Opinión

La transparencia en la Ciudad de México: un balance 2019

Finalizamos el 2019 con grandes satisfacciones, pero estamos conscientes que los retos no solo continúan sino que se tornan más complejos. | Julio César Bonilla

  • 07/12/2019
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Los mexicanos podemos decir que la reforma constitucional de transparencia a principios del siglo XXI marcó un triunfo significativo en la democracia de nuestro país, fruto del esfuerzo de ciudadanos organizados de diversos sectores y de la voluntad política que confluyeron para hacerla posible.

El Instituto de Transparencia de la Ciudad de México ha sido espectador privilegiado e incentivador asiduo de las innovaciones en materia de transparencia y derecho de acceso a la información pública, un derecho transversal que se ha manifestado como ejemplo de la pluralidad, interdependencia, integralidad e interrelación de los derechos humanos.

Como institución garante nos asiste la certeza al decir que hemos fortalecido el cambio de paradigma en el acceso a la información. Desde la conformación del nuevo Pleno del INFO, en diciembre del 2018, han desfilado frente a él numerosos retos propios de una maduración institucional y de un creciente interés ciudadano por los asuntos públicos, que lo han encaminado a generar estrategias articuladas a la altura de las exigencias ciudadanas.

A un año de la nueva gestión, el cambio es notable. El incremento en el ejercicio de los derechos de acceso a la información y protección de datos personales es inocultable, tan solo del 1 de enero al 31 de octubre del presente año, se tienen registradas alrededor de 149,256 solicitudes incluyendo información pública y datos personales, superando ya la totalidad de 2018.

La Ciudad de México es ya un referente nacional en materia de acceso a la información y protección de datos personales; solo en el año 2018, la capital del país recibió el 24.45% de las solicitudes de información pública de toda la república; lo que nos convierte en la entidad con mayor número de solicitudes registradas.

Conscientes de la amplia labor institucional tenemos la convicción de que lograremos potenciar el impacto de nuestro quehacer público construyendo sinergias, por ello, hemos firmado este 2019, un total de 25 convenios de colaboración con instituciones de diversas materias.

Gracias a ello podemos hablar hoy de parlamento y justicia abierta, de 16 alcaldías comprometidas con la transparencia y el acceso a la información, pero sobre todo, de un INFO inclusivo, plural y diverso, que ha fijado sus responsabilidades en los sectores prioritarios de la población.

De esta manera y para consolidar nuestra misión realizamos una evaluación a los 146 sujetos obligados de la Ciudad de México. En la Primera Evaluación Vinculante 2019 respecto del ejercicio 2018, los sujetos obligados de la Ciudad de México cumplieron, en promedio, con 66.44 por ciento de las obligaciones de transparencia que por Ley deben publicar en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) y sus Portales de Internet.

Lo anterior, nos permite visualizar de forma general el estado que guarda el cumplimiento de las obligaciones de transparencia de los sujetos obligados de nuestra ciudad, para de esta manera, identificar áreas de oportunidad y emprender las líneas de acción adecuadas para consolidar los derechos fundamentales que tenemos a bien tutelar.

Debe decirse que de poco sirve el flujo de información si éste corre en un sólo sentido, del gobierno hacia la sociedad. Por ello, es necesario promover entre la ciudadanía la apropiación de una cultura de transparencia, de un uso efectivo de la información que facilite y corresponsabilice a la ciudadanía en la toma de decisiones y abone a la calidad de las condiciones democráticas de modo paulatino. Es preciso que no se valore la transparencia tan sólo como un principio, sino como una fundamental herramienta en manos de las personas.

Una nación moderna y democrática requiere ciudadanos críticos que se apropien del derecho a la información, derecho fundamental que llegó para instalarse de manera definitiva en la vida pública de la capital del país.

Precisamente por ello, incorporar la transparencia y el acceso a la información en nuestros procesos sociales, institucionales y comportamientos cotidianos, representa una oportunidad histórico-social para crear altos estándares de ética pública, para lo cual, es necesario la construcción de un andamiaje jurídico e institucional que haga posible una mayor apertura. 

Finalizamos el 2019 con grandes satisfacciones, pero estamos conscientes que los retos no solo continúan sino que se tornan más complejos, ya que además de la labor sustantiva del Instituto, formamos parte central de los sistemas anticorrupción, de transparencia, de fiscalización y de archivos. El reto es mayúsculo y lo asumimos con una profunda convicción democrática y con un alto compromiso institucional.

Iniciaremos el año 2020 con amplios propósitos institucionales, pero sobre todo, con la certeza de consolidar nuestro deber como órgano garante de derechos humanos.

Hoy asumimos el compromiso de renovar y construir un Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas como baluarte en al camino a la consolidación democrática de la Ciudad de México.

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