Hace pocos días Tim Cook, el presidente de Apple, la empresa más grande del mundo según su valor en el mercado, anunció que era gay. Recibió una ola de prensa en Estados Unidos y algunos periódicos financieros, pero para el siguiente día ya no era noticia.  Había tenido la valentía de hablar de un tema que hace unos años habría sido controversial, y eso le mereció varias notas periodísticas, pero en un mundo en que hay un creciente número de líderes homosexuales en diferentes campos de actividad, que han sido igualmente públicos, tampoco era un anuncio tan sorprendente. 

 

México y Estados Unidos han sido líderes en el tema de equidad e inclusión en cuanto al matrimonio para parejas del mismo sexo, cada país con su propio ritmo.  De hecho, la Ciudad de México aprobó una iniciativa que legalizó los matrimonios del mismo sexo coincidentemente en  la misma semana en que lo hizo Washington, diciembre de 2009. Ambas capitales aceptaron reconocer un derecho fundamental para todas las personas sin distinción a su preferencia sexual. En Mexico,  Coahuila y Quintana Roo también han aprobado el matrimonio incluyente para todas las parejas.  En América Latina, solamente Uruguay y Argentina, reconocen el derecho igualitario al matrimonio para todos.

 

En los Estados Unidos, los ritmos de cambio en este tema se han acelerado recientemente.  Las encuestas muestran que una mayoría de estadounidenses apoya la idea de extender el matrimonio a todas las parejas, pero han sido las cortes, las que han tomado las decisiones en los últimos meses para legalizar los matrimonios del mismo sexo.  Después de una serie de decisiones judiciales este año, 32 de los 50 estados en el país ahora reconocen el matrimonio entre individuos del mismo sexo, y es probable que otros sigan el ejemplo en los años que vienen.

 

A nivel mundial, casi todos los países industrializados también reconocen el mismo derecho a matrimonio para las parejas heterosexuales y homosexuales, y en la mayoría de países de Europa y en Canadá es tan común que ha dejado de ser tema que haga nota en prensa.  También es así en Sudáfrica, un país líder en temas de derechos humanos de todo tipo gracias a la experiencia de su lucha contra el Apartheid.

 

En otros momentos, las iglesias formaban gran parte de la resistencia al tema de homosexualidad y el matrimonio entre parejas lesbianas y gays, pero aún esto ha empezado a cambiar.  A pesar de lo que puedan pensar los líderes religiosos sobre el tema del matrimonio en sí, muchos están cada vez más inclinados a creer que su deber espiritual es fomentar la inclusión y los derechos sobre todo.  Hemos visto al Papa Francisco, quizás el líder más influyente a nivel global, poner un gran énfasis en la inclusión y la tolerancia, si bien eso no implica un cambio de doctrina en la Iglesia Católica aún. Muchos líderes de otras iglesias han abanderado la causa de inclusión y equidad abiertamente.

 

Nuestras sociedades han estado evolucionando hacia cada vez más inclusión social, reconociendo derechos humanos básicos y abanderando la equidad, sea entre mujeres y hombres o entre personas de distintas razas y etnias.  Las  parejas del mismo sexo merecen el mismo reconocimiento que las de sexo opuesto, el reconocimiento a ellas,  es simplemente una extensión de esta evolución hacia sociedades más incluyentes basadas en el respeto de los derechos humanos.

 

@SeleeAndrew

 

**Opiniones son a título personal.



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