Opinión

Gana tiempo Lozoya, pero la FGR pide cárcel ya

El total desencanto en la cuatroté. | Fred Álvarez

  • 03/11/2021
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Por sexta ocasión en 16 meses, Emilio Lozoya Austin solicitó al Poder Judicial de la Federación una prórroga de 60 días para cerrar investigación complementaria para reunir pruebas de descargo en el caso de Odebrecht, donde es acusado de cohecho, lavado y asociación delictuosa.

El ex director de Pemex quien se pasea en México por restaurantes fifís, cumplió un año y cuatro meses sin haber superado la primera etapa procesal en sus dos procedimientos penales; fue vinculado a proceso en julio de 2020 y desde entonces tanto el Caso Odebrecht como el de Agronitrogenados continúan en el periodo de investigación complementaria.

En todo ese tiempo ha gozado de la medida cautelar, debido a un criterio de oportunidad, o sea ha sido testigo colaborador...

Y ahí se ha quedado todo, con el total desencanto en la cuatroté.

La Fiscalía General de la República (FGR) fue notificada por el juez de control Artemio Zúñiga Mendoza, de la prórroga y de inmediato se opuso a la solicitud de la misma porque estima que no hay actos de investigación pendientes de practicar.

La audiencia se llevó en tiempo y forma en el Centro de Justicia Penal Federal del reclusorio Norte de la Ciudad de México. La nota era que Lozoya no asistiría, empero, el imputado llegó a la puntual a la cita con el juez.

Se trata de la primera vez que Emilio Lozoya acude al Reclusorio desde que fue extraditado a México desde España; ingresó a las 9:09 horas a bordo de una camioneta de lujo color negra acompañado de sus abogados. Iba en la parte trasera del vehículo y vestía un saco azul y pantalón negro.

Minutos antes, llegaron Fiscales de la Fiscalía General de la República (FGR) y funcionarios de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP, en su calidad de coadyuvantes...

Afuera de reclusorio estaban a la espera de la nota decenas de reporteros quienes habían prácticamente velado a la entrada del recinto judicial. Era la primera audiencia a la que tendrían acceso, desde que en marzo de 2020 fue decretada la emergencia sanitaria por covid-19.

La audiencia empezó a las 10:12 horas, quince minutos después la defensa pidió los 60 días de prórroga, empero de inmediato la FGR se opuso a la misma; no obstante, el juez autorizó sólo 30 días de prórroga para el cierre de la investigación complementaria en el caso Odebrecht y pidió a la FGR que agote los medios para obtener ese dato de investigación que falta por el caso Odebrecht. “Asimismo, insta a la Fiscalía a que agote los medios para obtener ese dato de investigación (Convenio No. 5)”, informó el poder Judicial en una tarjeta informativa.

La defensa de Lozoya ganó tiempo, tendrá un mes más para conseguir pruebas complementarias. Su petición obedece a que Brasil no ha respondido una solicitud de asistencia jurídica para que aclare si Luis Alberto de Meneses Weyll, ex director de Odebrecht en México, sigue siendo testigo protegido o le revocaron en forma definitiva su acuerdo de colaboración con la Procuraduría de su país.

De Meneses es uno de los declarantes que señaló a Lozoya de recibir sobornos de 10.5 millones de dólares de Odebrecht, a cambio de que Pemex les asignara los contratos de la Refinería de Tula, Hidalgo.

Si el juez hubiera negado la prórroga las cosas hubieran cambiado...

Sorpresa.

Lo que está por cambiar es el cambio de medida cautelar otorgada desde julio de 2020 a Lozoya, misma que le permite libertad para desplazarse en la zona conurbada, con la obligación de firmar lista de procesados cada quince días y portar un brazalete electrónico.

De manera sorpresiva la FGR, a través del fiscal Manuel Granados Quiroz solicitó modificar la medida cautelar de libertad condicional y sujetar al imputado a prisión preventiva justificada.

Tanto el fiscal como el representante de la UIF, Antonio López García, reprocharon al ex funcionario su cena en un restaurante en Las Lomas de Chapultepec, al considerar que fue un comportamiento impropio que representa una burla para las autoridades.

El fiscal aseguró que la pena de prisión para Lozoya que va de 12 a 35 años de prisión por los delitos de lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa es un incentivo suficiente para justificar la prisión preventiva.

Además, acusó que Lozoya no ha hecho el mínimo intento ni ha sostenido pláticas para pagar una reparación del daño, requisito indispensable para que la FGR pueda negociar un criterio de oportunidad que le permita la inmunidad penal.

Precisó el fiscal Granados, según la nota de Abel Barajas de Reforma que “su actitud (de Lozoya) ha sido evasiva, grosera (...) no ha manifestado su intención de reparar el daño y no es posible en esas condiciones un criterio de oportunidad, al no reparar el daño, sólo ha logrado que el proceso se haya alargado de manera injustificada, por eso es que estamos ante una necesidad de cautela muy elevada”.

Santiago Nieto, titular de la UIF emitió el siguiente tuit:

Minutos antes, la defensa de Lozoya pidió un receso para organizar la respuesta que dará a la solicitud de la FGR.

El juez aún no resuelve la petición...

Lozoya tiene otro proceso por el Caso Agronitrogenados, en el que le imputan cobrar un soborno de 3.5 millones de dólares para que Pemex comprara a AHMSA la planta "chatarra" del complejo de Pajaritos, en Veracruz.

En este asunto, el plazo del cierre de investigación complementaria vence hasta el próximo 19 de noviembre y, también si lo estima necesario, también tendrá la posibilidad de solicitar una prórroga.

Por lo pronto la función debe continuar…

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¡Sorpresa!

Horas más tarde, el juez Artemio Zúñiga determinó modificar la medida cautelar e impuso la prisión preventiva justificada solicitada por la FGR, por lo que Emilio Lozoya Austin pasará el proceso penal en la cárcel...

El juzgador estimó que el imputado cuenta con los recursos y las redes de ayuda suficientes para evadirse de la justicia.

¿Y ahora?

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