Opinión

Ella va de prisa…

Del otro lado están los sueños, el paraíso de los dólares y de este lado los pesos, la moneda de cuenta corriente, que valen ni un suspiro | Manuel Fuentes

  • 28/03/2018
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Ciudad Juárez, Chih.- Voy recorriendo la zona de Anapra, una de las colonias más pobres de esta ciudad fronteriza, y me encuentro a esa joven que va de prisa a un lado de la carretera. Va sujetando dos niñas de entre 5 ó 6 años. Parece que nada la detiene, va ensimismada en sus pensamientos. Tiene que llegar a su casa y dejar a las pequeñas hijas, porque se hace tarde para llegar a la maquiladora.

Por donde vive no pasa el transporte, a veces tiene que caminar hasta media hora, caminar y caminar. Debe de hacerlo de día y de prisa. Ella sabe que no hay tiempo que perder, por lo que no se detiene a mirar a nadie.

En Anapra, en esa zona pobre, no hay luz en muchas de sus calles, parece que a nadie le importa. El agua escasea siempre y tienen que arreglárselas como puedan. Tienen que llamar a los piperos que llegan cuando quieren y cobran lo que se les antoja.

A escasos 500 metros se haya una reja metálica como de tres metros de alto electrificada y parapetada con unas laminas que divide, como una línea de lo indigno, México de Estados Unidos de Norteamérica. Del otro lado está el tren que pasa con muchos vagones, se ven grandes edificios modernos, puentes; allá están las grandes tiendas, en eso que llaman el Paso Texas. Hay muchas cámaras por todos lados y patrullas fronterizas, atentos para detener a los soñadores migrantes. Pero el muro metálico se ve solo, nadie se acerca.

Da escalofrío y coraje a la vez observar esas rejas metálicas de la ignominia, que divide ricos de pobres, de progreso y pobreza. Del otro lado están los sueños, el paraíso de los dólares y de este lado los pesos, la moneda de cuenta corriente mexicana, que valen ni un suspiro. De este lado una oficina de migración, pintada de blanco y de grandes letras, para lo que se ofrezca. Detener a los centroamericanos y hacerles la chamba a los americanos. Esa es la misión.

Ciudades Santuario

¿Por qué esas personas tan pobres viven tan cerca de la frontera si todo es un desierto? Hay carencia, muchas piedras, tierra suelta y el viento que aparece incesantemente para recordarles su fuerza. Ellos viven en esa zona apartada porque no hay otro lado donde vivir, tienen que irse a la periferia, porque no todos pueden pagar una renta que rebase los mil pesos mensuales. Eso no puede ser. Las niñas tienen que comer y tienen que salir adelante. Pero todo es de prisa y nada se detiene. Nada las detiene.

En las rejas de la ignominia se puede observar un letrero del lado mexicano, nada amistoso para quién gobierna el país del norte, allá, ese mensaje, antes de que se pierda en el cerro:

Fuck Donald Trump y su pinche Muro

Fueron muy atrevidos quienes pintaron a hurtadillas esa frase; por menos te disparan los de la guardia fronteriza, desde el otro lado, y no les importa si te matan.

Me decía un juarense que me acompañaba. 

También se lee en la misma barda otra más:

Ni delincuentes, ni ilegales, somos trabajadores internacionales


Una frase que refleja una realidad: los capitales tienen la puerta abierta en todos lados para explotar la fuerza de trabajo, con permiso o sin él. Sin embargo, los trabajadores y más si son latinos, no pueden traspasar las fronteras nada más así porque sí, porque se le persigue, se les encarcela, se les dispara, se mata a quien se atreva a violar las reglas establecidas impuestas por no sé quién.

Otra frase que me deja paralizado:

Esmeralda, ayúdanos a encontrarla

Por todos lados aparecen postes con una cruz pintada acompañada de un reclamo:

¡Ni una más!

Para que no olvidemos a las muertas de Juárez; a las cientos de mujeres que han sido encontradas en los caminos, en el desierto, en la maleza, como si fueran basura. Me quedo paralizado, trago la tierra de ese desierto, de ese viento que la trae, de fuerza imparable.

Ya no veo a la joven mujer con sus hijas, se me ha perdido entre aquellos cerros que se me pierden en la carretera.

A ella nada la detiene, nada la puede detener.

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@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota

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