Opinión

Falso el pacto AMLO-Peña

Hoy López Obrador toca a puerta del PRI, del candidato Meade y de la casa presidencial, de manera reiterada. | Ricardo Alemán

  • 06/06/2018
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Aquí lo dijimos hace meses. Está claro que es imposible un supuesto pacto, político electoral, entre el presidente Peña Nieto y el candidato puntero Andrés Manuel López Obrador.

¿Y por qué es imposible?

Porque a pesar de las encuestas y de las opiniones contra la candidatura del PRI, PVEN y Panal, en contra, en la casa presidencial tienen la certeza de que el ganador el 1 de julio será el candidato José Antonio Meade. Sin embargo, una cosa es la inviabilidad e inoperancia del supuesto pacto y otra cosa muy distinta es que el candidato Andrés Manuel López Obrador no esté buscando ese pacto.

Dicho de otro modo, el candidato de Morena no abandonará la insistencia de alcanzar un pacto a pesar de que nunca se abrirán las puertas ni del PRI ni de la candidatura de José Antonio Meade y menos de la casa presidencial. Lo cierto es que la lógica del pacto es parte de los usos y costumbres del candidato Andrés Manuel López Obrador quien, a lo largo de su carrera política ha chantajeado, presionado y doblegado a distintos gobiernos, partidos y grupos políticos con la zanahoria del pacto.

Mensaje a Zedillo

El domingo 2 de junio de 1996 –hace 22 años–, en Misantla, Veracruz, López Obrador mandó un mensaje con dedicatoria puntual para el entonces presidente Ernesto Zedillo. Dijo: “Está en marcha un proyecto para deponer al presidente Zedillo, inspirado y promovido desde el extranjero”. Por eso llamó a cerrar filas en torno al presidente. La supuesta conspiración era una mentira. El mensaje real era la creación de un pacto entre el entonces presidente y López Obrador, quien era aspirante a la dirigencia del PRD y a jefe de Gobierno en el año 2000.

El engaño lo denunció públicamente Heberto Castillo, en el semanario Proceso de la semana siguiente –Proceso 1023, 10 de junio de 1996–. Heberto Castillo no sólo denunció los “bandazos” de López Obrador, pues luego de pedir la renuncia del presidente Zedillo llamaba a sumar fuerzas para defenderlo.

Al “entreguismo” a los intereses de Zedillo, Heberto Castillo le llamó “lombardismo”, en alusión a las posiciones entreguistas de Lombardo Toledano, el viejo líder obrero de la primera década del siglo pasado.

Al final de cuentas López Obrador se salió con la suya; pactó con Zedillo el apoyo del gobierno para ser dirigente del PRD y para, en el año 2000 ser candidato a jefe de Gobierno del Distrito Federal. AMLO pactó incluso que el Instituto Electoral del DF avalará su ilegal candidatura a jefe de Gobierno de la capital del país.

Hoy López Obrador toca a puerta del PRI, del candidato Meade y de la casa presidencial, de manera reiterada. Sin embargo, todos saben que no le abrirán la puerta.

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@RicardoAlemanMx  | @OpinionLSR | @lasillarota

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