Opinión

Jerusalén, la contradictoria 'Ciudad de paz'

Jerusalén tomará un papel protagónico cada vez mayor en la escena mundial | Jorge Iván Garduño

  • 19/05/2018
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El pasado lunes 14 de mayo del 2018, se conmemoraron 70 años de la creación del Estado de Israel. Muy por el contario de lo que significa para los israelíes, los palestinos conmemoraron, el martes que siguió a esta fecha, lo que llaman la "Naba" o "Catástrofe", cuando cientos de miles de ellos tuvieron que dejar sus casas tras la creación del Estado judío.

Ciudad de Paz

Pero el 14 de mayo de este 2018 será recordado por otro hecho sumamente relevante: el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a la ciudad de Jerusalén. Hay que recordar que los palestinos reclaman un Estado propio en Gaza y Cisjordania con capital en Jerusalén Oriental. Por su parte, el Departamento de Estado norteamericano insiste en que el traslado de la sede de su embajada no prejuzga los límites definitivos de la ciudad de Jerusalén. Los israelíes consideran que la Casa Blanca ha reconocido la realidad —a su favor— con el cambio de su embajada, en tanto que los palestinos afirman que Estados Unidos ha perdido su papel de mediador neutral.

Sin embargo, esta decisión, desde que se anunció, ha provocado tensiones en la región, y un rechazo casi generalizado de la comunidad internacional, por lo que, desde finales de marzo dio inicio una ola de protestas contra Israel. La apertura de la embajada norteamericana en Jerusalén ha suscitado masivas manifestaciones en el límite de la Franja de Gaza con Israel, que se han saldado hasta ahora con más de un centenar de muertos y unos 10 mil heridos.

Trump hace grande a Israel

Pero a pesar de las protestas, y de la jornada más violenta desde el 2014 en la Franja de Gaza, la apertura oficial de la embajada norteamericana en Jerusalén se desarrolló a primera hora de la tarde de este 14 de mayo en la milenaria “Ciudad de Paz”, mientras proseguían las protestas en Gaza.

La delegación norteamericana que acudió al acto de inauguración estuvo integrada por Ivanka Trump, asesora e hija del presidente Donald Trump. El presidente envió un mensaje en video preparado para el evento. El esposo de Ivanka, Jared Kushner, consejero presidencial, también viajó a Medio Oriente con el secretario del tesoro, Steve Mnuchin, y el subsecretario de estado, John Sullivan. El acto fue encabezado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto con el presidente del Estado de Israel, Revén Rilan, rodeados todos por enormes pancartas donde se leía la frase: “Trump hace grande a Israel de nuevo”.

Fue así como la embajada de Estados Unidos abrió sus puertas de manera provisional en una oficina consular ya existente en un distrito periférico del sur de la ciudad. La embajada se ubica en plena Línea Verde, la tierra de nadie o zona tapón que separa la parte occidental de Jerusalén —donde Israel instaló su capital tras su nacimiento—, de la zona oriental —con mayoría de población palestina y bajo la administración jordana—, que incluye la Ciudad Vieja y los lugares santos de las tres religiones monoteístas.

Organización para la Liberación de Palestina

Por su parte, el primer ministro palestino, Rama Hádala, condenó el traslado de la embajada de Estados Unidos en la víspera de la Naba. “La Naba representa una serie de tragedias colectivas que se plasmó en la destrucción de al menos 418 poblaciones y el desplazamiento forzoso del 70 por ciento de nuestro pueblo”, aseguró Hádala en un comunicado oficial citado por la agencia de noticias EFE.

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, afirmó que el traslado de la delegación diplomática desde Tel Aviv a Jerusalén, supone “un infame acto hostil contra el derecho internacional y contra el pueblo de Palestina, que coloca a Estados Unidos del lado de la potencia ocupante, Israel”.

Esta complicada situación entre árabes e israelís se presenta cada vez más como un problema sin solución. Aunque ambos lados han transigido en algo con el fin de resolver ciertos aspectos del dilema, la brecha sigue siendo profunda y amplia respecto a muchos puntos fundamentales.

Jerusalén

Jerusalén es una ciudad única en el mundo, al igual que el Estado de Israel. Pensemos esto por un momento: cada país tiene el derecho de elegir su propia capital. Sin embargo, ese derecho político básico aplica a todas las naciones sobre la tierra, excepto a una: Israel. Los otros 192 miembros de la ONU eligen sus capitales, y nadie interfiere en esa decisión, pero no en el caso de Israel. Israel encuentra en la posición única de tener su auto declarada capital en Jerusalén, mientras las otras naciones insisten con Tel Aviv como capital del Estado judío. Ahí emplazan sus embajadas y residencias con el fin de tratar de mantener la frágil y débil paz en la ciudad y en la región.

Pero el Estado moderno de Israel reclama a la ciudad de Jerusalén como su capital porque esta ciudad fue la capital de la antigua nación de Israel, bajo el rey David (según lo mencionado en la Biblia en 2 Samuel 5:5; 1 Crónicas 15:1-3). Y así como Estados Unidos ha reconocido oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel, otras naciones como Guatemala y Paraguay, han decidido, o están considerando, hacer lo propio y trasladar sus embajadas a la “Ciudad de Paz”.

Conforme los acontecimientos continúan su curso natural, Jerusalén tomará un papel protagónico cada vez mayor en la escena mundial, convirtiéndose en el núcleo de una lucha a muerte por el dominio de la región, siendo esta ciudad pieza clave para el futuro de la humanidad.

Así se trastorna el frágil equilibrio de paz que existe en Jerusalén. Al ver lo que sucede con la decisión del presidente Donald Trump respecto a la embajada de su país en Israel, vemos ante nuestros ojos cómo la línea delgada que nos separa del estallido de un conflicto de proporciones épicas se desdibuja y la tensión aumenta.

De la iniciación a la circuncisión faraónica

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Esta semana en DIORAMA, aquí mis recomendaciones literarias:

El efecto lucifer” (Paidós) de Philip Zimbardo. ¿Qué hace que una buena persona actúe con maldad? ¿Cómo se puede seducir a una persona moral para que actúe de manera inmoral? ¿Dónde está la línea que separa el bien del mal y quién corre el peligro de cruzarla?

El renombrado psicólogo social Philip Zimbardo tiene el cómo –y la multitud de porqués– de nuestra vulnerabilidad al atractivo que ejerce «el lado oscuro». Basándose en ejemplos históricos y en sus propias e innovadoras investigaciones, Zimbardo nos detalla cómo interactúan las fuerzas situacionales y la dinámica de grupo para convertir a hombres y mujeres decentes en monstruos. Desde las malas prácticas corporativas y el genocidio organizado, hasta la alguna vez íntegros soldados estadounidenses que acabaron torturando a prisioneros iraquíes en Abu Ghraib, Zimbardo nos ofrece las claves para entender mejor un gran número de conductas deleznables.

El psicólogo social Philip Zimbardo es el cerebro del famoso experimento Stanford (1971) en el que se dividió aleatoriamente entre presos y guardias a los estudiantes universitarios. El resultado fue que los guardias desarrollaron unas conductas vejatorias y humillantes hacia los presos, y éstos, desórdenes graves emocionales. El experimento se canceló antes de llegar a la semana. El objetivo era demostrar el efecto de los roles impuestos en la conducta.

Los resultados de esta profunda investigación los aplica a ejemplo históricos de la injusticia y la atrocidad, especialmente en los abusos que se dieron en la prisión de Abu Ghraib por parte de los militares estadounidenses. En 2004, Philip Zimbardo declaró como perito judicial en el consejo de guerra contra un acusado por conducta criminal en Abu Ghraib.

Zimbardo no culpa directamente a los autores materiales de las vejaciones, sino a los responsables de la estructura y el sistema penitenciario, entre ellos el presidente de EEUU, George Bush.

Un libro único en muchos aspectos. Ofrece, por primera vez, una detallada cronología de las transformaciones del carácter humano que tuvieron lugar durante el experimento.

En cierto sentido, el experimento Stanford fue un precursor de la telerrealidad, donde vemos a gente común convirtiéndose en algo verdaderamente inquietante.

En El efecto Lucifer hay un desafío para los lectores: mirar más allá de los malhechores concretos y reflexionar sobre nuestra responsabilidad colectiva en los males del mundo.

Este libro nos permite entender mejor estos fenómenos desgarradores. La idea es que es el entorno social quien corrompe al individuo, y no al revés, eliminando así el concepto de “manzana podrida”.

Philip Zimbardo nos muestra qué somos capaces de hacer cuando nos vemos envueltos en una dinámica social. Sin embargo, también ofrece esperanza: somos capaces de resistir el mal.

El efecto Lucifer es chocante y sorprendente. Va a cambiar nuestra forma de ver la conducta humana.

“El futuro es hoy. Ideas radicales para México” (Biblioteca Nueva), Humberto Beck y Rafael Lemus, editores. En este texto el lector encontrara´ lo que rara vez halla en la discusión pública mexicana: imaginación política. Contra lo que aseguran las élites gobernantes, un México radicalmente distinto al actual es posible, y es hora de empezar a imaginarlo y construirlo. Los doce ensayos reunidos en estas pa´ginas acometen justo esa tarea: piensan el pai´s a contracorriente de los tecno´cratas que lo administran y exploran alternativas y escenarios iluminados por la razo´n uto´pica. Dicho de otra manera: practican una cri´tica radical del presente y sen~alan, desde distintos miradores, una ruta de salida.

En los doce ensayos de este libro el lector encontrara´ propuestas, alternativas y visiones uto´picas sobre temas como la democracia, la desigualdad social, la inseguridad, la violencia de ge´nero, el combate al narcotra´fico, el medio ambiente, las comunidades indi´genas y los migrantes mexicanos.

Textos que integran la obra:

  • Democratizar la democracia. Mario Arriaga Cuadriello
  • Desigualdad de géneros: más allá de los síntomas y del castigo. Estefanía Vela Barba
  • Futuros más allá del capitalismo. Alejandro de Coss
  • Hacia una política ambiental sistemática. Fernando Córdova Tapia
  • Igualdad de oportunidades: un México donde el origen no determine el destino. Luis Monrroy-Gómez-Franco
  • Nosotros sin México: naciones indígenas y autonomía. Yásnaya Elena A. Gil
  • Educar en la utopía: trabajo, vida cotidiana y explotación doméstica. Javier Raya
  • ¡Cuidado!: cultura y género en México. Gabriela Jauregui
  • La alternativa de la justicia restaurativa. Elisa Godínez
  • Construir la ciudad. Alejandro Hernández Gálvez
  • Apuntes para una utopía de las drogas: la legalización universal. Jorge Hernández Tinajero
  • Tránsitos futuros: fronteras y migración en México. Luicy Pedroza y Alexandra Délano Alonso

Los cárteles no existen. Narcotráfico y cultura en México” (Biblioteca Nueva) de Oswaldo Zavala. Este libro es la obra más importante que se haya publicado sobre la cultura y el narcotráfico en México. Compuesto por trece ensayos, además de una introducción y un epílogo, estudia las maneras en que el tráfico ilegal de drogas y el combate al narcotráfico ha sido representado tanto en la literatura como en la prensa, el cine y la televisión mexicanos y estadounidenses. Además de precisos y polémicos ensayos sobre películas como Sicario, series de televisión como Narcos y novelas de Yuri Herrera, Daniel Sada, Juan Villoro y Roberto Bolaño, Oswaldo Zavala ofrece un análisis bastante original, y a contracorriente, del fenómeno del narcotráfico en México.

Una de las tesis principales de este libro es que el problema del narcotráfico en México es, ante todo, un problema de Estado. Al revés de las versiones oficiales y folclóricas que suelen exagerar la dimensión de los cárteles y el poder de los capos, este libro sostiene que el tráfico de drogas ha sido tradicionalmente un negocio tolerado y más o menos regulado por el Estado mexicano, incluso en los últimos años. En lugar de los casi míticos cárteles de los que se habla, lo que hay son numerosos grupos de productores, distribuidores y comerciantes de estupefacientes que una y otra vez se coluden con las autoridades para llevar a cabo su negocio.

Oswaldo Zavala es un escritor e investigador mexicano. Obtuvo su grado en español y Comunicaciones por la Universidad de Texas en El Paso, su maestría en Literatura Hispánica por la Universidad de Texas en Austin y un doble doctorado por esta última casa de estudios y la Universidad París III, Sorbonne Nouvelle.

Además de su obra como autor de ficción, Zavala ha publicado numerosos artículos académicos y capítulos en libros de investigación, algunos de los cuales ha editado él mismo. Su trabajo como académico se concentra, sobre todo, en las representaciones de la violencia y lo político en el contexto de la frontera entre México y Estados Unidos. Además, es colaborador de la revista Proceso

El fin de la muerte” (Nova) de Cixin Liu. Tras El problema de los tres cuerpos y El bosque oscuro, la tensa espera de la humanidad concluye ahora con un último episodio, tan extraordinario como los anteriores, lleno de ideas electrizantes y una calidad de obra maestra.

Ha pasado medio siglo de la batalla del Día del Juicio Final y la Tierra goza de una prosperidad sin precedentes gracias al conocimiento transferido por Trisolaris. Mientras la ciencia humana avance y los trisolarianos adopten la cultura terrícola, ambas civilizaciones podrán convivir sin temor a ser destruidas. Pero con la paz la humanidad se ha vuelto autocomplaciente. Después de una larga hibernación, Cheng Xin, una ingeniera aeroespacial de comienzos del siglo XX, despierta en esta nueva era. Su mera presencia, sumada a cierta información sobre un proyecto olvidado desde el principio de la Crisis Trisolariana, podría alterar el frágil equilibrio entre ambos mundos...

¿Alcanzará el ser humano las estrellas, o morirá en su cuna?

El fin de la muerte, galardonado con el Premio Locus 2017 y nominado al Hugo 2017, es el desenlace de la magistral trilogía de ciencia ficción china que ha conquistado a cinco millones de lectores en todo el mundo.

Cixin Liu es el escritor de ciencia ficción más relevante de China, capaz de llevarse el Premio Hugo 2015 a la mejor novela, deslumbrar a lectores y medios de los cinco continentes y conseguir prescriptores de la talla de Barack Obama, Mark Zuckerberg o George R.R. Martin.

Las grandes preguntas de los niños y las sencillas respuestas de los grandes expertos” (Booket) de Gemma Elwin Harris. Todas estas preguntas y muchas más, realizadas por niños de todas las edades, inspiran este maravilloso libro en el que han participado los mayores expertos del mundo para responder a la curiosidad de los más pequeños de la casa y también a la de los adultos.

De forma entretenida y divertida, la escritora Gemma Elwin Harris ha recopilado grandes preguntas de alumnos de educación primaria y ha reunido a un extraordinario equipo de científicos, especialistas, filósofos y escritores para que las respondan. Expertos como Richard Dawkins, Noam Chomsky, Sir David Attenborough, Marcus de Sautoy, Alain de Botton y Phillip Pullman, entre otros, nos ofrecen sencillas e ilustrativas explicaciones sobre las cuestiones más diversas y nos ayudan a comprender mejor el mundo que nos rodea.