Opinión

Gobierno abierto paso a paso

Este modelo permite que lo público sea realmente público.

  • 09/06/2016
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El martes se publicó en el Diario oficial de la Federación el Modelo de gobierno abierto y no es una noticia menor. En México el gobierno abierto es un movimiento social que tuvo eco y fue recogido en el nuevo marco legislativo de transparencia y acceso a la información. En particular, llegó a nuestro país desde 2011, cuando decidimos participar como miembros fundadores de la Alianza para el Gobierno Abierto. Desde entonces, ha sido impulsado y adoptado a nivel federal y local porque permite que lo público sea realmente público que los ciudadanos conozcan para exigir, participar e involucrarse en los asuntos públicos.

 

El gobierno abierto es un movimiento nacional que se refleja en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, aprobada el 4 de mayo de 2015, y en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, aprobada el 21 de abril de 2016. Por su parte, las leyes estatales en la materia se armonizaron con la Ley General y, por tanto, también reconocen el gobierno abierto en sus textos. Hoy, este andamiaje normativo permite al INAI articular y coordinar ejercicios de gobierno abierto en todo el país. Se trata de implementar, no sólo de crear leyes. En este contexto, el INAI impulsa el gobierno abierto tanto a nivel federal y a nivel local con los organismos garantes estatales para llevarlo a la práctica de la mano de la población y garantizar que las leyes no queden en letra muerta.

 

En este contexto el INAI comenzó a trabajar un modelo de gobierno abierto. Éste fue construido recogiendo la experiencia acumulada desde el 2011, en un ejercicio de consulta pública y a expertos para luego ser aprobado por el Consejo Nacional del Sistema Nacional de Transparencia. Es este Modelo el que fue publicado el martes pasado, como ya dije, y el que orienta a cualquier institución pública del país en cómo implementarlo. Confío en que será la base para que exista una política nacional de gobierno abierto. Pero, ¿qué es gobierno abierto?

 

De acuerdo al modelo recién publicado, hoy en México y en particular desde el INAI concebimos gobierno abierto como el movimiento social que impulsa “un esquema de gestión y de producción de políticas públicas orientado a la atención y la solución colaborativa de los problemas públicos con base en colegiados plurales y, en cuyo trabajo, convergen la transparencia y la participación ciudadana como criterios básicos, en un ambiente de rendición de cuentas e innovación social.”

 

El Modelo considera que las organizaciones públicas pueden avanzar su proceso de apertura gubernamental a partir del cumplimiento de estándares de transparencia y de participación ciudadana. En lo que se refiere a la transparencia, la puesta en marcha de este Modelo impulsa a las instituciones gubernamentales a poner a disposición de la ciudadanía información más allá de la exigida por ley o que es solicitada ex profeso (transparencia reactiva), a publicar datos e información socialmente útil (transparencia proactiva).

 

En cuanto a la participación, el Modelo de Gobierno Abierto impulsa instituciones públicas con una arquitectura participativa amplia y con alcances diversos (consulta, involucramiento, colaboración y vigilancia social), que permita a los diferentes públicos relevantes de la institución (beneficiarios, usuarios, organizaciones y expertos) incidir en las distintas fases de las políticas públicas.

 

Con lo anterior, las autoridades rendirán cuentas sobre sus acciones, al tiempo que colaboran de manera cotidiana con la población para buscar soluciones a los problemas públicos de cada comunidad. Si esto es así, adquieren compromisos que se plasman en planes de acción de gobierno abierto en los que servidores públicos adquieren el compromiso de informar, explicar y justificar su conducta y decisiones a la población, y de abrir espacios de colaboración y seguimiento concretos para verificar el logro de estos compromisos.

 

El Modelo de Gobierno abierto también promueve la innovación en las instituciones públicas, ya que: a) la identificación consensuada de problemas públicos prioritarios puede reflejar de mejor forma las que preocupan o valen más para la población y para las que no se han encontrado soluciones mediante los canales tradicionales; y b) se puede aprovechar las ventajas de herramientas (tecnológicas o colaborativas) que pueden reducir costos y agilizar la implementación.

 

En el INAI sabemos que no se trata sólo de implementar el gobierno abierto, sino de demostrar que da resultados. Por eso, en colaboración con el CIDE, elaboraremos la Métrica de gobierno abierto y con ella evaluaremos si realmente podemos hablar de gobierno abierto en México. Los resultados estarán listos este noviembre y daremos respuesta al menos a dos preguntas: ¿realmente se divulga sistemáticamente información más allá de lo estipulado en la ley? y ¿se propicia la articulación de espacios efectivos de interacción y colaboración entre autoridades y ciudadanía? Analizaremos tanto los marcos normativos e institucionales, como la respuesta real que se da al ciudadano por medio de usuarios simulados. Con estas acciones, el objetivo del INAI es que el gobierno abierto se consolide como un movimiento social y una práctica rutinaria de las instituciones públicas en México para 2019.

 

Hoy el INAI ofrece a los ciudadanos dos vías para sumarse a este movimiento: participar en los ejercicios locales de gobierno abierto y dar seguimiento a las prácticas relacionadas a este modelo que conozcan. No perdamos de vista que esto es un medio para combatir la corrupción, la desigualdad, construir comunidades más seguras y con menos impunidad; un medio para construir el México que todos queremos.

 

 

@joelsas

@OpinionLSR

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