Opinión

¿Golpistas en las Fuerzas Armadas mexicanas?

Jamás se podría dar un golpe de Estado en México, por la sencilla razón de que los militares mexicanos no son de derecha o de izquierda. | César Gutiérrez

  • 12/11/2019
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Los acontecimientos sucedidos en Bolivia, no pasan desapercibidos en la política nacional, ya que como podemos ver en los medios de comunicación tradicionales, digitales y redes sociales, el tema de conversación se centra en la postura oficial del gobierno federal: un golpe de Estado blando contra el presidente constitucional de Bolivia, Juan Evo Morales Ayma. La postura de la oposición y sus seguidores, de un acto de voluntad del pueblo que rechazó el fraude electoral y la reelección no autorizada del presidente boliviano.

Sin entrar en controversias respecto a los sucesos ocurridos en Bolivia, mismos que son lamentables por crear incertidumbre y violencia a los ciudadanos de aquel país, he visto la tendencia en ciertos sectores, simpatizantes al gobierno federal, insinuar que en México los militares mexicanos se están preparando para realizar un movimiento militar similar al del país sudamericano, con el apoyo de factores externos que apoyan dichos actos desde el extranjero. Esta situación por demás absurda y carente de veracidad, es lo que trataré de explicarle a todos aquellos que desconocen la estructura de las Fuerzas Armadas, así como su forma de pensar e ideología.

Todos hemos escuchado que distintos generales retirados han externado estar en desacuerdo con las políticas de seguridad del actual régimen de gobierno. De estos generales, son tres a quienes hemos conocido por nombre y hemos podido leer o escuchar por un video su descontento a las políticas de seguridad del presidente de la república. ¿Pero qué hay detrás de estos generales y sus discursos de rechazo a la política de seguridad?

En primer lugar el Gral. de Div. D.E.M. Ret. Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, es el más conocido, e incluso citado por su discurso en un desayuno de generales retirados, en donde se encontraba el General Secretario de la Defensa Nacional, donde manifestó su descontento con las políticas e ideologías de izquierda, criticando fuertemente por el fallido operativo en Culiacán, donde termina manifestando su lealtad al pueblo de México, su subordinación al General Secretario y su respeto por el comandante supremo. Su discurso, que fue filtrado a la prensa nacional (se presume por su propio equipo de trabajo), tenía como finalidad hacer un llamado al General Secretario respecto a las políticas de seguridad que se están implementando actualmente.

Recordemos el general Gaytán perteneció a la plana mayor de la SEDENA, como oficial mayor y posteriormente como Sub-Secretario de la Defensa Nacional, con enormes aspiraciones de poder suceder al General Galván como titular de la secretaria de la defensa nacional. Para la desgracia de Gaytán, en el choque de poder que tuvo con otros generales pertenecientes a esa misma cofradía del poder a la que él pertenece y al secretario de seguridad pública de aquel sexenio, Genaro García Luna, se vio afectado y relacionado indirectamente en algunos artículos periodísticos que lo relacionaban con presunta protección a grupos criminales, cosa que jamás le comprobaron.

El caso del Gral. de Div. D.E.M. Ret., Sergio Aponte Polito es distinto. Si bien es cierto que al inicio del sexenio se manifestó abiertamente contrario a las ideas y planteamientos del presidente López Obrador, cuestionándolo sobre querer desparecer al Ejército Mexicano y a las Fuerzas Armadas Mexicanas, su carrera militar muestra que alcanzó el grado máximo al que puede aspirar un militar en México, no busco en ningún momento, ni aspiró, a pertenecer a la plana mayor de la SEDENA. Es un militar muy apegado a la ideología militar de respeto y subordinación, se le recuerda por haber dado un discurso como comandante de la 9na. Zona Militar en Culiacán, Sinaloa, donde estando presente el gobernador del Estado lo acusó de tener una policía estatal corrupta y solaparla, excusándose en pretextos para no hacer su trabajo y exponer a los ciudadanos que gobierna. Asimismo, siendo comandante de la II región militar, tuvo fuertes roces con el gobernador del Estado y con el fiscal general de Baja California Norte, donde a reto lanzado por este de nombre Rommel Moreño Manjarrez de dar datos de los policías que tenían nexos con criminales, el general Aponte Polito dio contestación con nombres, puestos, claves y fue directo en los señalamientos, situación que le dio alto reconocimiento entre las filas militares por su alto sentido de valor y patriotismo; sin embargo, ante los políticos de la época y los mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional, no fue bien visto.

Respecto al Gral. de Brig. D.E.M. Ret. Mauricio Ávila Medina, cuyo video circula en las redes sociales, haciendo algunos señalamientos al presidente López Obrador, cabe señalar que su trayectoria es más como un estudioso de la doctrina militar y la historia de las Fuerzas Armadas. No tuvo gran nombre como comandante de tropas, ni ocupó cargos de gran importancia. Se le recuerda como pre-candidato presidencial hace algún tiempo, donde buscó llamar la atención de los militares retirados, principalmente, y algunos en activo sin mayor éxito. A mi consideración esa era una buena oportunidad para llamar la atención y poder orientar esos seguidores a las aspiraciones políticas que pudiese tener el general, pero que de ninguna manera demuestran la ideología o pensamiento de los militares mexicanos, y mucho menos de los que se encuentran en activo.

La realidad es que ninguno de los generales antes mencionados podría reunir la ideología de pensamiento de las Fuerzas Armadas, ya que el único militar retirado en el país que podría realmente ser una voz escuchada por la gran mayoría sería el General Guillermo Galván Galván, quien no ha participado de manera alguna en ningún tipo de manifestación, ni a favor ni en contra del actual régimen de gobierno. Galván Galván es cuidadoso y respetuoso con el mando del General Secretario Luis Cresencio Sandoval y con el Comandante Supremo, aun cuando lo han invitado a eventos oficiales no se ha prestado a emitir opinión alguna y no se le ha visto en ninguna reunión de militares retirados ni de políticos de ningún partido.

Pero de acuerdo a lo publicado por Federico Arreola, en SDP Noticias, al que sí se le ha visto muy nervioso es al General Rafael Macedo de la Concha, quien fue Procurador General de la República con Vicente Fox Quezada, y en su momento fue uno de los principales perseguidores del presidente Andrés Manuel López Obrador, con temas e investigaciones que pretendían desprestigiar y desaforar al actuar mandatario. Hoy se encuentra temeroso de las posibles investigaciones que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pudiera realizar a su cuantioso patrimonio por demás inexplicable, así como de la posible investigación que la Fiscalía General de la Republica pudiera tener en su contra.

Del análisis antes realizado quiero dejar constancia que jamás se podría dar un golpe de Estado en México, por la sencilla razón de que los militares mexicanos no son de derecha o de izquierda, no son miembros de partidos políticos, son completamente leales al pueblo de México, lo han demostrado durante los años de la historia moderna del país. Los estigmas que dejaron la Revolución Mexicana, así como los hechos del 2 de octubre de 1968 en la reputación de las instituciones armadas, han sido una losa muy pesada de cargar.

Durante años las Fuerzas Armadas han sido la bolsa de golpeo a la que algunos políticos le pegan para hacerse de credibilidad o seguidores. Saben perfectamente que no saldrán a defenderse ante la calumnia y la infamia de algunos pocos que, como ahora, intentan crear historias de suspenso haciendo creer a sus seguidores en redes sociales o medios digitales, que existen militares que quieren derrocar al presidente Andrés Manuel López Obrador, cosa no solo falsa, si no carente de toda realidad.

El presidente de México fue electo de forma democrática y reconocido como el presidente electo del país, lo que le da autoridad y credibilidad ante todos los sectores. Desafortunadamente a algunos se les hace fácil calumniar a los verdaderos héroes de la patria por el comentario de algunos generales retirados que expresaron, por diferentes intereses, sus puntos de vista. Además, los mismos ya han sido acreedores de los respectivos correctivos disciplinarios, queriendo satanizar a todo el personal de las Fuerzas Armadas mexicanas, cuando son ellos los que todos los días salen a arriesgar la vida para proteger al pueblo de México, y lograr todo lo que el gobierno federal y la 4T buscan cambiar en el país.

Es lamentable que algunos militares, que han estado siempre cerca del poder y que se han beneficiado de forma personal de ello, solo busquen posicionarse en mejores puestos o posiciones de negocios, perjudicando a todo un gremio que trabaja todos los días sin descanso y a los cuales se les exige resultados, tan necesarios para la estabilidad de la nación.

Estamos ante tiempos difíciles, donde la calumnia y difamación es fácilmente utilizada por cualquiera, sin darse cuenta que lo más importante es que los mexicanos conozcan la diferencia de las propuestas que se están implementando en el país. En contra de las propagandas grises que solo dividen a los ciudadanos, alejándolos de la verdad, es necesario que la sociedad mexicana sepa que los militares mexicanos son una estirpe guerrera, educados al más puro estilo del Calmecac (centro educativo de élite de los antiguos nahuas). Sólo quienes buscan sus propios intereses tratan de lucrar con los intereses del militar. México hoy necesita unidad para converger a un fin común, dignificar el trabajo y corregir de manera radical TODO lo que está mal, que daña y perjudica a nuestro país y sociedad.