Una de las agendas prioritarias de la Ciudad de México es la agenda ambiental. Entendida en un sentido amplio, incorpora temas exclusivos del sector, como la conservación y protección de los recursos y hábitats naturales, el manejo del agua, la calidad del aire, la educación ambiental, la reforestación urbana y la mitigación de los impactos ambientales.

Pero también incluye aspectos transversales de las políticas públicas: la movilidad, la recuperación de espacios públicos, el desarrollo urbano, la gestión de los residuos sólidos, el turismo, la agricultura, y el desarrollo económico, que algunas veces tienen el apellido "sustentable". Forman parte de la agenda ambiental de manera transversal en el gobierno.

A esta agenda hay poco que agregarle. Los problemas ambientales de la Ciudad de México son de los mejor diagnosticados del país. Se cuenta con vastos estudios en cada uno de los temas elaborados por instituciones reconocidas, desde la UNAM hasta centros de investigación especializados que han contribuido a pensar las soluciones para la ciudad. Tenemos las memorias de cientos de foros y programas muy completos que describen qué hacer. En la mayoría de las soluciones existe un consenso generalizado.

Por ello, el mayor desafío para la ciudad no es integrar su agenda ambiental, sino implementarla. Es posible que otros temas compartan esta condición, pero es un hecho que en materia ambiental se necesita alinear muchas estrellas para que las iniciativas rindan frutos. La viabilidad de los programas y proyectos ambientales de la ciudad depende de los siguientes factores:

Financiamiento

Una nutrida parte de la agenda ambiental tiene bajos costos. Requiere de una regulación inteligente, y de un equipo capaz de innovar y vigilar su cumplimiento. Esta gama depende más de la capacidad y experiencia de los funcionarios encargados y de la voluntad política del Jefe de Gobierno, que de contar con amplios recursos presupuestales. Sin embargo, proyectos como la restauración del Canal Nacional o de las Barrancas Urbanas, la captación pluvial o la movilidad en bicicleta necesitan presupuestos importantes. No existe aquel que piense que Xochimilco no debe rescatarse, lo que le ha faltado es un presupuesto suficiente y sostenido.

Modelos de gestión


La gestión del agua y de los residuos, y la movilidad, son temas de la agenda que están muy trabajados. Los modelos de gestión de cada uno de esos temas son ampliamente conocidos. Sin embargo, corren por vías mutuamente excluyentes y no existe una determinación clara sobre cuál ha sido seleccionado para nuestra ciudad y por qué. Definir los modelos de gestión, clarificar los roles públicos y privados, tomar las decisiones a este respecto de forma transparente y participativa, son aspectos clave para darle viabilidad a los programas. Estos modelos demandan un consenso que permita que las decisiones puedan extenderse al largo plazo, pues de lo contrario nunca llegan a verse los efectos positivos que se esperan.

Coordinación Metropolitana


Una gran cantidad de políticas ambientales necesitan de la participación activa y empática de las entidades vecinas: nuevamente el manejo del agua y los residuos, la mejora en la calidad del aire, el transporte sustentable o la política forestal, son parte de la agenda que no tiene fronteras. En estos temas el alineamiento de incentivos, la definición de los precios de los servicios, las inversiones compartidas entre la Federación, los Estados y la Ciudad de México, son indispensables para llevar a buen puerto cualquier iniciativa importante. La coordinación metropolitana requiere resignificarse. Las comisiones metropolitanas han quedado en desuso, pero la gobernanza ambiental de la megalópolis está condicionada a buenos acuerdos con nuestros vecinos.

Coherencia


La coherencia es uno de los factores más difíciles de lograr en la política ambiental de la ciudad. La sustentabilidad se ve amenazada de manera permanente por distintos intereses (algunos más legítimos que otros). Desde quien urge a derribar un árbol porque "estorba", hasta el desarrollo inmobiliario voraz que recurre a cuanto artilugio conoce para edificar más extenso y más alto, aunque se agoten las factibilidades de vialidad y agua de la ciudad. El balance entre el desarrollo urbano, el desarrollo económico, el desarrollo sustentable, el desarrollo rural, es duro de conseguir. La mayoría de las veces unas políticas se contradicen con otras. La ciudad es un rompecabezas complejo, pues en el cuadro se encuentra plasmado el cúmulo completo de necesidades de la urbe. Sin embargo, aunque sea complicado, la coherencia es un aspecto que también determina la viabilidad de las políticas ambientales y que debe buscarse, aunque no se pueda conseguir siempre y en todas las situaciones.

Política

En el debate de este miércoles 18 de abril,  las y los candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México debatirán sus plataformas sobre urbanismo, sustentabilidad, seguridad y justicia.

Será importante conocer más allá de sus propuestas, el cómo y cuándo serán implementadas las iniciativas que plantean para la Ciudad de México. ¿Qué inversiones se promoverán? ¿Qué modelos de gestión se impulsarán para el desarrollo urbano, el manejo del agua, de los residuos, de los espacios públicos? ¿Cómo se piensa la coordinación metropolitana y con la federación? ¿Qué otras políticas transversales se ejecutarán en congruencia con las aspiraciones ambientales de los capitalinos?

Ríos vivos

@marthadelgado | @OpinionLSR | @lasillarota



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