Opinión

Fraternidad más allá de fronteras

Plan de Desarrollo Integral para el Triángulo Norte de Centroamérica busca sociedades más justas e igualitarias, con mayor posibilidad de empleo. | César Cravioto

  • 25/06/2019
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La devastación forestal, producto del cambio climático ha provocado un corredor seco en Centroamérica con efectos devastadores que han favorecido la migración. Probablemente se trate de las primeras migraciones forzadas por el cambio climático y las sequías prolongadas en los últimos años.

Atentos a esta circunstancia, el presidente Andrés Manuel López Obrador y su homólogo salvadoreño Nayib Bukele, inauguraron en Tapachula, Chiapas, el Plan de Desarrollo Integral para el Triángulo Norte de Centroamérica.

El gobierno de México hará una inversión millonaria no sólo en el Sur del país, sino también en América Central para generar crecimiento económico en la región y mitigar la migración a través de distintos programas. Los recursos económicos provienen del Fondo de Infraestructura para países de Mesomérica y el Caribe, aprobado por el expresidente Enrique Peña Nieto y se aplicarán sin condiciones políticas, económicas, ni sociales.

En el arranque del Plan ambos mandatarios coincidieron en que este tipo de cooperación es el verdadero camino para mitigar el impacto del cambio climático y disminuir los flujos migratorios.

El Plan impulsará inversiones en el sur de México, El Salvador, Guatemala y Honduras, junto con la Comisión Económica para América Latina y El Caribe, CEPAL, y el respaldo de 17 agencias de la Organización de las Naciones Unidas, ONU.

Se está incluyendo a Naciones Unidas en las 30 recomendaciones de políticas públicas para generar crecimiento económico en estas regiones.

Además de abrir programas de integración y garantizar los derechos humanos de migrantes ilegales; dicho Plan busca sociedades más justas e igualitarias, con mayor posibilidad de empleo. Otras naciones como Alemania, España, Uruguay y Chile han manifestado en días recientes su deseo de colaborar y brindar su apoyo a la región.

El gobierno estima que se requieren alrededor de 100 mil millones de dólares anuales para ejecutar el Plan por lo que se busca también la ayuda internacional de Estados Unidos, Canadá y la Comunidad Europea.

En la ruta hacia su implementación, en días recientes arrancó el programa Sembrando Vida en El Salvador, que contará con una inversión de 30 millones de dólares por parte de México, para plantar 50 mil hectáreas de árboles maderables y frutales con el fin de dar trabajo a personas de este país centroamericano y revertir las consecuencias del calentamiento global en esa región que ha impulsado, a su vez, la migración hacia Estados Unidos. Lo mismo se hará con Guatemala y El Salvador.

El programa Sembrado Vida se extenderá hacia Tapachula, Chiapas con la siembra de 200 mil hectáreas de árboles en aras de apostar que tanto mexicanos como centroamericanos puedan tener una mejor calidad de vida y la migración deje de ser una obligación y se vuelva opcional.