Opinión

La monumenta a las mujeres que luchan

Las Madres y las colectivas feministas exigen que sea La Mujer del simbólico morado, que ellas colocaron, la que permanezca en Reforma. | María Teresa Priego

  • 28/09/2021
  • Escuchar

"Este monumento es un monumento digno, a nuestro digno dolor y a nuestra digna rabia que llevamos dentro". -María Herrera Magdaleno.

Intervenir el espacio. Tomarlo. Inscribir en una avenida simbólica de la ciudad la exigencia de justicia y el inmenso dolor que contiene. "Organizar la rabia". En la casa que se vive vacía: esa era la habitación del hijo desaparecido, los libros de la hija víctima de feminicidio. Esos sus ojos, esas sus manos. Las madres buscan. Rastrean. En los expedientes, en la tierra, en la memoria. En las miradas distantes de quienes deberían darles las respuestas que no llegan. Valientes e imparables. Están forzadas -además- a intentar hacer visible, más visible una realidad que se oculta y que se niega. Entonces, marchan. Escriben los nombres de sus seres amades en los muros, en las vallas, en las pancartas. Escriben lo infinito de su amor en los espacios de lo efímero.

Como sabemos, la estatua de Colón de Charles Cordier será reubicada en el Parque América. La propuesta de escultura de la mujer indígena "estilizada" de Pedro Reyes, no avanzó. Por suerte. Todo un misterio: ¿por qué habría sido necesario "estilizarla"? La Real Academia ofrece tres definiciones de "estilizar": Interpretar convencionalmente la forma de un objeto, haciendo más delicados y finos sus rasgos. Someter a una nueva elaboración refinada una obra popular anterior. Adelgazar la silueta corporal, en todo o en parte. Ninguna pareciera necesaria en el homenaje que se pretendía. Pero mientras el zoclo permanecía vacío, "las compas" reflexionaban, decidían, trabajaban. Calculaban las palabras y la escalera. Las reivindicaciones y la soga para amarrarse de la cintura. La lista de nombres y la madera. La palabra "justicia" en el costado de la escultura y el humo rosa.

Se decidió que el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos de la Ciudad de México decidiría qué colocar en lugar de Colón. El zoclo languidecía hasta el pasado sábado por la mañana. Madres de desaparecidas/os, de víctimas de feminicidio y colectivas feministas irrumpieron alrededor. Una mujer empuja una bicicleta de la que viene amarrada una carretilla y sobre ellas: una escalera y un bulto largo cubierto por una bolsa negra. Allá van por Paseo de la Reforma. Vimos en videos cómo las madres y feministas de diversas colectivas escribían en las vallas los nombres de las madres "Buscadoras". Cómo las feministas de "Antimonumenta vivas nos queremos" escalaban el zoclo y subían la estatua (madera. 1.90 cm.) de una mujer pintada en el morado simbólico. Con el puño en alto. Las vimos, las vemos. Admiradas, agradecidas y atónitas las escuchamos.

        

MANIFIESTA POR LA TOMA DE LA GLORIETA DE LAS MUJERES QUE LUCHAN

(Dado a conocer a la ciudadanía el sábado 25 de septiembre 2021)

"Este lugar es desde ahora la Glorieta de las Mujeres que Luchan y está dedicada a aquellas que en todo el país han sufrido y enfrentado violencias, represión, y revictimización por luchar contra las injusticias.

A las Mujeres Buscadoras y Rastreadoras de los cuerpos que la violencia de Estado nos ha arrebatado; a las Madres que Luchan por Justicia para sus hijas víctimas de feminicidio y a sus hijos desaparecidos y que al hacerlo, son violentadas; a las Mujeres Defensoras del Agua y del Territorio asesinadas, presas y agredidas por luchar por a vida; a las Mujeres afromexicanas invisiblizadas y las mujeres de los Pueblos Originarios que defienden su tierra y construyen realidades alternativas con justicia, paz y dignidad; a las Estudiantes Indígenas que defienden la educación rural y el derecho a una vida de servicio digno a sus comunidades; a las Mujeres históricas y rebeldes que han ido borradas; a las Mujeres Zapatistas, mujeres defensoras de derechos humanos 

La Glorieta es de todas las mujeres que con su lucha han construido nuestra historia, las que sostienen este país con dignidad.

¡Nosotras escribimos la historia!"

"Se la rifaron las compas", escriben en Twitter. Y es verdad. Como cuando convocaron a escribir los nombres de las mujeres víctimas de feminicidio en las vallas que "protegían" el Palacio Nacional. Y los rodearon de flores y se encendieron velas a la caída de la noche y durante horas, una de las más bellas Monumentas a la memoria, tomó el centro de la ciudad de México. Tomó la ciudad entera. El país de norte a sur. El sábado pasado quedó escrito: "Este lugar es desde ahora la Glorieta de Las Mujeres que Luchan y está dedicada a aquellas que en todo el país han sufrido y enfrentado violencias, represión y revictimización por luchar contra las injusticias". ¿Qué mejor destino para ese zoclo vacío?

La irrupción del Maestro Limpio

A velocidades insólitas retiraron el nombre de la Monumenta y los nombres de las personas que firmaron: las buscadoras. Borraron el nombre de Marisela Escobedo del metal. No hay jabón que borre su memoria, su dolor abismal, su empecinamiento. El feminicidio de su hija y el suyo. No lo hay. La Mujer Luchadora sigue en su sitio. Las vallas que rodean la antes glorieta de Colón están listas para ser escritas de nuevo: "Si a ustedes les duelen sus paredes, a nosotras nos duelen ellas, y vamos a volver". "Borraron los nombres de las mujeres que luchan. Habrá que volver a escribirlos. Nunca tendrán la comodidad de nuestro silencio". Los territorios nacionales -también- abren sus fauces y devoran. ¿Cómo negarlo? Calles amenazantes. Senderos del miedo. Ciudades desasosiego. 11 feminicidios al día. ¿Quizá en esta fosa clandestina está el cuerpo de su niño? ¿será en la otra? 

¿Ciudad indolora? ¿Ciudad limpita? Ciudad en la que en unas oficinas y en debate de "especialistas" se decidiría el orden de la reivindicación y de la memoria. Ya no sucedió. Ya no es Inimaginable. Ya no es posible. Las Madres y las colectivas feministas exigen que sea La Mujer del simbólico morado que ellas colocaron la que permanezca. Sí que ese espacio se dedique "A las mujeres que luchan". ¿Qué propuesta podría ser más justa? Más urgente. Más imprescindible. Más amorosa.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.