Opinión

Falsa expectativa sobre el alcance de la Guardia Nacional

El presidente ha dado una falsa expectativa acerca del alcance de la Guardia Nacional, está repitiendo los errores del pasado. | Francisco Rivas

  • 27/02/2019
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El pasado jueves el pleno del Senado aprobó por unanimidad la creación de la Guardia Nacional (GN), proyecto de seguridad con el que el presidente López prometió restablecer la paz en el país.

Desde un principio en el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) expresamos una serie de dudas sobre este proyecto ¿dónde está la ruta crítica de construcción institucional que hace diferente a la GN de lo que tenemos hasta ahora? ¿Por qué desaparecer a la Policía Federal (PF) y gastar en una nueva institución cuando es mucho más conveniente en términos estratégicos y económicos fortalecer la que ya tenemos?

Siendo el problema principal del país la delincuencia común ¿por qué invertir el capital político en una nueva institución federal en lugar de apostar por concretar lo que no se ha logrado en la construcción de instituciones civiles locales de seguridad y justicia? ¿Por qué el presidente decide incumplir sus promesas de campaña de desmilitarizar al país y prefiere potenciar más este proceso?

El proceso a través del cual se llegó a la aprobación de la GN, que será nuevamente discutido en las cámaras, fue indudablemente una prueba de fuerza en nuestra incipiente democracia. Podemos celebrar que los contrapesos actuaron y la voz de la minoría funcionó como equilibrio.

Permítame dar un paso atrás para explicar el proceso del nacimiento de la Guardia Nacional y qué debe seguir:

·         Por más de una década, el presidente López criticó la participación de las fuerzas armadas en el combate a los delitos.

·         En la campaña electoral que finalmente le permitió llegar a la presidencia, el jefe del Ejecutivo federal se lanzó en contra de los militares en varias ocasiones, tachándolos de violadores de derechos humanos, asimismo, insistió en que el fuego no se apaga con fuego y prometió desmilitarizar al país.

·         En pleno proceso de transición iniciaron las contradicciones: (i) El Dr. Durazo –actual Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana– dijo que la GN no será prioridad, luego, el presidente dijo que siempre sí. (ii) El presidente promovió foros de escucha a nivel nacional para recoger el sentir de la ciudadanía y comentó que sus resultados serían clave para la construcción del Plan Nacional por la Paz y la Seguridad. (iii) López reconstruyó su discurso en torno al Ejército e inició una campaña de desprestigio contra la PF en la que, incluso, mintió sobre el número de personas en activo que la integran (20 mil en vez de 38 mil). (iv) Previo a la toma de posesión, el equipo de transición presentó las conclusiones de los Foros de Escucha y el Plan Nacional de Paz y Seguridad, en este último documento se omiten las conclusiones de los foros, en particular la solicitud expresa de una GN civil.

·         Tras el inicio del gobierno del presidente López, el partido Morena presentó en la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma constitucional a través de la cual se establecen las características de una GN conformada por todas las fuerzas federales, con mando y características militares.

·         Ante las críticas de una parte de la opinión pública, los diputados convocaron a un foro de consulta entre expertos, víctimas e instituciones para así perfeccionar el dictamen según las conclusiones de dicho foro, el cual concluyó que la GN debía ser una institución de corte civil.

·         La propuesta que se aprobó en la Cámara de Diputados y que fue turnada al Senado, mantuvo todas las características de una institución militar sin incorporar ninguna recomendación del foro, y permitió un marco de acción sin límite de tiempo para que el Ejército y la Marina Armada de México actuasen como instituciones policiales en el país.

De no ser por el trabajo de los senadores de oposición, del colectivo Seguridad sin Guerra y de muchos ciudadanos de a pie, hoy tendríamos una institución de seguridad federal con mando, estructura, supervisión, régimen disciplinario militar.

Un gran resultado de la oposición sin ser perfecto, ya que subsisten dudas sobre la estructura jerárquica, el régimen disciplinario y el sistema de ascensos que permitirían una fuerte contaminación militar a un cuerpo civil.

Además, para quienes hemos vivido como víctimas de la delincuencia en primera persona, la aprobación de la GN de hecho sepulta la PF, que también era la mejor policía del país. Personalmente creo que el presidente ha dado una falsa expectativa acerca del alcance de la Guardia Nacional, está repitiendo los errores del pasado y su decisión tendrá graves consecuencias.

Ahora sólo queda ver si los diputados mantienen -por lo menos- el dictamen así como está antes de que deba ser aprobado por la mayoría de los congresos estatales.

Pese a lo recuperado gracias a la oposición, no puedo dejar de pensar que perdimos una oportunidad privilegiada, hoy que existe un gran consenso nacional sobre la urgencia de mejorar la seguridad en México. Al apostar por militarizar al país dejamos de buscar cómo mejorar el conjunto de instituciones civiles, y con la centralización nuevamente quitamos presión y responsabilidad para que las autoridades locales cumplan con lo que es su parte.

Cumplir y aplicar la ley

@frarivasCoL | @OpinionLSR | @lasillarota

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