Opinión

La coperacha de los generales

Para la defensa de quien fuera el titular de la SEDENA, se contempla conseguir más de dos millones de dólares. | César Gutiérrez

  • 10/11/2020
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El concepto del honor le ha quedado muy grande a muchos personajes que están en el escenario de los tres poderes de la Unión. Este precepto va más allá de una cualidad moral que obliga a un verdadero hombre a cumplir de manera estricta sus deberes consigo mismo y con los demás. Hoy en día, la transformación se convirtió en letra muerta por esos servidores públicos que debieran dar resultados, solo buscan justificar su trabajo mediocre lleno de anomalías que en nada benefician al ciudadano mexicano.  

Este elemento esencial de la dignidad humana se ha perdido en los diversos niveles de poder que han provocado una podredumbre en todas las clases sociales de la sociedad mexicana. Hoy seguimos inmersos en la corrupción de diversos funcionarios o servidores públicos que se siguen sirviendo con la cuchara grande, dejando de lado la transformación que México anhelaba. Hemos sido objeto de burla e insulto a la inteligencia de aquellos que continúan practicando el nepotismo, el tráfico de influencias, los trinquetes y cochupos de pillos políticos. Además de la desinformación vertida por los bots de las redes sociales que están actuando de manera activa para cambiar las tendencias rumbo a las próximas elecciones del 2021. Lo que muchos no quieren entender es que a nuestro país le urge instaurar una estabilidad económica para enfrentar una posible próxima devaluación.

Este próximo año, México no sólo se va a enfrentar a una hambruna, sino también a la falta de empleo, de reactivación de economía y sobre todo el terrorismo fiscal de las pequeñas y medianas empresas. Pareciera que nadie se da cuenta de aquellos mexicanos que quebraron y perdieron sus bienes durante la pandemia; mientras que otros se han beneficiado del poder de sus cargos, del fuero de las curules o del manejo de las masas. La incidencia de la delincuencia se está agravando debido a que la gente no puede generar dinero de manera lícita, ya que los delitos de alto impacto no paran. Las buenas intenciones no bastan, se requiere un quehacer político en las próximas elecciones en México ya que se detonarán muchas pasiones, las cuales serán aprovechadas por los vivales que buscan el voto de ingenuos. 

Por otro lado, hay gran incertidumbre en la Guardia Nacional, empezando por sus propios elementos, ya que como es por todos conocido, los lamentables hechos sucedidos en el estado de Chihuahua, donde personal de la Guardia Nacional se vio involucrado en el fallecimiento de una mujer y las heridas a su marido, surgen varias interrogantes. Por ejemplo ¿el personal de la Guardia Nacional son militares comisionados o de licencia? ¿Por qué los guardias nacionales que se han dado de alta se quejan de ser militares y no guardias nacionales? ¿Quién redactó la orden general de operaciones a la Guardia Nacional en Chihuahua? ¿Quién diseñó el operativo ese día? ¿Quién ordenó la persecución de civiles? ¿De quién depende administrativamente el personal de la Guardia Nacional, de SEDENA o SSPC? Estas dudas dejan de manifiesto que el problema de la inseguridad en el país no pasa por quién sea el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, sino por las atribuciones reales que tiene dicha Secretaría, ya que en realidad, quien lleva a cabo la parte operativa de la Guardia Nacional es la Secretaría de la Defensa Nacional.

Las imputaciones de narcotráfico y lavado de dinero tras la detención del general Salvador Cienfuegos Zepeda, siguen siendo utilizadas por los detractores de las Fuerzas Armadas, ya que aunque solo existen imputaciones de los fiscales federales de Estados Unidos, la realidad es que en México siguen sin saber con exactitud en qué se basan las acusaciones y quiénes más estarían involucrados, lo cual trae muy nerviosos a muchos.

Varios generales pertenecientes a la famosa cofradía del poder han levantado la voz y han pedido que en aras de proteger la imagen del generalato en México, y bajo el falaz argumento de que esta imputación afecta a la credibilidad de todo el Ejército Mexicano, solicitaron una cooperación voluntaria para hacerse de recursos y apoyar económicamente la defensa del General Cienfuegos, la cual se considera costará entre dos y tres millones de dólares. Sin embargo, esto no es algo nuevo, ya que es tradición militar demostrar espíritu de cuerpo entre los compañeros, y más con las antigüedades y promociones que se hicieron en una carrera militar de más de 50 años en activo. Para ser claros, llama poderosamente la atención que cuando se les solicitó apoyo para el personal de tropa y oficiales enfermos de covid-19, el generalato solo sumó una cantidad cercana a los cien mil pesos. En cambio, para la defensa de quien fuera el titular de la secretaría, se contempla conseguir más de dos millones de dólares, lo que nos hace forzoso preguntarnos, ¿quiénes participaran en esa famosa coperacha? ¿Cuánto aportarán? ¿Por qué motivo quieren aportar recursos a la defensa legal? ¿Ven pérdida de privilegios? ¿Se protegen la espalda?

Todas estas preguntas llaman la atención de quien escribe esta columna, ya que por supuesto que muchos cooperarán de buena fe al ver a un compañero caído, otros más se sentirán obligados a cuidar la imagen del generalato del que forman parte, pero habrá otros que en un temor real piensen que puedan salir afectados o mencionados en el juicio del general Cienfuegos. Es un hecho que el general no llegará a un acuerdo con los fiscales federales de Estados Unidos para declararse culpable y obtener un beneficio en la sentencia.

Sé de buena fuente que el general irá a juicio y se defenderá hasta las últimas consecuencias, ya que como lo he explicado en varias columnas, no se lo están pidiendo, le están exigiendo que fije una postura clara y precisa respecto a que las acusaciones que obran en su contra, que no son reales. ¿Quiénes se lo están exigiendo? Son los mismos verdes, sí, el generalato, y si todos esos miembros de la cofradía del poder que se saben investigados y en riesgo, ya que recordemos el Ejército Mexicano es la mejor institución de todo el país, pero la menos auditada por el gobierno federal, esto les da la oportunidad de manejar todo, absolutamente todo de forma interna. Lo que se están jugando en el juicio al general Cienfuegos Zepeda es la supervivencia del generalato como lo conocemos hasta estos días en el país, de resultar culpable y de no convencer el trabajo del secretario Luis Cresencio Sandoval, muy posiblemente estaríamos viendo al último secretario de la Defensa Nacional como militar en activo; así de grave es la situación.      

Por último, algunos supuestos especialistas aseveran que con la victoria del candidato Joe Biden se asegura que la situación del general Cienfuegos será arreglada de forma inmediata, ya que para ellos la detención del General fue con fines políticos electorales, lo cual considero fantasioso y ridículo, ya que no se utilizó este argumento en ningún discurso, por ninguno de los candidatos, y menos fue tema relevante en Estados Unidos. Veremos un juicio intenso, donde cada una de las partes tratará de demostrar su verdad, por lo que invito a esos generales de la cofradía del poder a que vayan a ver el juicio en persona, ya que el que nada debe nada teme. Pero dicen que los pecados inconfesables unen más que los confesables, por lo que dudo que se den una vuelta con el vecino del norte, por aquello de cuidarse del virus que hay, sí ese que te da y no te deja regresar a México.

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