Opinión

Infraestructura, vital para el desarrollo económico de México

Los recortes a la inversión pública durante los últimos 40 años contribuyeron a la desaceleración del crecimiento y desarrollo económico del país | Alejandra Macías*

  • 03/07/2020
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En el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) consideramos que existen cinco columnas del gasto público: educación, pensiones, salud, seguridad e infraestructura. El CIEP ha elaborado reportes, desde la perspectiva de finanzas públicas, en cada una de estas columnas. En 2020, toca el turno al gasto público en inversión que incluye la infraestructura.

La infraestructura es uno de los aspectos que contribuye a que el país se desarrolle económica y socialmente. Incluso, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, hacen evidente su importancia para las sociedades, al incorporar indicadores y metas relacionadas con infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad. Además, el acceso a infraestructura y servicios básicos también puede reducir brechas entre hombres y mujeres, si se diseña con una perspectiva de género.

El reporte de infraestructura en México analiza las prioridades y deficiencias del gasto público de inversión en México, de 2010 a 2020, así como la posible relación entre infraestructura y el desarrollo del país.

Entre los resultados destaca que el gasto público en infraestructura ha decrecido 40%, en términos reales, de 2013 a 2020, generando infraestructura insuficiente que, a través de carencias energéticas, sanitarias, educativas y de vivienda, impacta en el desarrollo económico y humano de la población.

Los resultados por sectores se resumen a continuación:

- El sector energético consume 47% del total del gasto público de inversión. Sin embargo, el gasto en infraestructura disminuyó 52% de 2014 a 2020

- La función vivienda absorbió, en promedio, 21% del gasto de inversión de 2010 a 2020, sin que se refleje en mejorar las condiciones de vivienda en población de entidades federativas vulnerables

- Los indicadores de transporte se han mantenido constantes en los últimos años, mientras que en comunicaciones el acceso a telefonía celular y a internet ha mejorado, a pesar de la caída de la inversión pública desde 2015;

- La disponibilidad y calidad de la infraestructura educativa es insu?ciente. Entre 2010 y 2020, el gasto en infraestructura educativa tuvo un recorte promedio anual de 16.3 % real.

- En la última década, el número de camas disponibles para brindar servicios de salud se redujo a la mitad: de 1.8 camas por cada 1,000 habitantes en 2010 a 0.9 en 2020, mientras que el gasto de inversión en salud se contrajo 57.2 % en los mismos años.

En México, los recortes a la inversión pública durante los últimos cuarenta años contribuyeron a la desaceleración del crecimiento y desarrollo económico del país. La baja inversión dejó rezagos en el desarrollo de la infraestructura y contribuyó al estancamiento de las condiciones de bienestar general de la población.

La tendencia decreciente del gasto público de inversión, aunado a la crisis generada por la covid-19, presenta dilemas de inversión a corto y largo plazo que se traducen en efectos para esta y las siguientes generaciones de mexicanos.


*Alejandra Macías Sánchez

Directora de investigación, realizó el Doctorado en Políticas Públicas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Tiene experiencia en evaluación de programas, evaluación de impacto, seguimiento y monitoreo. Ha trabajado en el programa Oportunidades y en la Secretaría de la Función Pública. Asimismo, ha llevado a cabo trabajos de consultoría para el Banco Mundial y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas. Trabajó como investigadora en la Oficina Regional de América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Actualmente es directora de investigación en el CIEP y se especializa en transferencia de capitales, retiro y cambio demográfico, en conjunto con finanzas públicas.



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