Opinión

Informe: día de símbolos

Una fotografía guarda el momento exacto de lo que ocurrió, de lo que es y de lo vivido, para el recuerdo. | Joel Hernández Santiago

  • 04/09/2019
  • Escuchar

Me quedo con una foto del día. Dramática. Ya se sabe que las fotografías lo guardan todo, o casi todo, y más allá de lo que aparentan nos entregan virtudes o defectos, estados de ánimo, sensaciones humanas o estéticas: El mundo en un espacio mínimo. En fin: una fotografía guarda el momento exacto de lo que ocurrió, de lo que es y de lo vivido, para el recuerdo...

Una fotografía del primero de septiembre de este 2019 en Palacio Nacional. Ha terminado el mensaje de una hora y treinta y cinco minutos del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Ya se entona el Himno Nacional. Todos los ahí presentes están de pie. Firmes. Decididos. Confiados. Visibles. Escuchando en silencio.

Pero a diferencia otros momentos similares, los que reproducían lo enseñado en la escuela primaria por nuestros maestros queridos que se empeñaban en inculcarnos eso que hoy parece cursi y fuera de tiempo, como es el amor a la Nación mexicana, al país, a la patria y a sus símbolos; esta vez ya no hay ese saludo. Quizá no es tan importante. Pero sí lo es, por lo que significa de sometimiento.

Están ahí, secretarios de Estado, gobernadores, funcionarios, altos cargos de la administración pública, empresarios, ministros, magistrados, coordinadores en el Legislativo... todos ellos que juraron defender a la Patria y hacer cumplir sus mandatos constitucionales; y quienes antes lo hacían, esta vez, obedientes, han seguido al presidente que ha decidido seguir sus principios religiosos en un estado laico, por encima de los nacionales:

La de no hacer el símbolo de respeto y apego a los símbolos patrios. La mano en el pecho quizá no signifique más que eso: una mano puesta en el pecho; pero está puesta sobre el corazón, como señal de que ahí está lo más querido y lo más defendible; lo más venerado como lo más respetable.

Y ahí todos de pie, escuchando un desafinado Himno Nacional queriendo que el presidente les vea, obedientes, sumisos, mansos, callados, dispuestos a esto y más por seguir en su cargo al hombre que hará la Cuarta Transformación y ellos con él, aunque de tiempo en tiempo los descalifique, los acuse de tal o cual, los comprometa más allá de lo permitido o posible... Ellos están con él en esto, por encima de eso que juraron al tomar el encargo.

Pero también me quedo con la foto de ese día al ver que sólo dos de los ahí visibles hicieron el saludo marcial en honor al Himno Nacional: se ve al general Luis Cresencio Sandoval González, Secretario de la Defensa Nacional, y al almirante José Rafael Ojeda Durán: nadie más. Ellos en razón a su rango, a su disciplina, a su tarea de defender la soberanía nacional, tierra, aire y mar.

¿Fueron los únicos que por convicción decidieron no seguir al Ejecutivo y dar muestra así de que por encima de las circunstancias del momento, lo suyo es más trascendente y se deben a la patria y no al aparato gubernamental? Quizá.

Pero lo que es cierto es que esa foto lo dice todo a la vista. El presidente firme, los demás firmes, en silencio y ellos dos, con la mano en la frente, en señal de respeto y dignidad: eso es.

Ya habían recibido la felicitación del Ejecutivo por su tarea en defensa de la seguridad pública nacional, de la seguridad nacional y de todo lo que tienen a cuestas. Está bien.

Ya se había escuchado cómo el presidente desgranó sus aspiraciones y sus logros, muchos de ellos aun inconclusos o inverosímiles; muchos de ellos en el claroscuro del ¿sí? ¿no? Algunos de esos logros atribuibles a su gobierno aunque no lo sean tanto. También aciertos como lo de quitar las exenciones fiscales al gran capital; quitarle la vida dorada con recursos públicos a los ex presidentes y su apoyo a la gente más pobre del país, aunque la riqueza aun no los alcance...

Ya se había escuchado que el presidente se reúne todos los días de la semana, a las seis de la mañana, con el gabinete de seguridad (Defensa, Marina, Seguridad, Gobernación...) para conocer los partes del día y tomar decisiones... Y sin embargo la cosa va de mal a peor...

Y ya se había escuchado cómo repetía lo dicho días antes ante el estado lamentable de la economía nacional con crecimiento 0.0; o que el tema de la seguridad pública sigue siendo una ‘asignatura pendiente’ no obstante, lo dicho: las reuniones diarias de seguridad...

Y hasta que el presidente de lo anti-neoliberal hace alianzas con el gran capital mexicano para convencerlos de que inviertan sus riquezas en un país que requiere de esos recursos para mover a la economía nacional, el mismo presidente de lo anti neoliberal que se declara seguidor del libre mercado y que aspira a que ya se firme de una vez el Tratado de Libre Comercio de América del Norte... Y aquello de que no se trata de crecer, sino de distribuir con justicia los recursos nacionales...

O quizá que deplora que los mexicanos emigren de su país por necesidad, que se queden en sus tierras y con su gente para trabajar duro sin necesidad de penurias al tiempo que segundos después felicita que los migrantes mexicanos en Estados Unidos hayan enviado una cifra record de más de 16 mil millones de dólares en unos cuantos meses...

Ya se revisarán las cuentas. Ya se harán los cargos y abonos. Se verá si ciertamente hay más ganancias que pérdidas en el lapso de nueve meses. Ya se verá, porque la verdad es necia y rebasa las puras expectativas o el discurso: y de eso Clío sabe mucho.

Mientras tanto ahí está la fotografía de la obediencia de muchos, de la abyección, del sometimiento y del registro, para la historia. Mucho tiempo después se verá si en efecto ‘La patria fue primero’.