Opinión

Información en tiempos de covid-19

Dar a conocer los detalles como se atiende un fenómeno como el del covid-19, sirve también para crear confianza y certidumbre en la sociedad. | Areli Cano

  • 10/12/2020
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En todo el mundo se advierte el alza en los casos de contagios y enfermos por causa del virus SARS-COV-2 en una segunda ola que, al parecer, tendrá una intensidad semejante o mayor a la de inicios del 2020. Ante la aceleración de la pandemia en nuestro país, recientemente el titular del Poder Ejecutivo hizo un llamado a la población mexicana con la intención de reducir la propagación de la enfermedad, particularmente en el contexto de la temporada decembrina, exhortando a mantener las medidas preventivas con responsabilidad.

En tal escenario, es importante dar continuidad y, en la medida de lo posible, incrementar las acciones de transparencia, considerando que dar a conocer los detalles de la manera como se atiende un fenómeno como el de la pandemia por coronavirus, sirve también para crear confianza y certidumbre en la sociedad, que tiene la expectativa de que el gobierno actúe para salvaguardar el bienestar general.

La difusión del cúmulo de información generada y custodiada por las autoridades en materia sanitaria resultan determinantes para dotar de eficacia a las medidas que se establecen para mitigar y contener la expansión del coronavirus. Mediante la provisión de información, la ciudadanía obtiene herramientas para recibir tratamiento, conoce las medidas de prevención e, incluso, aquellas que debe mantener en caso de enfermar de manera leve, como aislarse y permanecer en casa. Así, el derecho de acceso y la transparencia potencian el derecho a la salud, central para permitir a las personas el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social en medio de condiciones fuera de lo ordinario, como son las actuales.

Al respecto, a partir de la declaración de contingencia, se implementaron desde el Gobierno Federal diversas acciones para dar a conocer a la población la información sobre la evolución de la enfermedad, utilizando para ello diversas plataformas tecnológicas de información y comunicación, como la Internet, radio y televisión. 

Un ejemplo relevante es el sitio coronavirus.gob.mx, establecido para presentar información que da cuenta del desarrollo de la pandemia, donde se presentan datos sistematizados, gráficas, estadísticas y modelos epidemiológicos que se actualizan diariamente. El portal se alimenta con los datos que entregan las entidades federativas y que instancias especializadas, como el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, compilan y procesan. Entre los datos disponibles se puede mencionar los relativos al número de personas contagiadas, la ocupación hospitalaria, así como el semáforo epidémico para cada entidad federativa. Información que permite a las personas conocer la situación imperante en su ámbito geográfico en cuanto a la evolución de la pandemia, así como el panorama nacional. 

Asimismo, se divulga información relacionada con grupos de atención prioritaria, como son personas mayores, niñas y niños, incluyendo orientación para saber qué hacer ante un escenario de violencia de género. Destaca que algunos de los datos que se contienen en el portal, son preparados y presentados en modo de accesibilidad para personas con discapacidad.

También se implementó un mecanismo de información para la población en general y los medios de comunicación a través de conferencias a cargo del Subsecretario Hugo López Gatell.  Las particularidades de este mecanismo son varias, resaltando que, además de transmitirse diariamente por televisión abierta, también son transmitidas por radio y por medio de la plataforma YouTube en Internet, con lo cual se amplían los sectores de la población a los que llega la síntesis de la labor del Estado mexicano para atender la pandemia. 

Es claro que la información empodera a las personas y es útil para exigir y hacer valer derechos. En el caso de la pandemia, el ejercicio de comunicación sirve para entender la evolución de la covid-19 y también es útil para conocer sus aspectos concomitantes, como son los que tienen que ver con la necesidad de cambiar los patrones alimenticios, dadas las comorbilidades que inciden en la letalidad del virus, como la diabetes o la obesidad; los aspectos específicos de grupos vulnerables, como los pueblos originarios o las personas adultas mayores; o las conductas que conllevan mayores riesgos de contagio. De tal forma, la transparencia, aparte de comunicar información generada por la acción pública, también funge como vehículo para divulgar conocimientos útiles socialmente y medidas orientadas a paliar la severidad del fenómeno.

No bajar la guardia en relación con las medidas de precaución, también implica dar continuidad a los esfuerzos de comunicación ya instalados por parte del gobierno. El reto es que la información continúe siendo oportuna y útil. Ante el repunte, es primordial que las personas sepan a dónde pueden acudir a recibir tratamiento; cuándo deben buscarlo; cuáles son las medidas preventivas; así como las restricciones vigentes en cada entidad federativa. De igual manera, será importante dar la más amplia transparencia a los avances en la ejecución del plan nacional de vacunación contra el covid-19, anunciado el pasado 8 de diciembre. Esto hará posible el acompañamiento de la sociedad en cuestiones del más alto interés público, como son la recepción, distribución y aplicación de las dosis de inmunización, de conformidad con las etapas, plazos y priorizaciones establecidas por el gobierno federal. 

Adicionalmente, se debe decir que la transparencia ha permitido generar espacios de debate y el surgimiento de opiniones divergentes sobre aspectos puntuales del manejo de la pandemia. Esta capacidad para producir conciencia crítica sobre el ejercicio de gobierno a partir de la apertura, debe servir para establecer un diálogo con actores de la sociedad civil y de la academia que permita construir soluciones a temas cruciales, como son las medidas que se deberán implementar en caso de una agudización de la pandemia; así como la reconstrucción económica una vez que se haya superado.

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