Opinión

La imposibilidad del fraude electoral en México

Las elecciones constituyen la movilización en tiempos de paz más grande que puede llevar a cabo cualquier país | Miguel Ángel Lara Otaola y Leonardo Valdés Zurita

  • 01/07/2018
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En abril, el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), organización intergubernamental con 31 estados miembro –incluido México–, se estableció en el país a través de una oficina subregional para México y Centroamérica. Esta oficina, así como la organización que representa, tiene como objetivo fortalecer la democracia en la región a través de la asistencia técnica, la capacitación, los estudios comparados y el diálogo entre todas las partes de la sociedad.

En el marco de su misión en el país, IDEA Internacional ha sostenido diálogos con actores relevantes de la academia, la sociedad civil, los partidos políticos y las instituciones electorales nacionales a fin de compartir información y conocer sus percepciones en torno al proceso electoral en curso. Los facilitadores de estos diálogos somos Leonardo Valdés Zurita, Ex Presidente del Instituto Federal Electoral y Miguel Angel Lara Otaola, Jefe de la Oficina de IDEA Internacional para México y Centroamérica, también autores de este texto.

La organización de los procesos electorales

Derivado de esto, hemos decidido producir una serie de cuatro artículos describiendo nuestras impresiones y estudio del proceso electoral y del papel que juegan el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). En esta primera entrega hablamos de la organización de los procesos electorales.

En primer lugar, cabe decir que esta es una tarea sumamente compleja. Requiere de una planeación precisa y de la participación de miles de personas. De hecho, junto con los censos de población, las elecciones constituyen la movilización en tiempos de paz más grande que puede llevar a cabo cualquier país. Algunos datos ilustran lo anterior.

En México nos hemos acostumbrado a que cada elección federal es mayor que la anterior. Por un lado, el bono demográfico que aún goza este país, hace que el padrón electoral a partir del cual se organiza las elecciones cada tres años sea mayor. Por otro, la reforma constitucional de 2007 que ordenó a los Estados de la República hacer coincidir sus elecciones locales con las federales, incrementa cada periodo el número de posiciones de representación y de gobierno que se ponen en juego en cada elección. Este fenómeno, desde luego, se agudiza cuando se trata de las elecciones en las que se renueva la Presidencia de la República y la totalidad del Congreso de la Unión, como es el caso en 2018. Así, ahora están en disputa la Presidencia, 128 senadurías, 500 diputaciones federales; 8 gubernaturas, 972 diputaciones locales, de mayoría relativa y de representación proporcional, 1,596 Ayuntamientos, 15,045 regidurías, sindicaturas y concejales, 24 juntas municipales en Campeche; la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y las 16 Alcaldías de esta entidad. En total 18,299 posiciones de representación y de gobierno. Mucho poder político en juego en estos procesos electorales. En 30 de las 32 entidades que conforman a la República Mexicana se realizará alguna elección local, además de las federales. Compiten 3,503 candidatos sólo por los cargos federales. Se puede estimar que aproximadamente 50 mil candidatos locales se encuentran haciendo campaña.

El padrón electoral

Por el lado de los ciudadanos, los números también son muy elevados. El padrón electoral llegó a 89 millones 332 mil 31 ciudadanos. La lista nominal de electores definitiva, contiene el registro de 89 millones 123 mil 355 personas que tramitaron y recogieron su credencial para votar; serán esos los que podrán votar en el territorio nacional. Esto significa que la Lista Nominal tiene una cobertura del 99.76% del Padrón Electoral; la proporción más elevada en la historia de este instrumento electoral. Desde el extranjero, podrán ejercer ese derecho 181 mil 256 ciudadanos que hicieron el trámite correspondiente. Como ya es tradición, el 51.85 de los registros de la lista electoral son mujeres y el 48.15 por ciento son hombres. Por la paridad, que se aprobó en la reforma electoral de 2014, esas proporciones también se observan en las candidaturas. Del total de candidatos federales, 1,753 son mujeres y 1,750 son hombres. Además, y a partir de una positiva decisión por unanimidad del TEPJF, se ordenó a los partidos políticos registrar candidatas y candidatos indígenas a diputados federales de mayoría relativa en 13 de los 28 distritos que tienen población indígena significativa.

Para recibir el voto

Para recibir el voto de los mexicanos se instalarán 156 mil 899 mesas de votación. En este país la legislación establece que los lugares de votación deben encontrarse lo más cerca posible de los domicilios de los ciudadanos y que deben ser atendidos por ciudadanos, que el día de la votación son autoridad electoral. Esos funcionarios de mesa de votación son elegidos mediante un complejo proceso aleatorio, que asegura su imparcialidad. En esta ocasión se sorteó a más de 11 millones 500 mil ciudadanos, que eventualmente podrían ser funcionarios de casilla. Para visitarlos en sus domicilios y comprobar que cumplían con los requisitos, se contrataron más de 45 mil capacitadores, asistentes y supervisores electorales. 11 millones fueron visitados. De ellos, más de 2 millones 100 mil ciudadanos recibieron su primera capacitación y resultaron aptos para ser designados funcionarios de casilla. Al final, se requerirá de 1 millón 400 mil ciudadanos debidamente capacitados para identificar a sus vecinos incluidos en la lista nominal, recibir sus votos, marcar su credencial de elector, entintar su pulgar derecho, computar los resultados de cada elección, llenar las actas correspondientes, armar los paquetes y trasladarlos a las oficinas del INE y de las autoridades locales que correspondan. Nada más, pero nada menos.

Los representantes de los partidos políticos

Ahora bien, toda esa operación es vigilada y acompañada por los representantes de los partidos políticos. Para el caso del padrón electoral, todos los partidos políticos vigilan este instrumento a través de 332 Comisiones y Comités de Vigilancia. Para la organización y la capacitación electoral, los partidos participan, a través de sus representantes en el Consejo General y en los Consejos Locales, en el diseño de las estrategias y los programas, y en su aplicación con sus representantes en los 300 distritos electorales. Además, los partidos tienen derecho a acreditar dos representantes ante cada casilla y uno general por cada 10 casillas que se instalen en los 300 distritos electorales. Esto implica, que cada partido político podrá registrar hasta 313 mil 798 representantes ante las casillas y cerca de 15 mil 700 representantes generales. Desde 1997, en el 98% de las mesas de votación se registran representantes de dos o más partidos políticos.

Las posibilidades del fraude electoral son muy limitadas

Ante el tamaño y la complejidad del edificio electoral que México ha construido, algunos consideran que es posible la realización de un fraude electoral. Incluso, algunos podrían intentar alterar los resultados de las elecciones. Sin embargo, sus posibilidades de éxito son muy limitadas: Las actas de votación elaboradas por los ciudadanos imparciales, con la vigilancia de los representantes de todos los partidos políticos, alimentan el Programa de Resultados Electorales Preliminares que dentro de las 24 horas posteriores al cierre de las casillas permite conocer, por internet, los resultados del cómputo de casi la totalidad de ellas. Además, se publica copia digital de cada una de esas actas. Así, desde cualquier parte del mundo se puede conocer con total transparencia los datos duros del resultado de las elecciones en este país. Por esos motivos, se puede afirmar que las posibilidades del fraude electoral son muy limitadas. Los mexicanos, en las urnas, deciden quienes serán sus representantes y gobernantes.

Miguel Ángel Lara Otaola

Jefe de la Oficina de IDEA Internacional para México y Centroamérica. Doctor en Ciencia Política.

Leonardo Valdés Zurita

Ex Presidente del Instituto Federal Electoral. Doctor en Ciencia Social.

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