Opinión

La verdad nos hará libres

En México aparentemente no pasa nada de nada.

  • 07/04/2016
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  • Reacciones, renuncias, desmentido en los Papeles de Panamá.

 

  • En efecto,“no todas las personas que figuran en los documentos tienen relación con algo ilegal”.

 

Doce jefes y ex jefes de Estado y de Gobierno, 128 políticos de varias tendencias, 61 familiares o socios cercanos a líderes políticos, grandes empresarios, deportistas, actores, directores de cine, escritores –como Vargas Llosa– y un largo etcétera figuran como titulares o vinculados a sociedades opacas en la gran filtración de datos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, especializado en la creación de mercantiles offshore, según han revelado un colectivo de casi 400 periodistas de varios países, coordinados con el Consorcio Internacional de Periodistas en Investigación con sede en Washington DC.

 

El equipo de 370 periodistas de 76 países trabajo en total secrecía –algo muy difícil de conseguir entre tanta gente– durante un año analizando los documentos para poder explicar a la opinión pública de qué se trata este asunto, y seguramente confirmaron la información una y otra vez como lo mandan los principios del periodismo moderno.

 

Para algunos es sólo un asunto sin importancia, -¿sin importancia?- para otros es una filtración perversa que no tiene nada que ver con el periodismo de investigación; para el gobierno de Rusia es una filtración perversa atribuida a ex agentes de la CIA y del Departamento de Estado. El vocero de Putin Dmitry Peskov desestimó versiones de que su jefe estaría involucrado en transacciones en paraísos fiscales y las consideró calumnias atribuibles a la Putinfobia: de hecho en Rusia el tema de Los Papeles, no existió para la prensa salvo para el periódico independiente Novaya Gazeta.

 

En México muchos de los mencionados se apresuraron a decir que en efecto habían hecho algunos trámites para adquirir algunos bienes e inmuebles, pero que no habían concretado ninguna compra. El SAT ya investiga. Por ejemplo, Alfonso de Angoitia Noriega, vicepresidente ejecutivo de Grupo Televisa, aceptó haber comprado una empresa en el paraíso fiscal de Bahamas pero negó haber realizado cualquier acción fuera de la ley y mucho menos algún proceso referente a la evasión de impuestos.

 

Por su parte, el  ex director de Pemex, Emilio Lozoya, negó mediante un comunicado haber creado empresa alguna en Panamá y tener relación con la firma panameña, eso sí, mediante su cuenta de Twitter, Lozoya dijo que posiblemente algún socio en el extranjero con el que haya tratado antes de trabajar para el gobierno, intentó crear una sociedad "offshore", lo que no se concretó.

 

Mario Vargas Llosa explicó a través de una carta que nunca ha mantenido cuentas bancarias en esos países, nunca han tenido relación con los abogados panameños y nunca han tenido fondos ni bienes a través de una sociedad llamada Talome Services.

 

En efecto, el mismo periódico alemán reconoce que No todas las personas que figuran en los documentos tienen relación con algo ilegal”.

 

Pero ya hubo renuncias.

 

Pero el primer golpe de la filtración fue la caída –renuncia– del primer ministro de Islandia, Sigmundur Gunnlaugsson; la  filtración mostró que dicha persona utilizó una sociedad offshore, junto con su mujer., donde ocultó millones de dólares de inversiones en los bancos de su país.

 

 

Comunicado de Mossack Fonseca

 

Por cierto, antes de que la información de Los Papeles de Panamá se diera a conocer, la empresa de abogados -Mossack Fonseca- envió un correo a sus clientes tras enterarse de que varios medios iban a publicar documentos secretos sobre las sociedades offshore que gestionaba para ellos información importante, dice, el texto firmado por Carlos Sousa-Lennox, director de Mercadeo & Ventas:

 

“Les dirigimos la presente para informarles que estamos en medio de un proceso de investigación exhaustiva con expertos que nos confirman que hemos sido objeto de una intromisión no autorizada a nuestro servidor de correo electrónico. Si no han recibido mensajes de nosotros hasta el momento, significa que tenemos motivos para pensar que su información no ha sido comprometida. Lamentamos sinceramente este evento y hemos tomado las medidas necesarias  para remediarlo y prevenir que vuelva a ocurrir”.

 

Lo que Sabemos que Pasó

 

“Hubo un acceso no autorizado a nuestro servidor de correo electrónico por medio del cual cierta información fue recopilada por terceros externos. La identidad de ciertos individuos e información sobre ciertos aspectos de sus asuntos pueden haber sido expuestos como resultado de este acceso no autorizado. No conocemos aún la identidad o la motivación de las personas que han cometido este acto”.

 

E informan que han entablado denuncias legales respecto al hurto de información, y que “periodistas de ciertos medios de comunicación que han estado tomando información fuera de contexto y haciendo falsas suposiciones respecto a la naturaleza de nuestros servicios”.

 

O sea, los datos son ciertos, pero la información está fuera de contexto. Sólo en algunos casos, en otros no sabemos.

 

El director da la cara..., y dice que la filtración beneficia a algunos.

 

Ante la crisis, el abogado Ramón Fonseca Mora, ex ministro consejero del presidente Juan Carlos Varela,  y  fundador del  Grupo Mossack Fonseca, dio la cara y respondió a una serie de cuestionamientos de la empresa fundada en 1977 y con presencia en todos los continentes –46 ciudades de todo el mundo–; se trata de uno de los cinco despachos de abogados más grandes para el registro internacional de sociedades offshore. Muchas de estas sociedades sabemos que eluden impuestos en Panamá y otros paraísos fiscales.

 

En la entrevista con el periódico La Prensa, de Panamá se comprometió a cooperar en las investigaciones. Dijo de entrada, que nunca han sido demandados ni acusados formalmente de nada, y que en 40 años han hecho más de 240 mil empresas: “No todas están vivas, la mayoría están muertas, pero eso da una idea de la industria...”.

 

Y subrayó con respecto al posible dinero sucio y que ha evadido el pago de impuestos en los países de origen que ellos son “abogados panameños y no podemos meternos a ver las estructuras de la sociedad o las actividades que está realizando la sociedad en contra del sistema impositivo (...). Recuerde, el cliente nuestro generalmente es un intermediario, así que no tenemos acceso al cliente final para que firme esto, pero ya hemos empezado a exigirlo”.

 

 

¿Cómo fue la filtración y como trabajaron más de 300 periodistas coordinadamente?

 

Todo empezó hace poco más de un año cuando el periódico alemán Süddeutsche Zeitung recibió una filtración de una fuente anónima. Se trataba de datos cifrados pertenecientes al buffet de abogados panañemos. La filtración era de miles de documentos entre registros, contratos, memoranda y correos electrónicos de muchos años de intensa actividad offshore. Hay en esos documentos información de más de 214 mil empresas en más de 200 países y territorios.

 

¡La filtración alcanzó los  2.6  Terabytes de documentos cifrados!

 

Según el periódico alemán, el filtrador no quería ningún tipo de dinero sólo pidió medidas severas para garantizar su anonimato y seguridad.

 

 

¿Cómo llegaron a los medios los papeles?

 

Lo empezaron a hacer dos periodistas del diario alemán: Frederik Obermaier y Bastian Obermayer.

 

En una entrevista a la agencia alemana DPA cuentan cómo fue...

 

“Cuando pudimos ver los primeros paquetes de datos nos dimos cuenta al instante de la dimensión del asunto”, dijo Frederik Obermaier.

 

- ¿Qué motivos alegó la fuente anónima para entregarles los datos?-, inquiere la DPA.

 

- La fuente indicó que su intención era claramente moral con la frase: “Quiero que estos delitos se hagan públicos”,responde Obermair.

 

- Ustedes acudieron a otros colegas para analizar el gigantesco volumen de datos. Al final participaron unos 400 periodistas de 80 países. ¿Cómo hicieron para mantener tanto tiempo en secreto unas revelaciones tan delicadas?, se le inquiere.

 

Responde: “A decir verdad es algo que también a mí me asombra. Contábamos con que en algún momento algo se filtraría. Si cada uno se lo contaba a una sola persona ya hubiéramos sido casi mil los enterados. El riesgo era grande. Por eso desde el principio insistimos en que se debía mantener la confidencialidad hasta el final porque si no peligraba todo el proyecto.

 

- ¿Han conseguido analizar todo el volumen de datos en un año de investigación?

- “No, definitivamente no. El año pasado conseguimos llegar hasta el final de algunos casos. Pero sigue habiendo decenas de pistas que no hemos podido seguir todavía. Con todo el material que tenemos no podemos descartar que en cinco años estalle un escándalo en el que una pieza que faltaba sea encontrada entre estos datos.

 

- ¿Cómo se siente cuando uno está en posesión de informaciones tan explosivas?

 

- Uno se siente raro cuando ve quiénes figuran en los datos: criminales, mafiosos, jefes de Estado, acólitos de autócratas. Son toda gente que tiene interés en que todo esto no salga a la luz. Personalmente no tengo mucho miedo. Vivimos en Alemania en un entorno en el que uno se puede sentir seguro como periodista. Más me preocupan los colegas que trabajan e investigan en países en los que el Estado de derecho no funciona muy bien. En esos casos lo que está en peligro es su vida.

 

- ¿Entregarán el material a la Fiscalía?-, lo inquiere DPA.

 

- No. No somos el brazo de la Fiscalía. Somos periodistas.

- ¿Estarán en algún momento todos los datos de las filtraciones disponibles en internet?

 

El (periódico) Süddeutsche Zeitung no colgará todo tal cual en internet. No todas las personas que figuran en los documentos tienen relación con algo ilegal. No sería compatible con las leyes alemanas publicar todo en la red. El criterio decisivo es el del interés público.

 

 

¿Quiénes son estos jóvenes periodistas?

 

Ambos son autores del libro titulado Panama Papers -Die Geschichte einer weltweiten Enthüllung- (Panama Papers: La historia de una revelación mundial). Frederik Obermaier es redactor de la sección de investigación del  periódico alemán, estudió geografía económica y periodismo y fue becario en el diario antes de asumir el puesto de redactor.  Tiene varios galardones.

 

Pero el periódico y los periodistas no quisieron hacer las cosas solos, así que contactaron a otros colegas.

 

 

¿Quiénes son ellos?

 

El ICIJ. Se trata de un colectivo con alrededor de 200  periodistas que en más de 65 países buscan desenterrar delitos internacionales, corrupción y abuso de poder. Fue fundado en 1997 por el periodista estadunidense Chuck Lewis y con sede de bajo perfil en Washington y se considera una organización sin fines de lucro, con una reducida dotación de colaboradores, financiada por fundaciones y donaciones privadas, según su sitio web.

 

El ICIJ es dirigido hoy por el periodista australiano Gerard Ryle, quien emigró a EU en 2011 tras recibir 2.5 millones de archivos digitales, un tesoro que derivó en datos sobre 120 mil empresas domiciliadas en paraísos fiscales, en las que estarían implicadas unas 130 mil personas.

 

“La globalización y el desarrollo imponen una extraordinaria presión sobre las sociedades humanas, que implican amenazas sin precedente por parte de industrias contaminantes, redes trasnacionales del crimen, estados parias y acciones de poderosas figuras en los negocios y el gobierno”, advierte el ICIJ en su sitio web.

 

 

¿Qué han hecho?

 

En abril de 2013, el ICIJ subió a internet una guía Quién es quién de individuos y entidades que ocultaban su dinero en paraísos fiscales, describiendo la primicia como probablemente la mayor colaboración periodística internacional de la historia hasta ese momento. OffshoreLeaks expuso la identidad de miles de titulares de cuentas en paraísos fiscales. Entre ellos estaba la familia del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev; el tesorero de la campaña electoral de François Hollande en 2012, Jean-Jacques Augier, y la esposa de Igor Shuvalov, un hombre de negocios cercano al presidente ruso, Vladimir Putin.

 

En enero de 2014, el ICIJ registró otra primicia, con revelaciones de que la élite china también estaba depositando su dinero en cuentas en paraísos fiscales. 

 

En noviembre de 2014, el consorcio reveló LuxLeaks, filtrando documentos que mostraban que cientos de las mayores empresas mundiales, incluyendo AIG, Amazon, Apple, IKEA, Pepsi y Verizon, habían alcanzado un acuerdo con Luxemburgo para evadir miles de millones de dólares en impuestos.

 

En 2015 ayudaron a realizar la investigación de la Casa Blanca con el grupo de Carmen Artistegui y la revista Proceso.

 

Y recientemente, en febrero de 2015, hicieron público SwissLeaks, revelando un esquema que habría beneficiado a clientes de la sucursal suiza del gigante bancario HSBC para evadir impuestos en cuentas por 119 mil millones de dólares.

 

El procedimiento fue revelado con base en archivos robados en 2007 por un empleado que contenía información sobre más de 100 mil clientes.

 

Ellos mismos se consideran como “dos cosas: por un lado somos un medio de comunicación, que hace noticias y reportajes, y por otro, somos una red de periodistas, ponemos en contacto a personas, a periodistas para hacer investigaciones”, explicó a 233 grados Mar Cabra, periodista del ICIJ.

 

“Nos especializamos en temas que crucen fronteras, en compartir los mismos datos y la misma información con los periodistas”, explica en la entrevista.

 

Su labor es unir, pero de manera selectiva: No todo el mundo basta para trabajar con el consorcio, son ellos los que tienden la mano a los medios, explica Mar Cabra. “Cada vez buscamos más a medios a los que sepamos que les interesa, que lo vayan a sacar en portada”, explica, pero recalca “no sólo que sepamos que les va a gustar, sino que sepamos que vayan a poner a reporteros a trabajar en ello”.

 

Agrega que están “con medios con los que hemos trabajado antes y con nuestros periodistas asociados. Somos nosotros los que nos acercamos a ellos, les ofrecemos algo que les pueda interesar y ellos –los medios– dicen si les interesa”, explica.

 

La idea es que la información esté en las primeras planas y se convierta en tema del momento Trending Topic mundial.

 

Así hicieron contacto en México al equipo de Carmen Aristegui y a la revista Proceso, únicos medios metidos en la investigación “Los Papeles de Panamá”.

 

¿Y por qué no invitaron a otros?

 

No sabemos aún.

 

Más allá de si las filtraciones masivas son periodismo de investigación –yo creo que lo es– la información que fue soltada urbi et orbi, -a Roma y al mundo- es una bomba.

 

Muchísimo superior al denominado episodio conocido como Watergate, escándalo político (1972-1975) que rodeó la revelación de actividades ilegales por parte de la administración republicana el presidente Richard Nixon durante la campaña electoral de 1972.

 

Gracias a esa investigación pudimos conocer  las porquerías del poder en el país más poderoso del mundo, y el asunto sabemos que concluyó con la destitución del presidente Richard Nixon como resultado de la investigación de dos periodistas del The Washington Post: Carl Bernstein y Bob Woodward.

 

Hay un filme que data de 1976, vale la pena volverlo a ver, se llama Todos los hombres del Presidente. Está dirigida Alan J. Pakula, y potagonizada por Robert Redford, Dustin Hoffman, Jack Warden, Jason Robards, Martin Balsam, Hal Holbrook y Jane Alexander en los papeles principales.

 

El trabajo periodístico fue clave, para conocer las trapacerías del sistema político de EU.

 

¡El golpe fue durísimo!

 

Es más, todavía no se reponen.

 

En el caso de México la lista es larga, ya lo han comentado muchos...

 

Seguramente hay muchos que no deben estar en esa lista negra de Los Papeles de Panamá... y hay que precisar el por qué están... quizá hubo intentos de hacer transacciones…, y otros quizá ni se enteraron, pero también hay peces gordos, algunos de ellos están incluso en la lista negra del Departamento del Tesoro Norteamericano; la lista OFAC.

 

El caso de Mario Vargas Llosa ha dicho, Carmen Balcells, que el error “solamente puede atribuirse a que algún asesor de inversiones o intermediario, sin el consentimiento de los señores Vargas Llosa, reservó esta sociedad para la realización de alguna inversión que se estaba estudiando, sin que, finalmente, se materializase en ninguna acción concreta”.

 

En este caso, hay que decir que en efecto, el escritor peruano –español  estuvo muy cerca de controlar la compañía Talome Services Corp junto a su ex mujer en 2010; de hecho el periódico El Confidencial reproduce un “certificado de tenencia” de Talome Services Corp donde Mario Vargas Llosa y Patricia Llosa aparecen como propietarios cada uno de 500 participaciones de la empresa.

 

La pareja no creó de cero la compañía, sino que la compraron a Mossack Fonseca a través de un intermediario llamado Dave Marriner, directivo de la compañía holandesa Pan-Invest Management, según el diario. 

 

O sea, que la información es verídica aunque no se haya concretado ni contado con la anuencia del primo nobel.

 

Eso lo explica. También son los casos del señor Angoitia y del ex director de Pemex… y de muchos más.

 

Pero más allá de esos casos –que pueden ser muchísimos en el universo de miles, se puede decir sin exageración que el caso recién empieza, y que apenas estamos ante la punta del iceberg.

 

No creo sinceramente que los periodistas involucrados hayan hecho un trabajo superficial, al contrario, creo que revisaron una y otra vez las fuentes y las confrontaron. Fueron casi 400 personas en un año. 

 

¿Que pudieron haberse equivocado?

 

Quizá, sobre todo si analizan millones de documentos...

 

Como lo hizo Mario Vargas Llosa hay que decirlo y en su caso, hacer las precisiones correspondientes.

 

Pero creemos que habrá muchas sorpresas en esta lista, además de libros, seguramente ya está el guion para un buen filme  hollywoodense: Paper Panama.

 

A propósito de filmes recomiendo ampliamente a los amigos de LSR vean el filme “La verdad” (la cacería de periodistas que salvó a George W. Bush) es de James Vanderbilt,  los actores son Robert Redford –el mismo del caso Watergate–  y Cate Blanchett quienes protagonizan la película sobre el escándalo que acabó con la carrera de los periodistas Dan Rather y Mary Mapes.

 

En ese caso, los periodistas cometieron un error al dar a conocer información –filtrada– que resulta ser falsa. No siguió los principios básicos del periodismo, no verificaron bien sus fuentes. Obviamente esa es otra historia en el trabajo periodístico.

 

Creo que en Los Papeles de Panamá hay muchas cosas ciertas, y como lo dicen los periodistas alemanes siguen “habiendo decenas de pistas que no hemos podido seguir todavía. Con todo el material que tenemos no podemos descartar que en cinco años estalle un escándalo en el que una pieza que faltaba sea encontrada entre estos datos”.

 

Bienvenidos Los Papeles de Panamá, faltan por cierto los papeles de Inglaterra, EU, y de muchos otros paraísos fiscales.

 

Dice una nota de David Ruiz Marull, reportero del periódico barcelonés La Vanguardia (06/04/2016), sorprende que, hasta el momento, el ICIJ sólo ha sido capaz de identificar 211 personas con direcciones de EU que son dueños de estas empresas. Y tampoco se sabe a ciencia cierta si estas personas son realmente ciudadanos estadounidenses.

 

Comenta que un informe del Senado de EU fechado en 2014 destapó que se estima que cada año 150 mil millones de dólares en potenciales ingresos fiscales de Estados Unidos desaparecen en los regímenes fiscales en el extranjero. Entonces... ¿dónde están los estadounidenses?, se pregunta.

 

Algunos paraísos fiscales están en el corazón de EU, como en  Wyoming, Delaware o Nevada.

 

Eso es lo mismo que dice el abogado Ramón Fonseca Mora. Y subraya que ellos son niños de pecho comparando con Inglaterra que vende 250 mil sociedades al año, “en Panamá vendemos 20 mil, de a suerte, y EU, donde también compramos sociedades y las revendemos (…). Ellos también venden como 250 mil sociedades al año”.

 

Y deja claro que “el mayor paraíso fiscal del mundo se llama Estados Unidos. Ellos no quieren competencia, ellos están, en mi opinión muy personal, con esta cosa para eliminar su competencia, porque necesitan que el argentino ponga su plata afuera, en New York y no en Panamá”.

 

Por cierto, en otras sociedades hubo renuncias, precisiones, las oficinas tributarias trabajan al cien por hora, las sociedades están dolidas. Y aquí en México aparentemente no pasa nada de nada. Aquí dice el SAT, basta que los que se llevaron dinero a través de esas sociedades, lo reporten y paguen los impuestos correspondientes.

 

Y el asunto arreglado.

 

¿Así nomas?

 

@fredalvarez

@OpinionLSR