Opinión

La seguridad y paz que todos necesitamos

En el ONC nos hemos dado a la tarea de analizar la retórica de candidatos y equipos, así como los planes en materia de seguridad y justicia. | Francisco Rivas

  • 22/11/2018
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México ha padecido históricamente problemas de violencia y corrupción, estos, en el mejor de los casos se han atendido en sus efectos, muy rara vez en sus causas. Es decir, las instituciones del Estado han reaccionado, pero no prevenido y aún menos, mitigado las consecuencias que generan violencia y corrupción.

En los últimos dos sexenios los mexicanos hemos dejado de ver con asombro matanzas y magnicidios, al tiempo que hemos visto incrementarse la incidencia delictiva y los índices de violencia.

Los delitos -particularmente los violentos- han dejado de encontrarse encapsulados en algunas regiones del país, afectando a ciertos grupos sociales, para dispersarse y estar cada vez más cerca de los ciudadanos en todo el territorio nacional.

A días del inicio del gobierno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, es fundamental analizar qué se ha hecho para enfrentar la presencia criminal, qué ha mantenido vigente el problema de incidencia delictiva e incluso, qué la ha hecho crecer, a tal punto que la violencia alcance su máximo registro en la historia reciente del país, con miras a proponer un plan que permita esperar que los mexicanos tendremos la seguridad que nos merecemos.

Por ello, en el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), desde el periodo de intercampañas -luego en la campaña electoral y ahora del periodo de transición-, nos hemos dado a la tarea de analizar la retórica de candidatos y equipos, así como los planes en materia de seguridad y justicia.

Por un México seguro

Como resultado y previo a las elecciones, presentamos el proyecto Por Un México Seguro, un ejercicio de análisis del diagnóstico, visión, proyecto y presupuesto de cada uno de los 55 candidatos a ocupar el cargo de titular del ejecutivo federal o de los nueve ejecutivos estatales en contienda, y de ahí emitir recomendaciones específicas para fortalecer cada uno de los proyectos.

Ahora, tras la presentación del Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024, en el ONC consideramos imperativo analizar con detalle los ocho ejes que este plan incluye, su alcance, viabilidad legal y presupuestal, así como posibles resultados. Este ejercicio busca esclarecer aquella información que sea poco clara o ambigua y construir sobre la base de información.

De esta manera, en el ONC proponemos acciones como el fortalecimiento y crecimiento del número de efectivos y profesionales, así como la depuración de las instituciones civiles de seguridad y justicia; el uso de información para la prevención y reacción; la priorización al combate a ciertos delitos; la reconstrucción del tejido social; la transformación de otras instituciones que coadyuvan en labores de seguridad durante el gobierno del presidente López Obrador.

Desde el ONC seguiremos insistiendo en que la desaparición de la Policía Federal y el fortalecimiento de un marco militar para la seguridad pública, pueden generar mayores problemas de los que buscan resolver. Los sexenios anteriores han mantenido esta lógica y como resultado este 2018 cerrará como el año más violento de la historia de México.

Por tal motivo, surge la necesidad de proponer una estrategia alterna que esté basada en el conocimiento, la experiencia, los recursos y la voluntad de las autoridades y de toda la sociedad. Sabemos de la complejidad del tema, lo hemos analizado por años y queremos trascender del análisis para construir juntos un plan que garantice que los mexicanos tenemos los niveles de seguridad que nos merecemos.

En el ONC estamos listos para donar experiencia y trabajo en pro de la construcción de un plan y en el acompañamiento de acciones que permitan la recuperación de la seguridad y la paz para el país.

Buenos vs. malos

@frarivasCoL  | @OpinionLSR | @lasillarota

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