Opinión

¿Inexperiencia ante la OPEP?

Cuando se celebran reuniones extraordinarias de la OPEP, los consensos están prácticamente planchados y eso se le olvidó a México. | Romina Román

  • 14/04/2020
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Los negociadores mexicanos de la Secretaría de Energía tenía claro desde el principio que no cederían ante las presiones de la OPEP para bajar la producción de barriles de petróleo; no hubo política, no hubo diplomacia y se ignoró una regla de oro: negociaciones previas con los líderes de Organización, en este caso, con el representante de Arabia Saudita.

Por lo general, cuando se celebran reuniones extraordinarias de la OPEP, los consensos están prácticamente planchados y eso se le olvidó a México, a quien se le pidió disminuir en 400 mil barriles diarios su producción, pero sólo accedió a 100 mil durante dos meses, lo que disparó la tensión y retrasó el cierre de un acuerdo definitivo.

La intención de la OPEP es mantener la reducción en la producción de crudo en cerca de 10 millones de barriles, pero el plazo se podría extender hasta el 2022 con los ajustes respectivos. La próxima reunión será en junio de este año, en la que se evaluará el comportamiento del mercado y se definirán las acciones a seguir hacia los últimos 5 meses del año.

Para apoyar a México, Estados Unidos accedió a reducir su producción en 300 mil barriles, favor que nos cuentan, se lo cobrarán caro al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador

Tristeza en la comunidad bursátil y financiera

Como balde de agua fría cayó en la comunidad financiera mexicana la noticia de la muerte de Jaime Ruiz Sacristán, presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) por covid-19.

El también ex presidente de Asociación de Bancos de México (ABM) entre 2011 y 2013, se contagió en un viaje familiar a Vail, Colorado, en Estados Unidos, a principios de marzo. 

Ruiz Sacristán trabajó en Bital, fundó el Banco BX+, de la mano de su primo hermano el magnate  Antonio del Valle Ruiz, dueño de Grupo Kaluz (que controla Mexichem y Elementia, principalmente) y que aparece en el número 7 en la lista de los mexicanos más acaudalados de Forbes.

Sus familiares comentan que casi inmediato de su regreso, empezó a sentir malestar y ante la sospecha de covid-19 se realizó una prueba que dio positivo; la recomendación de sus médicos fue quedarse en casa pero al cabo de los días, su salud no mejoró y se optó por hospitalizarlo.

Hasta antes de pasar a terapia intensiva para recibir medicamentos más fuertes ante una disminución en los niveles de oxigenación, Ruiz Sacristán continuó supervisando, desde su computadora y celular, temas relacionados con el mercado bursátil. 

Aunque es un tema del que nadie quiere hablar en la BMV por la situación de luto, se estima que el proceso de selección para nombrar al nuevo presidente de la BMV, podría ser entre uno y dos meses, una vez que concluya la emergencia y se asimile la pérdida de Ruiz Sacristán, quien se caracterizó por un manejo prudente y táctico de la institución.

En los siguientes días, podrían empezar a surgir algunos nombres como los posibles candidatos a suceder a Ruiz Sacristán, entre ellos el de: Carlos Bremer, director del Grupo Financiero Value y quien además de ser consejero suplente de la BMV, ganó la subasta para comprar la Mansión de Zhenli Ye Gon; otro podría ser Luis Robles, que ex presidente de BBVA México y amplio conocedor del sector bursátil; Marcos Martínez Gavica, ex presidente de Santander México, entre otros.  Por su parte, José Oriol Bosch se mantendrá como director general de la BMV y continuará a cargo de la operación del mercado de valores.

Así las cosas…



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