Opinión

Inclusión y transparencia

Informar e incluir, son ejes prioritarios a implementar en nuestra Capital, mismos que servirán para superar desigualdades. | Julio César Bonilla Gutiérrez

  • 06/07/2019
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Nadie puede permanecer imparcial a la exclusión y tampoco podemos desistir en su lucha. El principio de igualdad es uno de los valores más importantes reconocidos a nivel global, nacional y local, pues constituye una piedra angular en el ejercicio de los derechos humanos.

La discriminación representa un obstáculo para el goce de los derechos fundamentales y pone en peligro la estabilidad social, la paz y los valores democráticos.

En México, se habla de una discriminación estructural experimentada en cada ámbito de la vida cotidiana, esto quiere decir, que existen grupos históricamente excluidos o en desventaja, cuya posibilidad de acceder a sus derechos está disminuida, de esta manera, una elevada desigualdad no es coherente con la democracia.

Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2017 del INEGI, 20.2% de la población de 18 años y más, declaró haber sido discriminada por alguna característica o condición personal.

En lo que corresponde a nuestra ciudad, de acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México 2017, en una escala de 0 a 10, donde 0 significa que no existe nada de discriminación y 10 que sí hay mucha discriminación, la ciudadanía califica la existencia de este fenómeno con un 7.7

En vista de ello, resulta urgente e impostergable establecer mecanismos que reduzcan las brechas de exclusión, condición básica para avanzar hacia la igualdad sustantiva de hombres y mujeres.

Frente a este panorama, nuestra sociedad reclama instituciones inclusivas que garanticen la participación y el pluralismo en las decisiones políticas y en la administración de los asuntos colectivos.

Por ello, garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos y en particular de aquellos grupos históricamente marginados, constituye un verdadero desafío en nuestro país. Cierto es que son diversos los avances consolidados en los últimos años, especialmente los progresos normativos, ejemplo de ello es la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación promulgada en el año 2003, sin embargo, también es cierto que hoy en día nos enfrentamos a obstáculos sustantivos que impiden el igualitario ejercicio pleno de los derechos.

Cuanto más inclusivas y abiertas sean las instituciones, mayor será la cohesión social y más amplios los espacios de participación ciudadana; el ámbito de lo político no estará limitado a una élite y por ende, se enriquecerá la vida social a través de la acción colectiva.

México vive una nueva etapa social e histórica, bajo este contexto, es fundamental que nuestros esfuerzos por involucrar de manera activa a la ciudadanía en la no discriminación y la promoción del acceso a la información, sean volcados a aportar en el fortalecimiento de la equidad y garantía de los derechos humanos.

Abogamos en defensa de una sociedad solidaria, que bajo el enfoque de la igualdad de oportunidades que bien señaló el Premio Nobel de Economía, Amartya Sen, reconozca que la equidad es un principio fundamental en el desarrollo de las sociedades.

Sin duda, la tarea no es sencilla, pues implica no solo reformas en el ámbito legislativo, sino también una reformulación en las políticas públicas del Estado mexicano que genere condiciones óptimas para toda su población.

Al margen, cabe celebrar los 64 años de la primera vez que la mujer ejerció su derecho a votar en México -conmemorado el 3 de julio-, un importante indicio de inclusión que bajo el reconocimiento a los derechos políticos de las mujeres, hizo valer la democracia de un país en donde más de la mitad de su población no participaba en la toma de decisiones.

Así, guiados por el principio de paridad sustantiva, inclusión, accesibilidad y no discriminación y unidos por la vocación de los derechos humanos, el INFO y el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, COPRED; firmaron un Convenio Marco cuyo objetivo es establecer estrategias institucionales a través de diversas acciones de acompañamiento, sensibilización, vinculación, coordinación, profesionalización y capacitación, que permitan fortalecer en las personas servidoras públicas y población usuaria, de ambas instituciones, los Derechos de Acceso a la Información Pública; de Protección de Datos Personales, así como del Derecho a la Igualdad y a la No Discriminación.

La firma de este Convenio, nos brinda la oportunidad de reiterar nuestras convicciones institucionales para promover un acceso igualitario al derecho de información, sumando esfuerzos que conduzcan la promoción de sociedades más inclusivas y equitativas desde una perspectiva de derechos humanos.

Informar e incluir, son ejes prioritarios a implementar en nuestra Capital, mismos que servirán como cimientos en el cumplimiento de la meta: superar desigualdades en todos los ámbitos de los derechos a fin de lograr sociedades incluyentes.

El acceso a la información pública debe ser igualitario para toda la población, en cada una de las regiones del país, pues una ciudadanía poco informada tiene menos capacidad de defender sus derechos, de participar en los asuntos públicos y de mejorar su calidad de vida.

Sin embargo, me detengo aquí para hacer una reflexión: para alcanzar una verdadera inclusión social, es necesario que todas las instituciones articulen objetivos comunes para lograr una mejora integral en el bienestar de la población; solo de esta manera, lograremos la construcción de políticas e instituciones incluyentes que respeten, valoren la diversidad y promuevan una igualdad por encima de cualquier diferencia.

El INFO es una institución para todos y todas, que bajo la consigna global de “no dejar a nadie atrás”, consolidará alianzas y acciones que den cumplimiento a las disposiciones del artículo primero de nuestra Constitución.

Pasemos del lenguaje a la acción y erradiquemos juntos todo tipo de discriminación, pues la responsabilidad en la lucha y la tarea de prevenirla, involucra no solo al ámbito gubernamental, sino también a cada una de las personas que habitan este país.

Hago un llamado a aprovechar la oportunidad histórica de volvernos inmunes a la exclusión, para garantizar que nuestra sociedad se desarrolle en un ambiente de igualdad que la historia negó por mucho tiempo.

Construyamos sociedades más inclusivas en donde el lugar de nacimiento, el género, la religión, el color de piel, la orientación sexual, o cualquier otro tipo de intolerancia, no sean criterios para el acceso de los derechos fundamentales que toda sociedad debe gozar.

¡Por una Ciudad, un México y un mundo incluyente y transparente!

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