Opinión

Fotografía documental, sus antecedentes y retos del presente

La difusión y desarrollo de la fotografía documental en el presente, es quizá lo único que salve a la fotografía social en la era post pandemia. | Ulises Castelllanos

  • 30/10/2020
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La difusión y desarrollo de la fotografía documental en el presente, es quizá lo único que salve a la fotografía social en la era post pandemia. Si bien el fotoperiodismo está acorralado frente al embate de las imágenes y videos que circulan en redes, hacer trabajos visuales de largo aliento, agregando audios y video, puede ser una tabla de salvación para muchos colegas que hoy andan sin trabajo y en la búsqueda de un estilo personal.

Pero vayamos por partes para comprender el desarrollo de la fotografía documental y revisemos algunos antecedentes. 

El quehacer profesional que rodea el trabajo documental, consiste en términos generales en levantar un testimonio visual con propósitos de difusión para acercarnos a los problemas sociales de nuestra comunidad. Desde que la fotografía mejoró técnicamente, con películas más rápidas y cámaras más compactas, los fotógrafos pudieron paulatinamente escudriñar más y mejor en los distintos temas del acontecer social.

Foto: Francisco Mata (Centro Histórico, CDMX, 2020)

Una vez dominada la capacidad de registro de la fotografía a finales del siglo XIX, la mirada de los nuevos fotógrafos del siglo XX, concentró su mirada en conflictos sociales y condiciones de vida difíciles que experimentaba nuestra sociedad en todos los rincones del planeta. Así las cosas, por ejemplo, la Revolución Mexicana es uno de los primeros hechos registrados por la fotografía documental, destacando el trabajo de los Casasola y el equipo de fotógrafos que lo acompañaban en aquella época.

Sin embargo, según el portal de ÓscarEnFotos “Apenas un año después del debut de los primeros procesos fotográficos creados por Daguerre en Francia y Talbot en Inglaterra, los fotógrafos escoces David Octavius Hill y Robert Adamson documentaron mediante calotipos la forma de vida de los pescadores en Newhaven, villa cercana a Edimburgo. Fue una de las primeras muestras de la aplicación antropológica y sociológica de la fotografía, aunque sus autores no tenían mayores pretensiones activistas”. Y así se registran los primeros pasos de la fotografía documental.

No obstante, un clásico que se usa de referencia en la historia de la fotografía documental es el trabajo de John Thomson quien se asoció con el escritor Adolphe Smith, en 1877 para publicar Street Life in London. “Estas imágenes son uno de los ejemplos más tempranos de auténtico documentalismo social e inspirarían a otros creadores” según el doctor Oscar Colorado aquí citado.

En cualquier caso aquí les comparto un bloque cronológico de lo que ha sido el desarrollo de la fotografía documental hasta nuestros días.

Entre los años 1880 y 1899 las imágenes realizadas por los fotógrafos Jacob Riis (un fotoperiodista y reformador social danés nacido en Ribe, Dinamarca, y emigrado a Estados Unidos en 1870) y Lewis Hine (en 1932 publicó su famosa colección Men at Work, documento fotográfico que da testimonio de la construcción del Empire State, en Manhattan y su obra fue donada al Museo de Fotografía George Eastman House), establecieron los “cimientos de la fotografía documental”, su trabajo inspiraría a los fotógrafos emergentes del siglo XIX

Entre 1905 y 1950, en la primera mitad del siglo pasado, la fotografía que más se realizaba de manera documental era la antropológica y de viajes, era la época dorada de los descubrimientos, para muestra los trabajos publicados en ese periodo en National Geographic y la revista “LIfe” durante la Segunda Guerra Mundial.

Ahora bien, a partir de 1950 y hasta finales del siglo XX, la fotografía documental tendría su época de oro; para los años cincuenta y sesenta, publicar en las grandes revistas ilustrada de aquel entonces, era una validación total del trabajo documental, aunque hacia 1980 las revistas de entonces fueron perdiendo la batalla por la irrupción de la televisión, la fotografía documental continuó desarrollándose en otros espacios, grandes exposiciones, concursos, y libros comenzaron a propagarse por todo el mundo. 

La aparición de la televisión en cada hogar de nuestra sociedad, desplazó la necesidad de ver esas revistas y esas fotos, entonces se volvió un tema de expertos o estudiosos y público muy selecto. Aquí en México podemos documentarlo con la historia del maestro Héctor García, Nacho López, y otros que fueron pioneros con su mirada.

Más adelante vendría el llamado nuevo fotoperiodismo mexicano, surgido en los ochenta y ampliamente difundido por los diarios más progresistas. Ejemplos de ello, tenemos a Pedro Valtierra, Elsa Medina, Marco Antonio Cruz y Francisco Mata por mencionar algunos.

Es con la llegada del internet, la cámara digital, las redes sociales y el dispositivo móvil de alta gama, que la fotografía en general volvería a ser sacudida. Hoy, su debacle en el espacio editorial y la devaluación de salarios, derivado también de la presente crisis económica que nos dejó la aparición del coronavirus en el mundo, lo ha sacudido todo.

Entonces ¿qué hacemos? Pues como siempre, superar el reto, sumar habilidades (nuevas narrativas, video, audio, texto y foto fija de calidad) sumando valores de contenido para las nuevas audiencias.

De eso y más hablaremos en nuestra tercer sesión de hoy en el Diplomado de Fotografía Documental, en dónde para esta sesión nos acompañará Francisco Mata, (en Twitter @matarosas) uno de los mejores exponentes de su generación, y quien sin duda, más ha estudiado este fenómeno, siendo él mismo un extraordinario fotógrafo documentalista.

Y ya de salida, les dejo un fuerte abrazo a Patricia Aridjis y Gabriel Figueroa por su merecida medalla al Mérito otorgada en estas horas por el Sistema Nacional de Fototecas en la edición 2020 de su encuentro fotográfico anual. Enhorabuena a los galardonados en este año de terror.

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