Opinión

Las dudas

Lamentable la muerte de Julio Scherer, un luchador por la libertad de expresión, esa que hoy tanto en el país como en el mundo se ve acosada, agredida, pisoteada.

  • 10/01/2015
  • Escuchar

 

No alcanzo a comprender los juegos financieros que se hacen en las altas esferas gubernamentales. Ahora resulta que vamos a comprar petróleo, ligero, eso sí, a los norteamericanos, pues lo requerimos para la elaboración de gasolinas, entre otras cosas. Y me pregunto ¿y nosotros no tenemos ese tipo de crudo? Ya que estamos en la llamada economía “globalizada” ¿no sería mejor acabar de comprar toda la gasolina allá  (ahora que está más barata) para no incurrir en costos adicionales por traslado del crudo, procesamiento, refinación?

 

¿Qué se mueve financieramente con esta medida? ¿A quién beneficia? Es decir, ¿Quiénes están especulando con la compra/venta de petróleo: cambio petróleo por petróleo? Ese es el resultado más claro de la visita del jefe del ejecutivo a Washington. Nada más. Publicitar las reformas estructurales ante los norteamericanos no es nada nuevo y no se hacía necesario un viaje, pues ellos son los que más claro tienen cómo andan las cosas.

 

Las predicciones

 

Como todos los años, en el mes de enero se hacen proyecciones económicas y se sugieren los cambios que pudiera haber en los presupuestos tanto de ingresos como de egresos, incluyendo las expectativas de crecimiento. No acabo entonces de entender que nos “aprovechemos” de la baja en el precio del petróleo para comprar nosotros, si también a nosotros nos pega esa medida, no considerada en el presupuesto de ingresos de la Federación. En fin, en finanzas sólo los expertos tienen la última palabra aunque esta sea “crecimiento negativo”, eufemismo para decir que no crecimos, que perdimos.

 

Las responsabilidades

 

Por esas cosas de expertos es que no es posible que en sus estudios y análisis profundos el sector financiero no hubiera sabido que había algún manejo, digamos extraño, en banca  Ficrea y que, como en el caso de Mexicana de Aviación, el responsable principal, en este caso Rafael Olvera Amezcua, tuviera todo el tiempo del mundo para fugarse, dejando en la calle a los ahorradores. Según las informaciones, desde el mes de octubre las autoridades financieras y de control bancario estaban enteradas y no hicieron nada: sólo tratar de mediatizar el asunto, hablar de ahorros asegurados y los montos máximos de recuperación.

 

Hacienda dice que irá sobre los inversionistas, los ahorradores, para saber por qué tenían ese dinero, etc. Es decir, las víctimas son las culpables por aspirar a tener una vejez tranquila;  en todo caso, que empiecen por los responsables del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal que invirtió 120 millones de pesos allí ¿tenían autorización para la especulación financiera?

 

Durante muchos años en México funcionó un mecanismo instrumentado por las autoridades llamado “encaje legal”,  que, según se decía, evitaría que los bancos quebraran y protegía el ahorro de los inversionistas. Después desapareció y vimos entonces las quiebras bancarias, los rescates, la venta nuevamente a los particulares y volvemos al principio ¿otro rescate? ¿Es el único banco en estas condiciones? Las instituciones del gobierno encargadas de vigilar el funcionamiento financiero deben dar una respuesta clara, la Comisión Bancaria y la Condusef.

 

Los legisladores, igual que la Suprema Corte de Justicia de la Nación deberían de expresarse y resarcir a los ahorradores o ¿cómo puedo yo saber, simple mortal, si un banco es mejor que otro si su lenguaje es el de los “expertos” y los organismos que pudieran protegerme no lo hacen? Lo que se requiere es justicia, no hay excusa.

 

Y sigue…

 

 

El tema de los normalistas de Ayotzinapa, los enfrentamientos entre “autodefensas”, la muerte de otros más en  Apatzingán, a manos de fuerzas federales, sólo indican un problema que tiene raíces muy profundas, que trascienden los estados para implicar a una región, Tierra Caliente, y que el gobierno, por negligencia, incapacidad o complicidad, no quiere o no puede resolver. El virrey Castillo, comisionado en Michoacán sólo ha tenido logros de escenografía. No se puede andar experimentando.

 

De pilón…

 

Lamentable la muerte de Julio Scherer, un luchador por la libertad de expresión, esa que hoy tanto en el país como en el mundo se ve acosada, agredida, pisoteada. Un ejemplo: No deja de sorprender la respuesta del gobernador de Veracruz ante el reclamo por la desaparición del periodista Moisés Sánchez: "taxista", le dice y sólo le concede que "escribía en internet". Sorprende, igualmente, la intolerancia político-religiosa de los grupos radicales que sin mayor empacho masacraron a los miembros de la redacción de un semanario humorístico francés que cuestiona muy diversas visiones del mundo.

 

La discusión está abierta en el propio país galo y este acto, reprobable, lo único que logra es exacerbar las diferencias (reales o ficticias) entre las comunidades, las naciones, que viven en Francia, haciéndole el caldo gordo a los ultranacionalistas que por todos los medios aspiran a deshacerse de los “extranjeros”. ¿Dónde y quién puede llamar a la tolerancia? ¿Qué hacemos para librarnos de esas tremendas ataduras, las del poder, las del pensamiento único, que como visión del mundo se nos quieren imponer?

 

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

 

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier  régimen, no importa el partido, por supuesto)

 

 

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.