Opinión

La salud del C. Presidente, un asunto de seguridad nacional

¿Quién o quiénes son los responsables? | Fred Álvarez

  • 28/01/2021
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A las 18:30 horas del domingo 24 de enero el C. presidente Andrés Manuel López Obrador anunció al país y al mundo que resultó positivo en la prueba covid-19: “Los síntomas son leves, pero ya estoy en tratamiento médico. Como siempre, soy optimista. Saldremos adelante todos. Me representará la Dra. Olga Sánchez Cordero en las mañaneras para informar como lo hacemos todos los días”, aseguró.

No emitió más detalles, al parecer había más interés en que no se cancelaran las mañaneras que en su salud...

Fallaron todos sus amuletos que nos mostró en varias mañaneras, y de los dichos del Dr. Hugo López-Gatell que lo mostraban como Superman, mejor ni hablar.

De inmediato aparecieron las muestras sinceras de solidaridad de mucha gente, entre ellos expresidentes jefes de Estado y de Gobiernos, embajadores y hasta de periodistas “fifís” o conservadores como les llama a sus adversarios... También se han hecho comentarios desagradables. No se vale.

Horas después, algunos perversos emitieron en redes una serie de falsas noticias.

Lo que interesa aquí es saber exactamente a qué hora se enteró el presidente de que estaba contaminado, sabemos la hora que emitió los tuits...; 18:30 horas, y que en ese momento ya estaba con tratamiento médico...

La hora es importante. Cuándo detuvieron al general Cienfuegos en el aeropuerto de Los Ángeles todos nos enteramos por un tuit de Marcelo Ebrard, y fue pasadas las 21 horas, pero después supimos que el militar de 4 estrellas había sido detenido varias horas antes, y eso hizo la diferencia.

Ese fin de semana fue intenso.

El presidente López Obrador visitó Nuevo León y San Luis Potosí, para ello abordó dos aviones comerciales, uno de ida, el vuelo 180 de Volaris y el 2535 de Aeroméxico de regreso; saludó a dos gobernadores; Juan Manuel Carreras y Jaime Rodríguez e interactuó con casi todo su gabinete; además se reunió para cenar con 10 de los 12 empresarios más influyentes de México y con ellos habría “pactado” el apoyo a la candidata de Morena Clara Luz Flores Carrales.

Y hasta donde sabemos en ninguno de los actos hizo uso de tapabocas, excepto al abordar los aviones; seguramente sí guardó la sana distancia.

La pregunta obligada es ¿abordó el C. Presidente el avión de regreso a México sabiéndose positivo?

A algunos periodistas como a Salvador García Soto le dijeron fuentes de Palacio que fue informado al llegar a la Ciudad de México.

¿Por qué no lo especificó el presidente en su red social? o quizá hubieran emitido un comunicado oficial.

No lo hicieron...

Además, dieron informaciones encontradas. Por ejemplo, en la mañanera del lunes, la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero no sabía ni siquiera donde estaba el presidente. De hecho, afirmó que descansaba en su casa particular de la alcaldía de Tlalpan.

Pero en la mañanera hay reporteros versados, uno de ellos -Irving Pineda de ADN 40-, le inquiere...

-Cuando dicen que el presidente está en su domicilio, nada más para aclarar un poquito ¿permanece aquí en Palacio Nacional o el presidente está en su domicilio de Tlalpan?

-Hasta donde yo tengo conocimiento, está en su domicilio particular., respondió la secretaría de Gobernación...

¡Error!

De inmediato, Jesús Ramírez tuvo que interrumpir para precisar que estaba en Palacio Nacional y no en Tlalpan como se había afirmado antes...

No sabemos por qué la ministra en retiro dio la primera información, no es un asunto menor...

Eso generó mucha desconfianza, sobre todo de la secretaria de Gobernación que debe estar informada de todo...

Y como era de esperarse, algunas columnas comentaron el asunto.

¿Cuándo sintió AMLO los síntomas del covid-19?-, preguntó Templo Mayor de Reforma...

“Ayer (lunes), al término de la conferencia de prensa mañanera, el vocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas, en un encuentro fuera de grabadora, dijo a algunos representantes de los medios de comunicación que el sábado el presidente Andrés Manuel López Obrador comenzó a sentir síntomas de un resfriado.

Sin embargo, horas después -agrega la columna-, cambió esa versión y dijo que no fue el sábado sino el domingo, “a su regreso a la Ciudad de México de su gira de trabajo por San Luis Potosí”.

Salvador García Soto en su columna de El Universal abordó con tino el asunto...

“Ayer preguntamos cuánto tiempo había pasado entre que el presidente se hizo la prueba y supo que tenía covid-19...”.

Según Salvador sus fuentes le aseguraron que el presidenteempezó a presentar síntomas parecidos a una gripe el sábado temprano, cuando aún se encontraba en Linares, Nuevo León”.

Empero, que, al llegar a San Luis Potosí, ante lo fuerte de los síntomas, fue cuando le tomaron muestras para saber resultados.

Por la tarde regresó a la Ciudad de México, le dijeron que fue en ese momento al bajar del avión -y no antes-, cuando le dieron a conocer el resultado de su prueba.

Hay algo que no cuadra. Si le hicieron la prueba, seguramente hubo una rápida, y la habrían obtenido en 15 minutos.

¿Lo hizo, y salió negativo?

¿O no la hicieron?...

Además, se dijo que al saberse contaminado fue aislado en Palacio Nacional y de inmediato empezó a recibir tratamiento.

“Las precisiones que hicieron en Presidencia eran más que necesarias, pero aún después de escuchar la versión oficial queda una duda que es más que preocupante y delicada: ¿a sabiendas de que tenía algunos síntomas y que podía estar positivo, el presidente y sus colaboradores decidieron subirse a un vuelo comercial en el que pusieron en riesgo a todos los demás pasajeros?”, pregunta García Soto...

Aquí hay una irresponsabilidad de la autoridad, que llevó incluso a que esa misma tarde noche de domingo, a que toda la tripulación del vuelo de Aeroméxico fuera puesta en cuarentena... “Todos los protocolos se aplicaron conforme a la normatividad local y federal vigente, así como a las políticas del Sistema de Gestión de Salud e Higiene de Aeroméxico”, aseguró esa noche la aerolínea.

Hay aquí una negligencia, y alguien es responsable...

Además, fue una irresponsabilidad hacer uso de vuelo comercial cuando había aeronaves disponibles para viajar de regreso a la Ciudad, uno de ellos era el avión de la Marina donde viaja el almirante secretario y otros del Ejército...

Hay que decir que la salud del presidente es un asunto de seguridad nacional, y hay protocolos que se deben aplicar en caso de un jefe de Estado.

Aunque tenemos un sistema presidencialista y el presidente es el amo y señor, en los temas de su seguridad e integridad no se manda solo...

El caso del papa Francisco

Recuerdo aquel 13 de marzo de 2013 cuando el cardenal jesuita Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el papa número 266, el primer americano, el primer jesuita en la historia del papado ordenó hacer varios cambios, y lo pudo hacer, sin mayor problema, por ejemplo, irse a vivir a un modesto departamento en lugar de la residencia papal, y pedir un "anillo del pescador" de plata y no de oro, y lo pudo hacer sin problema...

Pero, cuando se le ocurrió -ocurrencia-, pedir al jefe de la Gendarmería y de la Guardia Suiza que no quería tener tanta seguridad protegiéndolo, que no la necesitaba y que quería estar más cerca de la gente como pastor, que lo es. Le dijeron que podía pedir muchas cosas pero que, en temas de seguridad del Pontífice, él no mandaba.

¡La respuesta fue categórica!

Le explicaron que su seguridad es incuestionable, y que ellos estaban obligados a proteger al Papa, le explicaron que ya no era el arzobispo Primado de Buenos Aires, sino que desde ese momento era el papa Francisco y como tal , jefe de la Iglesia Católica universal, jefe de la Santa Sede y además jefe del estado de la Ciudad del Vaticano; y que quiera o no tenía a su disposición un grupo altamente especializado que siempre lo iba a acompañar: los llamados ángeles de la Guarda.

Lo entendió bien Bergoglio, él no decide los temas de seguridad.

Tomo el ejemplo del Papa como puedo tomar el ejemplo del Presidente Biden, desde la noche del 3 de noviembre cuando las tendencias le eran favorables, el servicio secreto se dedicó a protegerlo, la protección incluía el espacio aéreo…

Ahora bien, nuestro presidente se contaminó como cualquier persona, todos estamos expuestos incluso aunque nos cuidemos.

El reclamo es que se debió haber vacunado con las primeras vacunas que llegaron a México.

Pero él se impuso y dijo que sería inoculado cuando les tocará a personas de su edad como cualquier ciudadano común y corriente, que no lo es.

Pues bien, así como los comandantes de la Gendarmería Vaticana y de la Guardia Suiza le dijeron al Papa que él no mandaba en esas cosas, alguien tenía que haberle dicho al presidente López Obrador que era necesario que se vacunara; no lo hizo y ahí están las consecuencias...

Hay responsabilidad de alguien en el gabinete.

Deseamos que el C. Presidente se reponga y regrese a sus actividades, lo necesitamos.

Y aunque no nos gustan las mañaneras por estridentes y repetitivas, las esperamos porque siempre dan nota…

PD. Mañanera de ayer miércoles en Palacio Nacional

-Y solamente, por último, presidenta (Sic), cuestionarle sobre el estado de salud del presidente-, le preguntan a doña Olga Sánchez Cordero.

Secretaría de Gobernación: “El presidente está estable, está bien, pero desde luego el vocero oficial para dar a conocer el tema de salud del presidente es el doctor Alcocer y el doctor Hugo López-Gatell”.

Mmm…

La respuesta que ha dado el Dr. Gatell es que el presidente “como ser humano, tiene todo derecho a la privacidad. Es un principio fundamental de la ética médica el conservar la confidencialidad de la información privada de las personas que son atendidas”.

Y con respecto a ella, Sánchez Cordero precisó que cuando recibió la llamada del presidente ella aún estaba en Monterrey, que tomo el vuelo, le llamo a su hija y le pidió que le avisara al doctor; que se tomó las prueba a las 20:30 horas de ese domingo, una “rápida, negativa; y la otra, PCR, negativa también”, dijo.

¿Se tomó el presidente en la mañana del domingo la prueba rápida?

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