Opinión

Haciendo cuentas

El gobierno de AMLO comienza con mucha enjundia, pero también cometiendo algunos errores que merecen su corrección. | Joel Hernández Santiago

  • 26/12/2018
  • Escuchar

Está por terminar el año 2018; fue un año extremadamente complicado para todos los mexicanos al grito de guerra que en su mayoría pasaron de la indignación por el fallido y muy atrabiliario gobierno de Enrique Peña Nieto, a un proceso electoral extremadamente complicado y un resultado electoral predecible, pero aun sin establecerse en sus cabales a un mes de presidencia.

Una vez que el mismo primero de julio de 2018 se conoció el resultado de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador pasó a reconocerse como triunfador y a emitir dos discursos en tono operativo uno y otro en tono social.

… En ambos, sus compromisos fueron los del inicio de una Cuarta Transformación en el país (considerando como transformaciones la lucha por la Independencia de México a principios del siglo XIX (Hidalgo); la Reforma a mediados y casi fines del mismo siglo XIX (Juárez); la Revolución Mexicana a principios del siglo XX (Madero) y acaso como cereza en el pastel el gobierno de Lázaro Cárdenas (1936-1940). Y la Unidad Nacional y Reconciliación Nacional.

Luego en su toma de posesión el 1 de diciembre de este año lanzó una andanada de reproches al gobierno saliente. Y con toda razón dijo que eso debía acabarse. Ahí presente Enrique Peña Nieto tuvo que apechugar ante lo evidente y razonable de las acusaciones, aunque este inicio de discurso sirvió para establecer el comparativo de “lo que ha sido” y la segunda parte para “lo que voy a hacer luego de esto”, y ahí desglosó su propuesta de gobierno y proyecto de Nación.

Pero si ya parte importante de sus trabajos previos a su rendición de protesta como Presidente habían sido cuestionados, ya como presidente y a unos cuantos días las contradicciones comenzaron a surgir, como también el cumplimiento de promesas de campaña, como es el tema de la Salud Universal, como el de las becas a los muchachos estudiantes que lo necesiten, los apoyos adicionales que comenzarán a entregar a las personas de la tercera edad…

Pero las contradicciones, decíamos, comenzaron cuando se le recordó que en campaña había prometido reducir el precio de la gasolina desde el inicio de su gobierno. Luego dijo que no podría ser pronto, porque primero tendrán que construir una refinería más y actualizar las existentes. Por lo menos en tres años más.

Durante su campaña dijo enfático que retiraría de las calles a los militares y marinos, para que volvieran a los cuarteles y que la seguridad pública estaría en manos de las instituciones civiles dependientes del gobierno Federal. Luego dijo que los militares y marinos eran extremadamente necesarios en la lucha contra la violencia que impacta en la vida de todo el país, y que por lo mismo se creará una Guardia Nacional, dependiente y capacitada por militares y marinos…

Y mucho más. Lo más reciente fue hace días en lo que respecta a su política de austeridad, comenzando con la reducción de sueldos a funcionarios de alto nivel de gobierno, como a ministros, magistrados, consejeros electorales y de tribunales de lo electoral, entre otros.

La confrontación con los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación expuso una serie de referencias en las que una y otra parte se acusaban de abusos y de incomprensión. Una andanada en contra de los ministros fue la tónica por días, en cierta forma porque la gente cree que en efecto estos personajes de la justicia ganan casi 600 mil pesos al mes, lo que resulta una cantidad enorme dadas las carencias del país…

Errores que generan inconformidades

El tema se salió del ámbito de gobierno para involucrar a todo el que quería echar su cuarto a espadas, ya para defender a los jueces-magistrados, como para defender la posición de gobierno. Y aún no ha terminado este pleito entre poderes en los que sale a relucir ya esa separación constitucional, republicana y democrática, cuando se presentó el presupuesto para 2019 del gobierno federal.

El presupuesto 2019 presentado por el Secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, para su aprobación en el Congreso (5.3 billones de pesos), dejó mal sabor de boca en muchas bocas y muchas inquietudes y dudas. De pronto las instituciones que se vieron afectadas con recortes pusieron el grito en el cielo acusando incomprensión y hasta dolo de parte del Ejecutivo.

La reducción de 6.2% para la UNAM y otras instituciones de excelencia educativa como es El Colegio de México hizo que muchos levantaran la voz para defender los recursos para la educación superior del país y la formación de profesionistas e investigadores. Ante el concierto de defensa por rectificar estas cifras, AMLO reconoció que hubo un error, y que se otorgaría el mismo presupuesto de 2018 más inflación. Corregido.

Pero están pendientes áreas como la de Cultura, sacrificada y como decía Cárdenas de otros asuntos: al final y en la cocina. Cultura es lo de menos a pesar de que AMLO sustenta su gobierno en la esencia mexicana; gobiernos de los estados muestran indignación porque se les recorta presupuesto a entidades y municipios.

En esto se acusa al gobierno de AMLO de preocuparse más por el gobierno federal que por el desarrollo y estabilidad de los estados de la República y ya suman gobernadores –de oposición-, que se oponen a esta medida…

En todo caso el gobierno de AMLO comienza con mucha enjundia, pero también cometiendo algunos errores que merecen su corrección, como ocurrió en el caso del presupuesto universitario.

El tema es que estos errores no pueden ocurrir porque generan inconformidades que permanecen en la memoria colectiva y que demeritan los hechos de gobierno que pueden tener las mejores intenciones pero que impactan distintas partes del cuerpo social en su perjuicio.

El entuerto está siendo eso, muy doloroso, y por lo mismo habrá que cuidar que no se salga de control. Ojalá.

Caminando pasos, caminando

@joelhsantiago | @OpinionLSR | @lasillarota

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.