Opinión

La Nación mexicana es única e indivisible

En Hidalgo la agenda para salvaguardar los derechos indígenas ha caminado a pasos muy lentos | Arturo Copca

  • 21/11/2019
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Es innegable que las políticas públicas en Hidalgo y en México han sido pensadas bajo la idea vasconcelista de la formación de una sola nación, “la nación mexicana”, pero se les olvida que la nación mexicana no es una, sino somos varias, de una gran diversidad y, sobre todo, los indígenas formamos parte de ella y nos hemos quedado marginados; nuestros propios pueblos con una cosmovisión y forma de ver la realidad distinta y, un gran paso, es aceptar estas diferencias y ver a México como poseedor de una gran pluriculturalidad. De aquí su gran riqueza.

En el país, hace 25 años, los derechos de los indígenas fueron visibilizados y defendidos por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) mediante armas y palabras, valientemente se enfrentaron a un Estado mexicano que ignoraba las necesidades de los pueblos originarios y su mirada estaba puesta en la implementación de una política neoliberal.

El EZLN hizo su primera aparición pública un 1 de enero de 1994, para demandar democracia, libertad y justicia a los pueblos indígenas y campesinos de Chiapas y todo México. Su objetivo era claro: rechazar el sistema político neoliberal mexicano con sus promesas de modernización, que mantenía en la marginación a la comunidad indígena y campesina, por lo que era imperioso establecer mecanismos para una democracia participativa.

La lucha exigía la reivindicación de propiedad sobre las tierras arrebatadas a las comunidades indígenas, un mejor reparto de la riqueza y la participación de las diferentes etnias tanto en la organización de su estado (Chiapas) como del país.

En 1995 el Congreso de la Unión aprobó la Ley para el Diálogo, la Reconciliación y la Paz Digna en Chiapas, lo que abrió la puerta a las negociaciones.

El 16 de febrero de 1996 se firmaron los Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígena, donde el estado mexicano se comprometió a modificar la constitución para otorgar derechos incluyendo la autonomía a las comunidades indígenas

Aun cuando los Acuerdos de San Andrés no habían sido cumplidos en su totalidad, en el 2001 se hicieron las reformas constitucionales para darle pleno reconocimiento a los pueblos indígenas.

En el Artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos "se les reconoce la libre autodeterminación, y garantiza el derecho a la libre determinación y autonomía para decidir formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural.”

De igual manera, “El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación se ejercerá en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional y el reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas se hará en las constituciones y leyes de las entidades federativas”.

HIDALGO

En el estado de Hidalgo la agenda de salvaguardar los derechos indígenas fue caminando a pasos muy lentos, por no decir nulos, a casi una década, en el año 2010 se hizo la reforma al artículo 5 de la Constitución del Estado de Hidalgo armonizándolo con el segundo constitucional de la Carta Magna, donde  pone de manifiesto  que, “el Estado de Hidalgo tiene una composición pluricultural y plurilingüe sustentada originalmente en los pueblos indígenas Nahua, Otomí, Tepehua, Tének y Pame, así como las autodenominaciones que se deriven de los mismos…”

En el año 2014 se crea la ley de derechos y cultura indígena para el estado de Hidalgo, donde se integran diversos aspectos que rigen a las comunidades originarias, tales como su sistema de justicia, el fomento a las lenguas originarias, la preservación de su patrimonio histórico, los derechos de salud, de las mujeres indígenas en condiciones de equidad, los laborales, las asignaciones presupuestales y el reconocimiento de 1004*.

Los estudios más recientes reconocen a 1900 pueblos y comunidades indígenas solo en el territorio hidalguense, esto habla de la enorme riqueza pluricultural de nuestro país.

En enero de 2018 se aprobaron 3 candidaturas indígenas a diputados locales de los distritos con cabecera en Ixmiquilpan, San Felipe Orizatlán y Huejutla. En diciembre del año 2018 con el juicio 056 se solicitó a la sala Toluca candidaturas indígenas, y el tribunal resuelve: “el congreso tiene que reformar la ley y que se tiene que escuchar a las diferentes comunidades indígenas”.

El pasado 17 de junio del presente año, la Sala Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió el Juicio Ciudadano 076/2019, contra el Tribunal Local que había considerado que no era obligatoria la consulta a las comunidades indígenas para realizar la reforma electoral en derechos indígenas, es decir, el Tribunal de Hidalgo estimó de nueva cuenta que no era necesario que nos pidieran opinión a los indígenas de temas de gran relevancia como: cuántas y cuáles candidaturas nos deben corresponder en los ayuntamientos y diputaciones, acreditar que una persona pertenece a una comunidad indígena, el derecho a la autonomía de las comunidades indígenas, financiamiento público para la capacitación de liderazgos indígenas, entre otros. Pero afortunadamente la sentencia de la Sala Toluca determinó que el Congreso del Estado de Hidalgo tiene la obligación de realizar la consulta a las más de mil comunidades indígenas que existen en el estado, y la cual deberá ser bajo sus sistemas normativos, por lo que el Catálogo de Pueblos y Comunidades Indígenas es de vital importancia.

El 9 de octubre el tribunal federal nuevamente resolvió un juicio ciudadano (021/2019) donde se le pide al ayuntamiento de Tulancingo garantizar a la comunidad de San Ana Hueytlalpan un representante indígena en el cabildo.

Es en este marco normativo y bajo el desarrollo de este proceso histórico de los derechos político electorales de las comunidades indígenas que se presenta la posibilidad de garantizar espacios de representatividad en todos los niveles a las comunidades originarias. ¿Qué si es una deuda histórica que hay que pagar? ¿qué si es un momento de romper paradigmas y aprovechar momentos coyunturales? Eso la perspectiva histórica lo juzgara.