Opinión

La hipocresía de los oportunistas ante los feminicidios

Parecería que es difícil establecer, cuál es el límite ante fenómenos como la violencia contra mujeres y más específicamente, los feminicidios en nuestro país.

  • 27/02/2020
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Lo anterior viene a colación porque de pronto los medios de comunicación y algunos sectores de la sociedad, hacen parecer que los feminicidios brotaron de la nada y son un problema único y exclusivo del gobierno actual.

Por supuesto, es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad de los ciudadanos y proveer los mecanismos legales y jurídicos para denunciar cualquier tipo de violencia independientemente del género y la edad.

Como sea, le tocó a este gobierno hacer frente a uno de los problemas sociales más endémicos de los últimos años en México. Los feminicidios.

Las manifestaciones feministas que exigen a las autoridades el cese de los feminicidios, cada vez son más impetuosas y combativas. Tal vez porque se agotó la paciencia luego de miles de mujeres muertas por todo el país.

El llamado al paro nacional del 9 de marzo, es tal vez el acto más importante del movimiento feminista en este momento, pero también puede ser el clímax de la desesperación ante la falta de pericia y capacidad de las autoridades para impartir justicia, prevenir la violencia y castigar a quienes abusan de la mujer.

El feminicidio de Fátima, perece ser la gota que derramó el vaso de la tolerancia, hecho que indignó a todos los mexicanos y dio paso al llamado “un día sin mujeres”.

Pero más allá de los feminicidios recientes y de las manifestaciones feministas de los últimos meses, no debemos perder de vista que lamentablemente el fenómeno no es de ahora y el llamado al paro nacional, bien puedo suceder hace 28 o 10 años, algo que los hipócritas de ahora ignoraron todo ese tiempo.

Esta aberración social, creció y fue ignorada por los gobiernos anteriores, junto con los opinadores que hoy se desgarran las vestiduras y que sólo reportaban el hecho para luego olvidarlo, ignorarlo o dar paso a temas de coyuntura más relevantes para sus medios.

Esos medios se olvidaron de las madres de las muertas de Juárez que en Los Pinos increparon a Vicente Fox por los feminicidios en la entidad. Ese gobierno hizo poco o nada y hoy, no sabemos quién llenó de cruces el desierto.

Los opinadores tampoco dieron importancia a las más de 40 mujeres encontradas en un canal de aguas negras en Ecatepec en el Estado de México. El entonces gobernador Eruviel Ávila, ignoró y negó los hechos en aras de llegar a la Presidencia.

Ecatepec es uno de los municipios con más feminicidios y con alerta de género, banderas que de nada han servido para disminuir la violencia hacia las mujeres en esa localidad, en donde la corrupción y la injusticia, lacera a sus habitantes desde hace muchos años.

El paro del 9 de marzo es legítimo en sí mismo, lo que no es aceptable, es el oportunismo de Calderón y compañía, que pretenden subirse a un movimiento que en su momento despreciaron al señalar las miles de muertes de mujeres, niñas y niños como daños colaterales de su guerra estúpida.

Junto con la derecha, los medios y sus opinadores, buscan endosar toda la responsabilidad de la violencia al gobierno en turno. Su táctica de incitación de los diversos grupos que se puedan sumar al paro y que están inconformes con el gobierno, buscan encontrar los elementos “jurídicos” para destituir al presidente.

No hay que olvidar que así actuó la derecha de Venezuela con Hugo Chávez y luego terminó en un intento de golpe de estado en el año 2002. Quizás por eso López Obrador, dice escuchar voces a sus espaldas.