Opinión

La vida que vale 650 mil pesos

Todos son iguales. | Jorge Ramos Pérez

  • 09/05/2021
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La noche del lunes el derrumbe de una trabe cegó 26 vidas y lesionó a más de 50 personas.

El Metro de la Ciudad de México quedó marcado por esa tragedia que se ensañó contra trabajadores, albañiles, enfermeras, personas que día con día salen o salían a la calle a ganarse el sustento.

¿Quién o quiénes son los responsables? Es una de las interrogantes que quizá no tengan una respuesta clara o que nos satisfaga a todos.

Lo cierto es que el grupo gobernante que encabeza Andrés Manuel López Obrador es el que desde 1997 rige los destinos de la capital mexicana. ¿A quién culpar si son parte del mismo grupo?

Una de las cosas que más llamó la atención fue la frase “¡al carajo!” que profirió López Obrador cuando se le preguntó por qué no fue al lugar de los hechos o a visitar a los deudos o lesionados.

En la mente del jefe del Poder Ejecutivo visitar heridos o familiares de quienes murieron es de hipócritas, de conservadores.

Sin embargo, familiares de fallecidos y lesionados por el accidente en la Línea 12 del Metro le respondieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que no quieren verlo ni tomarse una fotografía con él, sólo piden que alguien del gobierno les garantice el apoyo que requieren.

Mayte de Jesús Herrera, abuela de Brandon Giovanny Hernández, dijo a los periodistas de La Silla Rota:

“Para qué se paran si el pinche siniestro ya pasó. Párate aquí donde están los enfermos, donde se necesita la pinche puta ayuda, donde la señora está pidiendo clavos para su hermano. Realmente párate ahí, ve al hospital y ve al enfermo cómo está. Párate ahí donde hay algo qué hacer”.

La mujer pide ayuda para su yerno. “No lo han operado, él tiene una pierna partida en tres pedazos, necesitan operarlo de la pierna y hacerle un estudio de la cabeza para no afectar el cerebro, sólo le hacen cosas momentáneas y no le han hecho un diagnóstico y la operación la posponen. Estamos hablando de cuántos días transcurridos y la operación está posponiéndose y posponiéndose. Apenas vinimos, por lo de mi nieto, y nos enteramos de un señor que necesitaba una operación por algo que le pasó en las vísceras y no se la han hecho”.

Y remata: “¿Para qué me sirve que vayan a donde pasó el siniestro? Vayan a los hospitales para ver lo que necesitamos”.

-¿Le gustaría ver al presidente?

-No me gustaría ni verlo, ahora que la gente se está muriendo por la inconsciencia de ellos.

Quienes sí llegaron al lugar fueron políticos panistas. Andrés Atayde, presidente del PAN en la CDMX, y los diputados del Congreso de la Ciudad de México: Christian Von Roehrich, Federico Döring, Héctor Barrera y Diego Garrido, fueron a la zona cero para cuestionar a la administración capitalina… pero recibieron el furioso reclamo de la gente.

Ahora sabemos que la indemnización por los fallecidos será de unos 650 mil pesos.

Los responsables de lo ocurrido, un presidente que desdeña reunirse con los heridos o deudos y una oposición que medra con la tragedia. De ese es el tamaño de nuestros políticos.

Al final de cuentas, todos son iguales.

Punto y aparte. Cuentan diplomáticos del cono sur una anécdota. Que el entonces presidente se paraba frente a una imagen de Simón Bolívar, el libertador... y se ponía a hablar con él. Así son.

Punto final. En la elegante mesa del Palacio Real de Madrid estaban unas 10 personas. El Rey Juan Carlos, altos funcionarios al lado del presidente del Gobierno español. Y una pequeña delegación mexicana, encabezada por Felipe Calderón. En la plática salió a relucir el diario El País y la queja de una política ibérica por las constantes críticas, que ella no recibía siendo opositora. “Hay que aguantar”, le dijo el mexicano. “Porque ha de saber usted que no es lo mismo ser borracho (opositor) que cantinero”, lo que detonó las reales carcajadas. Pero no, ni Calderón se aguantaba. Así son.

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