Opinión

Esconder todo

López Obrador ha asegurado que su gobierno es transparente, pero ha criticado los mecanismos. | Jorge Ramos Pérez

  • 08/03/2021
  • Escuchar

Mientras el gobierno de Felipe Calderón abrió vía la Ley de Transparencia más de 55 cartas de renuncia de su equipo de trabajo, algunas con azote de puerta incluido, la administración del presidente Andrés a Manuel López Obrador escondió por “privacidad” el escrito de dimisión de Miriam Veras Godoy, quien era la encargada del plan de vacunación contra covid-19.

Se ha documentado que el gobierno de López Obrador es cuatro veces más opaco que el de su antecesor Enrique Peña Nieto en materia de transparencia, ya que sólo en 2020 recibió 4 mil 491 recursos de revisión, cifra mayor a los 792 que hubo en 2018, el último año del gobierno pasado.

La Silla Rota reveló el pasado 23 de febrero que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reservó por dos años el expediente sobre el apagón ocurrido el 28 de diciembre que afectó a 10.3 millones de usuarios. Tres días después El Universal publicó la misma información y a pregunta expresa el presidente ordenó que se hiciera público, pero sigue sin darse a conocer la información.

La renuncia de Veras Godoy se hizo pública el 17 de enero entre versiones de discrepancias por la estrategia de vacunación contra covid-19 del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, aunque estos dichos siempre fueron negados.

Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, declaró que la dimisión de la directora General del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia y jefa del plan de vacunación contra el virus Sars-CoV2 fue por motivos de salud.

“Por razones personales, como ella misma lo hizo de conocimiento, prefirió en este momento ya no continuar, pero tiene siempre, se lo hemos dicho, las puertas abiertas para colaborar con nosotros en donde estime que puede ser compatible con sus aspectos de vida”, dijo López-Gatell.

Por esos días también trascendió en la prensa que un hermano de Veras Godoy estaría embarrado en el escándalo de corrupción que tiene bajo la lupa a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

En gobiernos anteriores se han difundido las cartas de renuncia de los funcionarios vía transparencia, algunos se fueron agradecidos, aunque en la realidad haya habido un choque interno, mientras que otros expresaron francamente sus diferencias.

Hasta el término de su sexenio, el ex presidente Calderón Hinojosa tuvo entre sus manos al menos 55 cartas de renuncia de secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales y otros funcionarios.

Uno de los casos más sonados fue el de Roberto Campa Cifrián, quien dejó el cargo de secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública el 1 de septiembre de 2008, o por lo menos así se informó a través de un comunicado.

Sin embargo, en la carta de renuncia que envió a Calderón, fechada el 4 de septiembre, le indicó que “no presenté mi renuncia al cargo de secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Es falso. No obstante, dada la importancia de la noticia y pensando siempre en el mejor interés de la República y la adecuada marcha del gobierno que usted preside, estoy haciendo llegar al presidente del Consejo Nacional mi ‘renuncia irrevocable’”.

En el caso de la doctora Veras Godoy se solicitó vía transparencia una copia de la carta de renuncia.

Sin embargo, la Secretaría de Salud informó que es información reservada y confidencial, por contener información personal de la ex funcionaria.

El Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia dio una respuesta similar y el Comité de Transparencia confirmó que la carta de renuncia de Veras Godoy se clasificara como confidencial.

En diversas ocasiones el presidente López Obrador ha asegurado que su gobierno es transparente, pero también ha criticado estos mecanismos. En la conferencia mañanera del 3 de julio del año pasado, el mandatario criticó al INAI y aunque en esa ocasión dijo que no lo desaparecería, sí señaló que “es lamentable que se destinen recursos a eso, porque no hay resultados, no hay beneficios”.

Sin embargo, el 8 de enero de este año el presidente declaró que, si desapareciera el INAI, su gobierno resolvería en tres días las solicitudes de información.

“Fast track, así, rápido, que esté obligado a en 72 horas entregar la información, que no haya reservas, transparencia completa y que el funcionario que no entregue en tiempo sea sancionado. Pero eso lo puede hacer la oficina o la Secretaría de la Función Pública, ahí se entrega la solicitud, o a cada dependencia… Nosotros no tenemos nada que ocultar y la vida pública tiene que ser cada vez más pública”, enfatizó López Obrador.

Algunos días después, el 22 de enero, López Obrador volvió a criticar al INAI y a otras instituciones. “Son organismos alcahuetes, está fuerte lo que estoy diciendo, pero podría decir paleros, entonces ya, acabar con la simulación. Lo vamos a dejar establecido por ley, pero no tenemos que estar pagando por un organismo que simula, que sirve para esconder prácticas corruptas, porque para eso sirven”, dijo.

¿A quién le gusta más esconder?

Punto y aparte. Félix Salgado Macedonio es el espejo de la 4T. Bofetada tras bofetada, las mujeres siguen sin ser escuchadas. Los hashtag corrieron raudos: #MujeresAntiAMLO, #SoyMujerYEstoyConAMLO, #Muro, #8M2021, entre otros, hablan de ese mundo polarizado. Hace dos entregas le contamos cómo los gobiernos de Calderón, Peña Nieto y AMLO son iguales: misóginos.

Punto final. Alejandro Moreno A(m)lito está incubando ira dentro del PRI. En Morena se frotan las manos.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.