Opinión

La crisis de los bonos

Nadie sabe y nadie supo.

  • 15/11/2015
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Con la llegada de Felipe Calderón, por medio del fraude, a la presidencia de la República, aparecieron nuevos mecanismos de control sobre la clase política y con ello ocurrió una proliferación de los llamados bonos para los diputados federales y locales. Primero ocurrió entre los integrantes de los órganos de gobierno de dichas instancias y luego entre todos los legisladores.

 

Con ello se compraron apoyos, complicidades y en el mejor de los casos silencios. Como en la mafia siciliana, los diversos grupos legislativos impusieron la omertà, es decir la ley del silencio. Nadie sabe y nadie supo.

 

Así, a coordinadores parlamentarios, a integrantes de mesas directivas, a presidentes de comisiones, les fueron llegando a sus cuentas bancarias bonos que superaban por mucho el monto de su propio sueldo mensual. Por lo menos así transcurrieron tres legislaturas y, con ello, pudieron pasar las reformas más nocivas y anti populares, es decir, las reformas estructurales. Dicha práctica nociva llegó al órgano legislativo supuestamente dominado por la izquierda, es decir la Asamblea Legislativa del DF (ALDF).

 

El surgimiento de Morena, acompañado del lema de la austeridad republicana ha puesto en crisis al corrupto sistema de los bonos. Se rompió el secreto y se ha establecido con precisión el monto recibido por los coordinadores de la asamblea, particularmente. Ahora se sabe que hay diputados que llegan a recibir depósitos de hasta 1 millón de pesos ¡mensuales! A otros se les realizan depósitos de 700 mil, de 500 mil, o cuando menos de 300 mil. Es una barbaridad. Es un crimen. Es una estupidez. Así, de esta manera la ALDF consume 2 mil millones de pesos para 66 legisladores. En cambio, la delegación Tlalpan tiene un presupuesto de 2 mil millones de pesos para 300 mil habitantes.

 

Para predicar con el ejemplo, los legisladores de Morena acordaron donar esos bonos para el equipo de las nuevas universidades que crearán. Los legisladores de los otros partidos, en cambio, usaron los bonos para beneficio personal.

 

En el colmo del cinismo, la envenenada pluma de un gatillero gacetillero acusó a los diputados de Morena de "desvío descarado" de recursos públicos, por realizar dichas donaciones, esto es verdaderamente increíble. En la lógica del gacetillero, embolsarse los bonos no es desvío pero utilizarlos para un fin noble como la educación, sí lo es.

 

Más allá del silencio de muchos que deberían ser los críticos más acérrimos de situaciones como éstas, lo cierto es que el sistema corruptor de los bonos ha recibido un serio golpe. Los diputados de Morena actuaron bien, de manera congruente, cumpliendo sus promesas electorales y sacrificando un beneficio personal en favor de una gran causa para todo el país.

 

Si sumamos bonos, privilegios, salarios exorbitantes y prestaciones ilegales en los tres poderes del estado, en los tres niveles del gobierno, en las entidades para estatales y en los órganos autónomos, hay un derroche que llega a los 450 mil millones de pesos. Nada más con la contratación de seguros médicos privados para los tres poderes de la unión se erogan cerca de 4 mil millones de pesos; y eso sin contar a los estados y municipios. Y luego dicen que no hay recursos para el ISSSTE.

 

De hacerse realidad el plan de austeridad de los diputados de Morena en el país no serían necesarios ni aumentos de impuestos ni despidos masivos ni destrucción de instituciones públicas y de los derechos de sus trabajadores. Esto es lo que debe estar debatiéndose en el país y no las mariguanadas que inventan desde el poder.

 

@martibatres