Opinión

Juventudes y derechos humanos

Las juventudes son esenciales para lograr un desarrollo sostenible. | Leonardo Bastida

  • 07/12/2019
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#UnVioladorEnTuCamino es un hashtag que en los últimos días se ha convertido en un grito de sed de justicia para miles de mujeres que han decidido hablar públicamente sobre las situaciones de violencia sexual a las que se han enfrentado a lo largo de su vida.

Este grito virtual surgió tras la viralización del performance de Las Tesis de Chile, una colectiva feminista de Valparaíso, conformada por cuatro mujeres de 31 años, quienes desde hace varios años han conjuntado las artes escénicas y visuales para realizar perfomances de no más de 15 minutos con la idea de propiciar un impacto social.

Su nombre proviene de la idea de que en cada performance se haga una síntesis de las ideas principales de una autora feminista para compartirlas a la sociedad en general. Así, en medio de las múltiples protestas civiles en contra del gobierno chileno, irrumpió en la escena pública un video con decenas de chicas con los ojos vendados, coreando las estrofas de la canción “El violador eres tú”, en cuya letra se denuncia y cuestiona las situaciones de violencia sexual a las que se enfrentan las mujeres y los prejuicios que hay alrededor de ellas.

El perfomance, originalmente llevado a cabo en Valparaíso el 25 de noviembre, se ha replicado en muchas ciudades del mundo, en muchas ocasiones, de manera masiva, propiciando un largo aliento a la lucha feminista global.

Las primeras fotos que se viralizaron fueron las de una chica que no acudía a la escuela y se plantaba en la puerta del Parlamento de Suecia con cárteles en contra del cambio climático, uno de ellos preguntaba “¿De qué sirve estudiar para el futuro si ese futuro parece que no va a ser?”.

Esta chica, comenzó a realizar esas acciones cuando vio en la escuela una película sobre el derretimiento del Ártico y su efecto en los osos polares, así como la catástrofe ambiental derivada de la alta presencia de plásticos en el agua de los océanos. A diferencia de sus compañeros de clase, ella inició sus protestas, que, al día de hoy, son acompañadas por miles de personas. Incluida la última, esta semana, en Madrid, donde se llevó a cabo la Cumbre Mundial sobre el Clima.

Incluso, su imagen, la de Greta Thunberg, se ha convertido en un ícono de la lucha contra el cambio climático, y a pesar de ser atacada en los medios de comunicación, incluso por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mantenido su postura de que se debe hacer algo, urgentemente, para revertir la situación planetaria.

Ella misma ha reconocido como fuente de su inspiración a los estudiantes de la secundaria de Parkland, en Florida, quienes en 2018, se manifestaron durante varios días a favor de un mayor control de armas en Estados Unidos, pues, debido a la laxa legislación en la materia, ocurrieron situaciones como el tiroteo en su escuela, que dejo a 14 estudiantes y tres docentes muertos.

Debido a la trascendencia de las acciones de estas y estos jóvenes, y muchos miles, la Organización de las Naciones Unidas ha centrado la celebración de este año del Día Mundial de los Derechos Humanos (10 de diciembre) en las juventudes.

Lo anterior, porque este 2019, se cumplieron 30 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, y se consideró necesario “destacar el papel de liderazgo de la juventud en los movimientos colectivos como fuente de inspiración para un futuro mejor”.

Así, este próximo 10 de diciembre, día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, se resaltará que las juventudes son esenciales para lograr un desarrollo sostenible para todos; pueden desempeñar un papel crucial en el cambio positivo, y empoderarles para conocerles mejor y reclamar sus derechos generará beneficios a nivel mundial.

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