Opinión

La verdad, las explosiones

Pues Veracruz está ahora en las primeras planas de los diarios y no precisamente por los logros o avances sino por ser zona de desapariciones y asesinatos de periodistas.

  • 31/01/2015
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Parece que la historia reciente del país está llena de explosiones de todo tipo desde la de San Juanico (1984), la guardería ABC, o la del jueves pasado, en el hospital materno infantil de Contadero. Todas ellas tienen un signo común: la negligencia, ya sea de los distribuidores de gas, ya de los funcionarios públicos encargados de supervisar las medidas de seguridad, y la falta de presupuestos para mantenimiento de las instalaciones públicas y privadas.

 

¿Quién es el responsable? ¿Hoy cerrarán la gasera por algo que se venía diciendo según las notas de las denuncias sobre la empresa, o las denuncias de hace tiempo por los servicios de mantenimiento del sector salud estatal y federal? ¿Serán los empleados del transporte los responsables o son sólo el instrumento de la negligencia? Veamos qué nos dicen los peritos.

 

¿La verdad histórica?

 

Confiemos, por cierto, en que esos peritos sean creíbles y no vayan a intentar cerrar el caso tan rápidamente como el procurador general intenta hacer con el caso de Ayotzinapa. Verdad histórica, dice. ¿Qué es la verdad histórica y qué elementos debe contener para merecer ese nombre? Hay designaciones que no son gratuitas y no pueden usarse de forma irresponsable.

 

El peso de una verdad histórica es mucho como para decirle así, sin presentar los argumentos científicos (y no que digan que el Instituto de Biología, así sin más). En septiembre pasado, cuando la tragedia de los normalistas, en ese mismo estado un grupo de investigadores llegaron a conclusiones sobre la verdad de los hechos (histórica) de la guerra sucia de los años setenta, y las responsabilidades del Estado, incluyendo al ejército. Alrededor de cuarenta años después se pudo definir una verdad y ésta no ha tenido ninguna repercusión ¿es válido entonces hablar así como nuestro cansado procurador lo hace?

 

El tema no está resuelto y realmente le explotó en la cara al Estado. Mientras, los padres y la protesta social no puede moverse de la exigencia de justicia.

 

Otras explosiones, de otra índole

 

Pues Veracruz está ahora en las primeras planas de los diarios y no precisamente por los logros o avances sino por ser zona de desapariciones y asesinatos de periodistas, no importa que el gobernador Duarte diga que Moisés Sánchez "era un taxista" intentando minimizar, parece, su calidad de periodista y despreciando a los trabajadores del volante. Hay que poner atención a lo que la familia dice: no está claro que el cuerpo sea el de Moisés.

 

La intolerancia del poder, ya sea el federal, el estatal o el municipal se hace evidente en ese estado. Hace una semana, cuando menos dice el procurador estatal, sabían qué había sucedido con Moisés y, digo yo, seguro esperaron a que Peña Nieto estuviera por allá y se fuera para dar la noticia, no fuera a ser que se confirme lo que todos sabemos: estado al que el jefe del ejecutivo va, estado en donde hay muertos que denunciar. La protesta se hace cada vez más grande. ¿Puede el gobernador de Veracruz controlar la seguridad del estado?

 

Las estadísticas que ubican a Veracruz entre los tres estados más inseguros del país no muestran lo que en realidad representa tener registrados más de 200 secuestros por año y llevar ya once periodistas asesinados. Lo que los números transmiten, comentan los pobladores del estado, es cómo ha cambiado la vida cotidiana en una población que se jactaba de la calidez, la confianza hacia el vecino.

 

Las pláticas se han contaminado de rojo y la desconfianza en todo el que se acerca es un sentimiento general. Veracruz, Boca del Río, Xalapa, Tuxpan, Poza Rica, Acayucan, Minatitlán, Coatzacoalcos, son los municipios más afectados por el crimen organizado. Tanto en el norte, como en el centro y el sur de la entidad los secuestros están a la orden del día y sólo una política de contención y represión periodística hace que parezca una zona pacífica.

 

¿Qué sabemos en otras partes del país de lo que sucede allí? ¿Qué sabemos de la protesta de agricultores y el secuestro de la presa en la zona de Coatzacoalcos-Minatitlán? Ese estado es un ejemplo de los que sucede en otras entidades. Una explosión social cubre otras explosiones, de toda índole. Un botón de muestra: ¿qué pasó con el envenenamiento del río Sonora?

 

De pilón…

 

Una explosión recorrió Europa. Las elecciones del domingo pasado en Grecia y el triunfo del partido de izquierda radical, cambia las condiciones de la economía y, confiemos, puede cambiar las condiciones sociales de la zona. Eso ha abonado para en México los partidos definidos como de izquierda señalen que ese triunfo es una clara muestra de que es posible ganar el poder vía las elecciones. Lo que se olvida es que las condiciones no son las mismas y que aquí, con la connivencia, aval u omisión de la izquierda parlamentaria, el neoliberalismo está bien instalado.

 

¿Qué otra cosa si no es el Pacto por México? ¿Política o forma de vida personal…? Hay que preguntarle a los partidos.

 

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

 

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier  régimen, no importa el partido, por supuesto)

 

 

 

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