de la botas militares, muy a pesar de los enemigos que intentan denostarlos, atacarlos y criticar su trabajo, se siguen cansando de dar resultados a las órdenes del comandante supremo. Les podrá gustar o no, pero la realidad es que no hay encomienda que se les de que no cumplan con ella. Sabemos del desgaste que tiene el personal militar, sabemos también que muchos que no conocen a las instituciones militares creen malamente que están ocupando funciones fuera de su naturaleza, con esto lo único que demuestran es su desconocimiento a su estructura y trayectoria.

Hicieron lo que nadie imagino, que fue cambiar la opinión del presidente de la república, quien públicamente declaró que por si por él fuera desaparecería al Ejército y Marina para convertirlos en Guardia Nacional, hoy parece impensable, ya que como lo he mencionado siempre, se han convertido en el instrumento de cambio de la 4T, que tanto añora el gobierno federal.

Por último, es importante que el general secretario transmita al presidente de la república, que el buen trabajo y la lealtad demostrada por el personal militar, debe ser recompensado de la misma manera en que es ofrecido. Se necesita forzosamente un estímulo económico el cual refleje el grado de compromiso del comandante supremo para con sus tropas, ya que de lo contrario estaríamos como dice el dicho, ante la ley del embudo, lo ancho para ellos y lo angosto para uno. El personal militar es noble y leal, pero no puede comer de reconocimientos y medallas, necesita forzosamente una recompensa a tanto esfuerzo y sacrificio, ya que si quiere tener a un soldado feliz, necesita que ponga el pan en la mesa de sus seres queridos.

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