Opinión

La homosexualidad no se cura

Reino Unido y España han comenzado a trabajar en medidas para prohibir la implementación de terapias de reorientación sexual | Leonardo Bastida

  • 18/08/2018
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“La homosexualidad es una moda”, fue la afirmación hecha por Mauricio Clark en redes sociales con la cual reavivó una discusión candente en los últimos años, pero sobre todo en las últimas semanas, cuando aseguró ante las cámaras de televisión que su homosexualidad “era cosa del pasado”, dando a entender que él “estaba curado” de tener una orientación sexual enfocada hacia las personas de su mismo sexo.

Buscando la cura

Incluso, su último mensaje ha sido que “le lavaron el cerebro” y ha dejado atrás su vida de apariencia, de orgías y de pecado.

Clark no es la única persona que predica ese mensaje. En los últimos años, por varios países de América Latina ha deambulado Richard Cohen, quien se presenta como un hombre curado de la homosexualidad y pregona que nadie nace gay por lo que el cambio es posible, vendiendo centenas de ejemplares del título “Comprender y sanar la homosexualidad” y charlas en diversos espacios para aquellas personas que quieren dejar de ser homosexuales, prometiéndoles “la sanación”.

De igual manera, existe Courage Latino, “un Apostolado que brinda atención espiritual a hombres y mujeres que viven la condición de Atracción al Mismo Sexo (AMS), y que buscan vivir conforme las enseñanzas de la Iglesia Católica en el tema de la homosexualidad”, con varias sedes en diferentes estados, incluida la ciudad de México.

Sus líderes afirman contar con el respaldo del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede y la Conferencia del Episcopado Mexicano para ayudar a las personas con atracción hacia otras de su mismo sexo a tener un despertar espiritual y dejar que Dios los libere de sus defectos.

Algunos testimonios como el de Curtis Galloway, un adolescente estadounidense que fue enviado a este tipo de terapias, permitió conocer que en las sesiones se insiste en que deben rezar todos los días para ser más masculinos, deben evitar amistades no tan masculinas, ver fotografías de mujeres para definir cuál es el estilo que les gustará, en caso de sentir atracción hacia un hombre, enfocar sus pensamientos hacia otra cosa o hacia una mujer, e incluso, recurrir a sesiones de hipnosis. En otros casos, se supo que se recurría a las terapias de electroshocks.

Repercusiones

En 2009, tras revisar más de 80 estudios, la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) concluyó que las terapias reparadoras de la homosexualidad no logran cambiar la orientación sexual de una persona, y en cambio, si provocan daños potenciales como depresión y tendencias suicidas.

Un año más tarde, un estudio publicado en la revista Columbia Social Work Review mostró cómo en la ciudad de Nueva York, los servicios de salud mental y consejería reportaron que aquellas personas de las poblaciones LGBTI con acercamientos a este tipo de terapias presentaban crisis de identidad, depresión, ansiedad, desesperanza, disfunciones sexuales y síntomas de estrés postraumático.

La Organización de las Naciones Unidas, a través de su relator especial para los derechos de lesbianas, gay, bisexuales y transgénero, Victor Madrigal-Borloz, afirmó que los métodos que se utilizan como “terapia correctiva” son tratos crueles, degradantes e inhumanos, y en algunos casos, equivalen a un acto de tortura, pues, en algunos casos, se recurre a los golpes, los electrochoques, los insultos y acciones degradantes, además de que la mayoría de las personas acude de manera forzada, en edad adolescente, como lo mostró un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles.

Países europeos como Reino Unido y España han hecho eco de las conclusiones de la APA y han comenzado a trabajar en medidas para prohibir la implementación de terapias de conversión en sus territorios.

En el caso británico, la primera ministra, Theresa May anunció una serie de medidas para contrarrestar las “ardientes injusticias” padecidas por las poblaciones LGBTI y un presupuesto público etiquetado con dicha finalidad. En la península ibérica, el Consejo General de la Psicología de España ha exhortado a los profesionales de la salud mental ha dejar de ofertar servicios de terapias de este corte, cuyo resultado puede ser una homofobia interiorizada, y a optar por brindar un apoyo asertivo para que la persona se acepte a sí misma.

El 17 de mayo pasado, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México hicieron pública su postura de que los esfuerzos para corregir la orientación sexual y la identidad de género como prácticas fraudulentas que atentan contra la dignidad, salud física, emocional y desarrollo libre de la personalidad, libre de violencia y discriminación de las personas de la diversidad sexual y de género no normativa.

Homosexualidad

Desde 1990, la Organización Mundial de la Salud determinó que la homosexualidad no es una enfermedad, es decir, no necesita de una “cura” porque no es una patología ni una anormalidad. En recuerdo de esa fecha, a escala global, se conmemora el Día Internacional en contra de la Homofobia como una efeméride para reflexionar sobre el impacto negativo que tiene en la vida de las personas las conductas discriminatorias relacionadas con la orientación sexual y/o la identidad o expresión de género.

Un gran reto en un país como México, donde prevalecen visiones como la de Clark y el grueso de la población concibe a la homosexualidad como algo negativo. La Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017, presentada la semana pasada, reveló datos como que poco más de una tercera parte de la población (32.3 por ciento) afirmó que no rentaría un cuarto de su casa a un hombre homosexual o a una mujer lesbiana, o que 64 por ciento de la población refirió que se justifica poco o nada que dos personas del mismo sexo vivan junto con su pareja.

Y peor aún, en los últimos dos meses se han registrado más de 15 asesinatos de personas integrantes de poblaciones LGBTI en diferentes puntos de la República Mexicana, y ninguno de ellos ha sido esclarecido.

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@leonardobastida | @OpinionLSR | @lasillarota


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