Opinión

IPN: Despido por incitar a desacato estudiantil

Son los tiempos de la ausencia de diálogo y de la política del garrote.

  • 01/06/2016
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Rene Torres Bejarano, profesor con más de 50 años de antigüedad en el Instituto Politécnico Nacional fue despedido el pasado jueves 26 de mayo porqué según las autoridades “…incitó a diversos alumnos a la desobediencia de las autoridades, acciones que derivaron en la toma de las instalaciones de diversos planteles…”.

 

Un despido sin precedentes que se da en medio del reclamo estudiantil y la revuelta politécnica.  Es un mensaje en forma de despido dirigido a los maestros para que se mantengan alejados de sus alumnos, para que no conversen, para que no convivan con ellos; un contrasentido que raya en la paranoia.

 

Las autoridades encabezadas por Aurelio Nuño no saben qué hacer, ni a quién inculpar.  Dicen ellos: son agentes externos, son los partidos políticos, son los exdirectores y ahora dicen: son los profesores quienes incitan a los alumnos a la desobediencia.

 

Enrique Fernández Fassnacht director del IPN está en comunicación todos los días con Aurelio Nuño secretario de educación para darle cuenta de las dificultades que enfrenta. Pero no explica la incapacidad de su equipo para mantener un diálogo responsable con los estudiantes. Su ocurrencia es la amenaza constante de que se perderá el semestre, pero sin avanzar en compromisos fundamentales.

 

No aseguran que los egresados de las vocacionales del IPN serán incorporados a la escuela y carrera profesional que ellos deseen.  Hay promesas sin que Aurelio Nuño sea capaz de establecer un diálogo directo con la comunidad politécnica. ¿Qué sentido tiene que el IPN esté adscrito a su oficina si no se atreve a atender los reclamos de esa comunidad?

 

Aurelio Nuño trata de establecer un diálogo, pero de un solo lado. Que sólo se le escuche a él.  A la comunidad politécnica le teme. Ni a un kilómetro de distancia se quiere acercar; por eso promueve entrevistas en televisión y en la radio, pero hasta tartamudea cuando se le pide explique si el oficio de adscripción del IPN a su oficina fue un error. No, no de ninguna manera. Es para que reciban atención directa del secretario de educación de manera directa, dice él.  Pero los hechos lo contradicen.

 

Al maestro René Torres, ahora despedido, se le entregó un oficio con el sello de la Secretaria de Educación Pública y del Poder Ejecutivo Federal, y en el que se entera del cumplimiento del cese a Enrique Fernández Fassnacht director del IPN. Para ellos el despido es la solución, nunca el dialogo.

 

Para las autoridades no fue necesario se siguiera el protocolo que ordena la ley laboral de citar previamente al afectado para que conociera las acusaciones y las pruebas en su contra y ofrecer en su caso defensas. Nunca se levantó un acta administrativa como lo ordena la ley, no se le pidió que estuviera un defensor ni su representación sindical.

 

La orden superior es que fuera cesado de inmediato el profesor de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica Unidad Zacatenco (ESIME) fundador del CET 1 y director de esa misma institución que ahora lo despide.

 

El profesor cesado dice que su preocupación son los jóvenes politécnicos que están bajo su tutoría.  Ellos serán los afectados y a las autoridades no les interesa, quieren acabar con el conflicto estudiantil a como dé lugar.

 

Son los tiempos de la ausencia de diálogo y de la política del garrote.

 

Correo: mfuentesmz@yahoo.com.mx      Twitter: @Manuel_FuentesM

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