Opinión

Elecciones: la feria y su jugada

Lo que urge es replantear nuestro sistema de partidos, porque estos institutos políticos han dado paso a candidatos y sus pleitos | Joel Hernández

  • 21/03/2018
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O los dirigentes de partidos políticos no entienden el mensaje social, o de plano viven en otro mundo, otro planeta, otra galaxia sin estrellas ni asteroides.

Esto es: toman sus decisiones sin considerar lo que los ciudadanos mexicanos queremos o buscamos para preservarnos, defendernos y hasta para decir que estamos intentando con la democracia, a ver si nos sale bien.

Pero no, no y no. Resulta que, por ejemplo, los dirigentes de partidos políticos deciden a quién llevan de candidatos, no importa si son aptos o no, simple y sencillamente o buscan personajes populares –sin que esto sea garantía de que sabrán gobernar o legislar; lo más seguro es que no–, o de plano lo hacen porque tienen que cubrir cuotas de asignaciones por pago de facturas tanto nacionales como estatales o municipales: no importa… Facturas que al final pagamos nosotros, los de a pie, sin carnaval ni comparsa.

Canta bonito. Al Senado

Por ejemplo, el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, decidió llevar como plurinominal al Senado a la cantante oaxaqueña Susana Harp, por el solo hecho de que es popular, está conectada en lo musical con la cultura indígena de la entidad y porque, por encima de la militancia de Morena, dejando en el camino las aspiraciones de gente que ha hecho trabajo político en este partido, va ella, sin méritos ni experiencia política o legislativa.

… Y qué tal lo de Napoleón Gómez Urrutia, o Gabriela Cuevas o Germán Martínez… Todos ilustres enemigos de AMLO y ahora cercanos a él. Ahí solo falta Carlos Salinas de Gortari.

Plurinominales en lo oscurito

Luego el PRI, vaya, el PRI, que anda piquibajo porque su candidato no levanta ni las ilusiones ni la sospecha de que pudiera ser buen gobernante; y casi en lo obscurito, en Toluca, se  llevó a cabo su reunión priista para decidir plurinominales que, por lo que se ve, termina por ser el pago de facturas-solidaridad y aguante, aunque no hubiera hecho más que estar ahí “para lo que se ofrezca”:

La secretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu, encabeza la lista, junto con el ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el dirigente nacional Enrique Ochoa Reza, quien irá a la Cámara de Diputados, aunque muchos militantes priistas le hacen el feo.

Además, entre los pluris priistas al Senado, también está Vanessa Rubio Márquez, coordinadora de la oficina del candidato presidencial de la coalición Todos por México, José Antonio Meade; como también a la Cámara alta irá Pablo Gamboa Miner, hijo de Emilio Gamboa… ¿Y luego quieren que la gente los mire con buenos ojos? Vaya pues.

La ambición de poder no tiene límites

Luego, en el caso de Por México al Frente, van como plurinominales al Senado, ni más ni menos que la sempiterna Josefina Vázquez Mota, con todo y que no ha contribuido en nada –o casi en nada— para que la formación de Ricardo Anaya se fortalezca o se precise si son de derecha-izquierda, o todo lo contrario.

Así que en esas están cuando se anuncia que, como número dos en la lista de pluris para el Senado de este Por México al Frente,  quien quiso ser el candidato presidencial que, al no serlo, asumió su jefatura de gobierno de CDMX, diciendo que para él lo más importante era contribuir por la reconstrucción de la capital del país luego de los sismos de septiembre del año pasado, y luego de que dijo que nada le haría cambiar de opinión porque CDMX es su prioridad.

Ya está, Mancera deja la CDMX para irse al Senado de la República, con fuero y todo, como candidato  del PAN-PRD-MC… Un día mandará a volar al Senado porque querrá ser presidente de México, de nueva cuenta… La ambición de poder no tiene límites.

Y los independientes...

Y en esas andamos cuando queda el tema de los Independientes, que por hangas o por mangas están en entredicho por haber hecho chanchullo –dice el INE– al acumular las firmas que requerían para ingresar al salón de la fama electoral. Muchas de esas firmas inexistentes.  

Así que tanto Jaime Rodríguez Calderón (ya no tan Bronco cuando se trata de negociar con el INE para que lo dejen contender); Armando Ríos Piter, que tampoco alcanza la cuota de firmas y de quien se dice que metió mano negra en sus totales; y el caso de Margarita Zavala que está en “sí o no”  porque también hizo chanchullo, pero que con las firmas que sí pasan le alcanza para ingresar a la rondalla de los independientes ilustres. Las críticas al INE no se han hecho esperar, porque independientemente de la suma, presuntamente hubo chanchullos.

Y así la feria y su jugada electoral, en un proceso que como nunca antes está lleno de irregularidades, acusaciones, filtraciones, señalamientos en negro y de distancia cada vez más profunda y lejana entre políticos y electores. Nada vale. Los partidos van en lo suyo. Los ciudadanos decidirán en las urnas… ¿por quién?

Por lo pronto siguen las propuestas a futuro. Siguen las promesas de los candidatos y los “ahora sí va en serio”.

En todo caso, lo que urge en México es replantear nuestro sistema de partidos, porque hoy mismo estos institutos políticos han quedado en segundo plano para dar paso a candidatos y sus pleitos. Y esto es tarea del Instituto Nacional Electoral (INE) cuya justificación es organizar las campañas electorales para que se hagan como Dios manda, que se fortalezca –ojo– el sistema de partidos y la cultura democrática. ¿Lo hace? ¿De verdad?

Así está en este momento esa feria electoral y su jugada. Como en la pirinola: todo para ellos, nada para los votantes.

Lee más: Debatir o no debatir, he ahí el dilema

@joelhsantiago | @OpinionLSR | @lasillarota 

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