Las elecciones pasadas han sido las más señaladas de la historia contemporánea de México. Superaron por muchos las ya conocidas prácticas que se vieron más claras que nunca en el Estado de México que incluyen acarreo, compra de votos o incluso la participación del gobierno (tanto federal como estatal) pero lo que ya se cerró en Coahuila fue el total descrédito de la autoridad electoral.

Pudieron ser retrasos humanos, pueden ser imprudencias de los consejeros, pudo ser (como dice la autoridad electoral de Coahuila) que el 28% de las actas eran ilegibles (cosa que nunca se había visto en esa magnitud en ninguna elección) y por eso no se sumaron en el PREP pero también es muy probable que en ese 28% de las actas, hayan sido omitidas del conteo con toda intención y que los paquetes hayan sido abiertos como se ve en un video difundido por el candidato del PAN Memo Anaya.

Pero no es sólo eso. Los "errores humanos" fueron demasiados e irónicamente todos recaen en la autoridad que tiene el gobernador, algunos notorios:

· En el distrito 16 de Saltillo estaba la policía estatal metida dentro de donde se llevaban a cabo los conteos. Podría ser un error por ignorancia... pues sí pero también es un delito y no es requisito conocer la ley para poder romperla. Además de dicho cómputo tengo fotografías de la policía donde no debe estar... la pregunta sería ¿en cuántos lugares más participó la policía en el conteo de votos?

· La junta distrital número 14 en Saltillo cambió el domicilio sin previo aviso a los representantes de los partidos. Además, se ven forzadas las cerraduras de donde se supone que eran sus oficinas ya abandonadas; esta información se documenta en cada punto en un video del diputado Barrera que representaba al PAN en dicha junta distrital. También podría ser un error ingenuo, que a alguien se le olvidó notificar el cambio de domicilio de las oficinas y que después fue violada la cerradura, pero es difícil creer algo así. Es prácticamente imposible que una realidad de este tipo se explique con ingenuidad... si fue error los errores tienen consecuencias, si no es error es una evidencia contundente de fraude.

· También, en las históricas marchas que se llevaron a cabo la semana pasada en Coahuila (marchas que por cierto varios medios intentaron minimizar pero que ante las imágenes de las redes no les quedó más que reconocer en su justa magnitud el tamaño del contingente) muchos puntos de la carretera tenían retenes de la policía estatal, en donde no sólo detenían a todos sino que aquellos que parecía que asistirían a las marchas se les tomaban fotos y las placas de sus coches.

Todo lo anterior se ha dado entre la elección y el domingo pasado, no estamos contando las muestras de autoritarismo evidentes que con anterioridad ha demostrado Rubén Moreira, como cuando la policía estatal negó el acceso a las instalaciones donde se llevó a cabo el debate a gobernador al Coordinador de los Diputados Federales del PAN y a varios Senadores.

A estas alturas, el único destino posible de la elección en Coahuila es el mismo que el del Estado de México: anular completo el proceso. En el Estado de México por la evidente intervención del Ejecutivo tanto local como federal; en Coahuila porque ya nunca se sabrá qué tanto le pusieron o le quitaron votos al 28% de las actas que no se contaron y no se vieron desde el domingo de la elección hasta el miércoles que empezaron a contar los votos.

@JulioCastilloL



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