Opinión

La inseguridad en la Seguridad

El nombramiento de Rosa Icela Rodríguez muestra que ahora más que nunca las decisiones en la SSPPC estarán en manos de las Fuerzas Armadas. | Joel Hernández Santiago

  • 04/11/2020
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Como secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo hizo un trabajo apegado a las reglas que se establecían día a día en las juntas de Seguridad Pública que, según el presidente López Obrador, se llevan a cabo de forma cotidiana en Palacio Nacional. 

De ahí salen estrategias, modelos de trabajo, protocolos, mandos, las grandes decisiones, modos de hacer las cosas, tiempo y forma, según el mismo mandatario ha dicho. 

Durazo llegó en 2018 en medio de un jaloneo institucional porque el presidente quería la participación efectiva de las Fuerzas Armadas para ocuparse de un problema que él mismo había dicho, durante años y que enfatizó en su campaña para la presidencia, que sería su prioridad y que acabaría con él, toda vez –dijo entonces– que el Ejército sería devuelto a los cuarteles. 

No fue así y sí, a lo largo de los meses le fue dando cada día más facultades a las Fuerzas Armadas, que han sido disciplinadas y dispuestas a enfrentar los riesgos no sólo por la violencia criminal que cada día crece más en el país, sino también en su prestigio como esa Institución que los mexicanos hemos visto con respecto y aun afecto, a pesar de todo. 

Pero el jaloneo ocurrió cuando la opinión pública del país se manifestó en contra de entregar dicha responsabilidad exclusivamente a las fuerzas militares para hacerla una organización del tipo civil. La solución fue nombrar como titular a Alfonso Durazo, pero en la parte operativa y estratégica serían jefes militares los que estarían al mando, mediante una coordinación aceptada.

Previo a su nombramiento Durazo había dicho que ‘para combatir la inseguridad, además de las mesas de diálogo propuestas por López Obrador, la otra parte de su proyecto  tenía que ver con el combate a la corrupción, los programas sociales y la capacitación policial" 

A su renuncia al cargo el 30 de octubre dijo: ‘Falta mucho por hacer, en particular en el rezago histórico que representan los homicidios dolosos, esa herencia negra de sexenios de corrupción de políticos y funcionarios públicos que pusieron los cuerpos de seguridad al servicio de una u otra organización criminal’ pero “se han estado dejando atrás los días más negros de la inseguridad”.

Con todo, el saldo de los 22 meses que estuvo en el cargo es de más de 63,000 homicidios dolosos y más de 1,700 feminicidios; tuvo lugar el "Culiacanazo", la captura de ‘El Marro' y se creó la Guardia Nacional, básicamente militarizada. El crimen organizado se sigue organizando y la criminalidad y la delincuencia imperan en muchas zonas del país ¿Qué seguía? 

...Nadie lo sabe, pero sí que, para el gobierno federal, Durazo estará mejor como candidato a gobernador de Sonora que en el cargo del que, si hubiera buenos resultados, no tendría que irse, como ocurrió con Santiago Niego, a quien le pidió el presidente mantenerse a cargo de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF-SHCP) y no buscar la gubernatura de Querétaro. 

Para sustituir a Alfonso Durazo en la SSPPC el presidente nominó a Rosa Icela Rodríguez Velázquez, una funcionaria de gobierno de larga data, que ha hecho su carrera muy vinculada al mismo presidente López Obrador y con gente que hoy está en el equipo del mismo Ejecutivo. 

Sus cartas credenciales no muestran una experiencia contundente e indispensable en la materia que habrá de atender, aunque sí –como el mismo presidente ha insistido– ha dado muestras de inquebrantable solidaridad, de honorabilidad, de lealtad. Sí. Pero ¿y la responsabilidad de la seguridad pública y la protección ciudadana en el país?

Estudió periodismo y fue reportera en “La Jornada”, en “El Universal”, en Televisa Radio... Pero dejó el periodismo para pasar a la función pública con Marcelo Ebrard, cuando fue Jefe de Gobierno de la capital del país. Fue coordinadora de Comunicación Social en la Asamblea Legislativa del DF. Trabajó con AMLO durante su gestión en el gobierno de la Ciudad de México y más...

Hasta hace poco fue secretaria general de Gobierno de la Ciudad de México con Claudia Sheinbaum desde donde salió en julio de 2020 cuando el presidente López Obrador la nombró como coordinadora general de Puertos y Marina Mercante.

Ahora acepta ser la secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del país. Está bien, y lo dicho, ‘no es falta de cariño’ porque la señora es y ha sido absolutamente respetable; pero de eso a que se encargue de coordinar uno de los sectores más sensibles y más violentos en el país es un trecho muy sinuoso por el que habrá de cruzar y resulta difícil de creer. 

Su nombramiento muestra que ahora más que nunca las decisiones en la SSPPC estarán en manos de las Fuerzas Armadas. Que el nombramiento de Rosa Icela será para garantizar la coordinación del mando en un civil y, ahora se insiste en que “es la primera vez que una mujer se hace cargo de esta Secretaria” o de una Secretaría de esta naturaleza. 

Todo estaría bien si no fuera porque la situación en el país es muy grave; si no fuera porque se requiere ahí a alguien experimentado, con gran carácter, con un sentido cierto de las estrategias de seguridad, de los derechos humanos, del derecho, de la justicia y del mando. Deberá conocer al país y sus particularidades en materia de seguridad, de inteligencia y de pandillas criminales... 

Deberá mantener una buena coordinación con las fuerzas estatales de seguridad, con las que habrá de entenderse no en términos de gobiernos opositores o no, sí en términos de un sólo México en donde hay muchos Méxicos.

Será difícil, para ella y para muchos, su trabajo para coordinar a todos ahí. Pero esto habla también del menosprecio por el estado de la situación y que, a fin de cuentas, Alfonso Durazo no era tan necesario en esa responsabilidad. Ya veremos resultados.

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