Opinión

La guerra del acero

Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea ya han implementado impuestos retroactivos al acero chino.

  • 06/07/2015
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I. China está dolido.

 

La desaceleración del mercado interno chino comienza a tener repercusiones negativas a nivel mundial. Dada la menguante demanda para productos al interior de ese país, particularmente la baja en la venta de autos,  éste intenta colocar sus excedentes, a precio de remate, en las economías del occidente. El caso más palpable de esto, y el que más afecta a la economía mexicana es la del acero.

 

En el 2014 la demanda de acero en China fue de aproximadamente 711 millones de toneladas, ya cubierta esta necesidad tuvo un superávit de producción de caso 400 millones de toneladas. Esta sobre producción llevo a incrementar las exportaciones chinas de acero en un 36% para ese año.  Esto en si no tendría mayor relevancia si es que el país asiático no estuviera actuando en contra de las normas internacionales del comercio y aplicando un fuerte subsidio a sus productores para poder vender por debajo de precios de mercado, práctica comúnmente conocida como dumping.

 

II. México, el digno.

 

Desde que en los años 80 y 90 México decidió incorporarse de lleno al comercio internacional éste ha cobrado un liderazgo importante en el sector. Éste liderazgo deriva tanto de su éxito comercial como de su ejemplar acato a las leyes internacionales y a los tratados de libre comercio a los cuales ha suscrito. Sin embargo, hay una línea fina entre ser cumplido y ser “dejado”.

 

Recientemente México ha sufrido fuertes reveses por su permisividad en materia de comercio internacional. Socios comerciales como Brasil y Argentina han vuelto a imponer obstáculos para importar autos y autopartes a sus mercados. Colombia, a través de modificaciones regulatorias internas para favorecer a Brasil  ha obstaculizado la compra de motores para transporte pesado manufacturados en México; ahora China amenaza al sector siderúrgico. En estos casos, la respuesta de México se ha guiado más por la institucionalidad diplomática que por  la agresividad comercial.

 

III. El peligro real.

 

El sector siderúrgico aporta aproximadamente 2.1% del PIB nacional  y genera mas de 650 mil empleos directos e indirectos. Este sector también es una parte fundamental de las industrias automotriz, aeroespacial y de la construcción,  sectores que están impulsando el crecimiento económico de México. Si bien estos sectores se han beneficiado medianamente del precio de acero barato ¿qué pasaría si, debilitada nuestra producción de acero,  de un día para otro, China ya no nos quiere vender acero? Un desastre total, el desabasto nos acabaría.

 

En este caso no hay que especular demasiado, los efectos negativos de no defendernos ya se están manifestando.  Según Alonso Ancira ex presidente de la CANACERO y Presidente de Grupo AHMSA ya se han perdido inversiones nacionales por aproximadamente 5 mil millones de dóares en los siguientes años. Si esta tendencia sigue sin respuesta México podría perder, en total, inversiones por más de 15 mil millones de dólares.

 

Si se cae la industria siderúrgica, México estará a un paso de volverse un país maquilador.

 

IV. La respuesta que esperamos.

 

Hay una fina línea entre proteger y defender, pero es preciso conocerla. Un país se vuelva proteccionista cuando teme competir e innovar; cuando aísla a su economía del resto del mundo. Cuando un país defiende a su economía, a sus empresarios y trabajadores procura que estos estén en situaciones equitativas de competitividad. Esto no está sucediendo actualmente.

 

El año pasado la Secretaría de la Economía junto con la Secretaría de Haciendo tomaron acciones contundentes para apoyar a la industria del Calzado de la competencia desleal (también china). Considerando que esta industria aporta menos empleos y menos al PIB nacional, se esperaría que se tomarán acciones mas claras y contundentes para la siderúrgica nacional.

 

La industria siderúrgica no está pidiendo nada que otros países occidentales, de libre mercado en inclusive nuestros socios comerciales no hayan hecho ya. Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea ya han implementado impuestos retroactivos al acero chino así como un incremento en aranceles. Vale la pena destacar que estas medidas también han sido avaladas por la OCDE junto con las recomendaciones de medidas compensatorias para hacerle frente al dumping chino.

 

V. La guerra del acero

 

La guerra internacional del acero ya le ha cobrado a México más de 5 mil millones de dólares en perdida de inversión, una caída del 40% de nuestros precios de acero y están próximos a comenzar las primeras pérdidas humanas…. de empleo.

 

¿Qué esperamos para defendernos?

 

@RobertoMorris