Opinión

Instrucciones para armar una caja china

Ante la incapacidad del gobierno, las cajas chinas desvían la atención de los temas relevantes. | Adolfo Gómez Vives

  • 20/04/2020
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En la internet puede hallarse instrucciones para todo o casi. Allí está el poema anónimo intitulado “Instrucciones para bailar danzón”, maravillosamente declamado por Gonzalo Celorio o el cuento de Julio Cortázar “Instrucciones para dar cuerda a un reloj”, cuyo título evoca la temporalidad de la vida, aunque su contenido haga referencia a la muerte.

Pero no hay —por más que se busque— instrucciones para armar una caja china. Cabe precisar que no se hace referencia al instrumento musical así denominado, ni al utensilio de cocina empleado para asar carne, sino al acto distractor ampliamente explotado en la política, que sirve para desviar la atención de los gobernados, de los temas relevantes hacia otros cuya importancia es nula, pero que resultan atractivos por su componente morboso.

Por lo tanto, se propone el siguiente instructivo para armar una caja china y con ello llenar tan lamentable hueco:

Ingredientes

Elija un gobierno cuya eficiencia sea igual al crecimiento económico logrado en el año anterior, es decir –0.1%. Cerciórese de que previamente aquél ha sacado al Ejército de las calles y lo ha devuelto a ellas con horma y uniforme de Guardia Nacional y que le ha ordenado cosas tan inverosímiles como la construcción de algún aeropuerto civil o contener el flujo de migrantes, a solicitud del gobierno del vecino país del Norte.

Verifique en algún informe gubernamental, que los homicidios dolosos cometidos en el último mes sean 2 mil 585 y que promedien 83.4 asesinatos diariamente y que en el año anterior hayan ocurrido 34 mil 582 homicidios dolosos, lo que se traduce en incapacidad para contener dicho delito, por más que tal cosa sea una de las razones de la existencia del Estado.

Vaya al Instituto Nacional de Estadística y Geografía y compruebe que la tasa de desocupación alcance 3.7 por ciento de la Población Económicamente Activa en su reporte más reciente. Revise que en la planeación del gobierno elegido se contemplen proyectos absurdos como un Tren Maya o una refinería en un lugar denominado Dos Bocas y se ignore la inversión en energías limpias.

Verifique que el Seguro Popular haya sido destruido y que se encuentre a medio parto un Instituto de Salud para el Bienestar, que en sueños sea como las instituciones de salud de Finlandia o Noruega. Luego espere a que llegue una pandemia y que ésta desnude y exhiba al Sistema Nacional de Salud: la precariedad en la que trabajan médicos y enfermeras; la falta de medicamentos e insumos; confirme la repartición de transparentes batas y cubrebocas que jamás hayan pasado por controles de calidad, por más que fueran materiales donados por quién sabe.

Instrucciones

Para la elaboración de la caja china se requiere informar a los medios de difusión masiva, que se realizará una indagatoria sobre la “evolución patrimonial” de los bienes del ex presidente y de algunos integrantes de su gabinete. No importa que con ello se atente contra el principio constitucional de presunción de inocencia o que se vulnere el sigilo con el que debiera conducirse dicha investigación.

Es importante que no se informe a los medios, que se trata de una indagatoria de carácter administrativo y no penal. De otro modo, se habría levantado una denuncia ante el Ministerio Público federal por la comisión de algún delito, pero no es el caso.

Para que todo funcione a la perfección se debe exigir a la titular de la Secretaría de la Función Pública que solicite a la Secretaría de Hacienda que su órgano desconcentrado, denominado Comisión Nacional Bancaria y de Valores, pida a los bancos el detalle de los movimientos en las cuentas del ex presidente y demás personas aludidas.

Si éstas se amparan a sabiendas de que se les investiga, se debe aprovechar la oportunidad para demeritar la labor de los jueces federales culpándolos a ellos de “proteger delincuentes” y así se puede matar dos pájaros de un tiro.

Al final quedará un bonito tema distractor en el ánimo de la opinión pública, que ayude a ocultar la ineficiencia, la corrupción y la negligencia criminal del gobierno. Si se requieren mayores elementos, se recomienda ver la película La dictadura perfecta, de Luis Estrada. Nada más es cosa de cambiar a los actores.

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