Opinión

La política exterior de México y sus intereses

¿Cómo defenderá la nueva administración los intereses de México en el exterior? | Laura Muñoz

  • 01/07/2018
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En mayo de 2016, durante la inauguración del Seminario internacional “México global, intereses y principios de política exterior”, la entonces canciller Claudia Ruiz Massieu señalaba, como si fuera un gran cambio de perspectiva, la pertinencia de reconocer que México tenía intereses. Con esta propuesta se sugería que antes, cuando se hablaba de principios y de pragmatismo, no se implicaba que México tuviese intereses.

La política exterior mexicana

Por su geografía y por su historia, así como por las oportunidades de desarrollo, cooperación y defensa, México ha tenido y tiene, intereses concretos en distintas regiones, entre las que destacan las áreas vecinas. Estados Unidos es, desde el siglo XIX, el interlocutor primordial para México, Centroamérica ha estado en la agenda también y, recientemente, en el Pacífico se ha intensificado la presencia de México. De igual forma, y quizá más relevante por su cercanía, es la interacción con el área oriental, el Caribe insular.

Hace más de un siglo, nuestro cónsul en La Habana, Andrés Clemente Vázquez –recordado recientemente por Gabriela Pulido en un foro organizado para conmemorar los 120 años del fin de la guerra Hispano-Cubano-Americana– defendía de manera firme los intereses internacionales de México en la región del Caribe, aun cuando tenía una percepción clara y precisa del poderío e influencia de Estados Unidos en el área. Vázquez hablaba de intereses, y estaba convencido de que el país que representaba debía desempeñar un papel relevante, de acuerdo con la política diseñada e impulsada por el régimen de Porfirio Díaz, su ministro en Estados Unidos Matías Romero y su canciller Ignacio Mariscal. En la concepción del cónsul, México debía aspirar a ser considerada como una potencia regional, con autonomía, independencia y soberanía irrenunciables. Sin embargo, los intereses prioritarios de México estaban en realidad, como antes y hasta hoy, en su relación con Estados Unidos. El gobierno mexicano ignoró las sugerencias de su cónsul y actuó con cautela extrema en el ámbito regional. Tal actitud evidencia que los vínculos con el Caribe no eran preponderantes y que se desarrollaban en función de un entramado más amplio que tenía como vértice el vecino del norte.

Intereses

Podemos ir más atrás, incluso desde que México nació a la vida independiente, y encontraremos que siempre ha tenido intereses y los ha defendido, como hacen todos los países. No obstante, en la bibliografía que aborda el estudio de la política exterior mexicana predomina la concepción de que ésta responde, ante todo, a la defensa de principios fundamentales –autodeterminación, no intervención, defensa de la soberanía– pero si nos acercamos a los hechos concretos en un periodo amplio, encontraremos que bajo el manto de la defensa de esos principios, la política ha recurrido a la imaginación, a la creatividad, y a la capacidad de maniobra, en otras palabras, se ha fundado en el pragmatismo para preservar sus intereses. Los vínculos con el Caribe permiten examinar algunos de esos hechos y discutir mitos, contribuyendo a conocer lo que ha sido la política mexicana.

Según ha necesitado, México ha mirado al Caribe. Las relaciones establecidas y el grado de actuación de nuestro país en la región han dependido tanto de sus posibilidades como de sus condiciones. Dichas condiciones y posibilidades han estado siempre determinadas por la situación interna de México y por cómo se vincula lo interno con lo externo. Sin embargo, hoy en día –más allá de los tuits y de las acciones del presidente estadounidense Donald Trump– en el marco de la geopolítica y de los retos que surgen (desarrollo económico, seguridad, cambio climático, salud) sería conveniente para México tener una política específica hacia la región caribeña. ¿Podrá tenerla? ¿Qué han dicho al respecto los candidatos a la Presidencia de la República? ¿Cómo proponen defender los intereses de México en el exterior, en concreto en las áreas vecinas y en particular en el arco insular oriental?

Futuro de México

Hoy, al final del día, sabremos si será Andrés Manuel López Obrador el que deberá plantearse esa política: hasta ahora ha dicho que se necesita que haya cooperación entre Estados Unidos, Canadá, México y los países de Centroamérica. No ha mencionado al Caribe insular. O si fuera Ricardo Anaya quien proponga la política exterior durante los próximos años: lo que ha subrayado hasta ahora es el tema de las relaciones con Estados Unidos. Si fuera José Antonio Meade: quizá tomaría en cuenta las oportunidades que ofrece la región oriental para formar un México competitivo y abierto al mundo. Sabemos que cuando fue secretario de relaciones exteriores apoyó varias iniciativas hacia el Caribe. No parece que si fuera Jaime Rodríguez el que encabezara el gobierno encargado de diseñar la política exterior, se ocupara del Caribe.

Laura Muñoz. Doctora en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, es Profesora-investigadora de tiempo completo en el Instituto Mora, miembro de la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Es autora entre otros libros de Centinelas de la frontera. Los representantes diplomáticos de México en el Caribe, 1838-1960, Instituto Mora, 2010 y Fotografía imperial, escenarios tropicales. Las representaciones del Caribe en la revista National Geographic, México, Instituto Mora/El Colegio de Michoacán, 2014.

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