Opinión

La nueva Sala Superior

Abona poco a la transparencia que las decisiones se tomen en sesiones públicas cuando las votaciones son secretas.

  • 23/09/2016
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Dieron inicio las comparecencias para integrar la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cuyo plazo vence el 30 de octubre de este año, de conformidad con la fracción II del artículo Cuarto Transitorio del Decreto Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de julio de 2008. La actual integración de la Sala Superior dejará sus funciones el 4 de noviembre y será la última ocasión en que la Sala Superior se renovará en su totalidad.

 

El Senado recibió a finales de agosto las siete ternas que integró la Suprema Corte el 29 de agosto, cinco ternas de hombres y dos ternas de mujeres. La apuesta de la Corte por una integración paritaria de la Sala, consistió en aumentar de uno a dos los espacios para mujeres en el máximo tribunal en materia electoral en el país. Ese es el tamaño del compromiso con las mujeres en nuestro país y la magnitud de la brecha entre las palabras y las acciones.

 

Hemos escuchado en las propias comparecencias a senadores y senadoras manifestando que no conocían o no hubo claridad en el procedimiento que llevó a cabo la Corte y han manifestado que les ha llamado mucho la atención que la Corte únicamente hubiera integrado dos ternas con mujeres que esperaban, como mínimo, una terna más. Resulta al menos sorprendente que la máxima autoridad jurisdiccional en el país no funde ni motive sus determinaciones. Abona poco a la transparencia que las decisiones se tomen en sesiones públicas cuando las votaciones son secretas.

 

Uno de los asuntos más cuestionados es la forma en la que la Corte tuvo por acreditado el requisito establecido en la fracción II del artículo 212 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, respecto al conocimiento en derecho electoral, en virtud de que no se tuvo acceso a la currícula de las y los aspirantes. La nueva integración de la Sala tendrá que resolver, al menos, un par de gubernaturas apenas tomen el cargo, de ahí la relevancia de que la ley exija la experiencia en derecho electoral.

 

Las comparecencias de las y los 21 integrantes de las siete ternas culminarán el jueves de la semana que entra. La Comisión de Justicia deberá elaborar un dictamen sobre la idoneidad de cada uno de las y los candidatos y comenzarán las negociaciones entre los partidos políticos en el Senado con el objeto de determinar, en primer lugar, a las mujeres y hombres que conformarán la Sala Superior a partir del 4 de noviembre y, por otra, el plazo para el que cada uno será nombrado. El Senado tendrá que elegir a dos personas que ocuparán la magistratura por el plazo de tres años, a dos más por 6 años y los últimos tres, por el plazo de 9 años.

 

La nueva Sala Superior se enfrentará al reto de las elecciones más complejas en nuestra historia puesto que concurrirán más de treinta elecciones en un mismo día. El desafío no es menor y la curva de aprendizaje será muy corta. Los procesos electorales en tres de las cuatro entidades federativas con elecciones en 2017, habrán dado inicio cuando las y los nuevos magistrados asuman sus responsabilidades y faltará menos de un año a partir de su llegada para que comience el proceso electoral, en el que se renovará la Presidencia de la República y la totalidad del Congreso de la Unión.

 

@C_Humphrey_J

@OpinionLSR

 

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