Opinión

Elecciones Estados Unidos: Gane quien gane, la semilla ya fue sembrada

El titular del Banco de México declaró que las autoridades mexicanas preparan un plan de contingencia en caso de que Donald Trump.

  • 08/11/2016
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Las próximas elecciones en los Estados Unidos, quizás son las más importantes de los últimos tiempos, pues la repercusión de sus resultados en el concierto mundial actual, no han tenido referente alguno. Al menos en mi memoria, no recuerdo una contienda electoral en la que el destino del planeta estuviera en juego. Posiblemente lo más cercano a un escenario parecido, fue la contienda entre Jimmy Carter y Ronald Reagan en 1980.

 

En aquellos comicios, el contexto mundial era complejo y de un alto peligro de que las conflagraciones en Oriente Medio y Centroamérica, se salieran de control y demandaran una actuación más directa de los estados Unidos, que venía sobreponiéndose de una crisis económica en los años 70 que luego marcaría el destino de la economía mundial de las siguientes cuatro décadas.

 

Sin embargo, aquellas elecciones no tenían el componente con el que hoy ha aderezado la contienda Donald Trump quien hoy más que nunca, está cerca de alcanzar su meta de convertirse en el presidente de la primera potencia militar y económica del plantea.

 

Dicen que la violencia atrae violencia y el candidato republicano se ha caracterizado por haber realizado una campaña verbalmente violenta, sectaria, segregacionista, racista y nacionalista sin sentido que ha puesto en vilo no sólo a la política de su país, si no el destino del mundo entero.

 

Este personaje al que hoy aborrecen especialmente los mexicanos, habrá cambiado el rumbo de la historia independientemente de que gane o no la contienda del 8 de noviembre. La semilla está sembrada y la muestra de ello, es el sorprendente apoyo que tiene el candidato republicano de una buena cantidad de ciudadanos estadounidenses que votarán por él.

 

Cuando Donald Trump inicio su trayectoria rumbo a las elecciones, pocas personas imaginamos que pasaría de la contienda interna de su partido para ser el candidato republicano a la presidencia. En lo particular lo llegué a comparar con Ross Perot, quien a mi entender, fue un político mucho más agresivo y estratégico, que en 1992 y 1996, intentó alcanzar la presidencia de los Estados Unidos, sin más éxito que el haber formado el Partido de la Reforma y alcanzar el 19% de los votos.

 

El hoy candidato republicano, logró mucho más en un año que Perot en sus largos años de vida política, pues tiene al país más poderoso del planeta divido entre seguir una política, digamos lineal y convencional que representa Hillary Clinton o dar un vuelco de 180 grados que de alguna manera, va en contra de los principios del capitalismo impuesto por los Estados Unidos al mundo durante los últimos cincuenta años.

 

Las expectativas están centradas especialmente, sobre lo qué pasaría en caso de que el próximo martes, Donald Trump ganara las elecciones; los mercados financieros ya han especulado demasiado sobre está posibilidad y muestra de ello fue el dañó irreversible que ocasionó sobre la paridad cambiaria de dólar frente a todas las monedas del planeta, especialmente ante el peso mexicano que en un año se ha devaluado más del 15%.

 

Apenas hace unos días, el titular del Banco de México, declaró que las autoridades mexicanas preparan un plan de contingencia en caso de que Donald Trump gane la presidencia de los Estados Unidos. No son los únicos, en Europa, los políticos de los principales países de la Unión Europea, hablan sobre un posible fortalecimiento de la ultraderecha en caso de que Trump se convierta en presidente.

 

Por supuesto, en Londres habrá quienes tengan ya las veladoras encendidas para que el candidato republicano venza a Hillary Clinton pues esto daría fuerza y certeza al proyecto inglés separatista que se ratificó con el Brexit. Bajo este escenario, los principales mercados bursátiles mostraron una gran volatilidad durante la última semana y todas las bolsas del mundo cerraron con pérdidas en sus operaciones.

 

Lo cierto es que nadie tiene claro a ciencia cierta que sucedería en caso de que Trump ganara las elecciones, de lo que si estamos seguros, es que de inclinarse las preferencias a favor de este personaje, la economía mexicana terminaría por derrumbarse, pues las oleadas de especulación no se harían esperar, no por las declaraciones del candidato republicano o por la posibilidad de la construcción del muro, si no por la voracidad de los especuladores que harían de la economía mexicana su rehén favorito.

 

Pero ¿qué posibilidad tiene Trump de ganar las elecciones? Las encuestas señalan que la diferencia en este momento es mínima, pues el candidato republicano, fue recortado camino conforme se acercaba el día decisivo. Todavía hace mes y medio, existía una corriente de analistas que manifestaban su beneplácito de que Hillary estuviera arriba en las preferencias electorales y de que hubiera vencido a su contrincante en los debates. Daban por hecho el triunfo de la demócrata.

 

Con lo que nadie contaba es que Hillary recibiría un fuerte golpe al ser notificada de que estaba siendo investigada por el FBI y que podría ser procesada judicialmente. A partir de este pequeño detalle y de un hackeo a varios sitios web entre ellos el de Netflix, Trump comenzó su carrera ascendente hasta dejar las preferencias electorales prácticamente empatadas antes del día de los comicios.

 

Donald Trump representaría un viro a la política del libre mercado estadounidense, y más allá de que lograra deportar a todos los migrantes latinoamericanos y pudiera hacer realidad todos su sueños de campaña, estaría sentando las bases de una política que en el futuro, podría ir más allá de sólo denostar al pueblo de México, pues aún no sabemos a ciencia cierta, quienes están detrás la campaña ideológica que para muchos, es disparatada en su discurso de odio hacia quienes no son norteamericanos.

 

Al perecer, los extremos se están juntando, pues el país que un día liberó al planeta de un peligroso segregacionista alemán, podría estar abanderando una nueva era de segregación mundial, dando paso a un futuro incierto, del que dudo que alguien tenga la receta para revertir sus posibles efectos en el corto plazo.

 

En realidad, el principio de Donald Trump de reclamar sus derechos como nación o como raza, no distan mucho de la legitimidad del pueblo alemán que enarbolaba Hitler en la década de los 30 del siglo pasado. Los fundamentos eran más o menos los mismos, la economía alemana venía de la derrota de una guerra que había provocado una crisis que tenía en banca rota al gobierno de Alemania y que dio paso en el primer intento de ganar la presidencia, a la creación del partido nacionalsocialista de corte ultraderechista.

 

Hoy los Estados Unidos, están sumidos en una crisis económica que no permite el crecimiento de las empresas, en donde el gobierno ha debido rescatar al sistema financiero para mantener más o menos operando al sistema bancario y evitar con ello la banca rota de todos los ahorradores de ese país. Amén de estar atrapado en una guerra en Medio Oriente que le demanda grandes recursos económicos y cuyos objetivos, no se han conseguido.

 

Hitler argumentaba en su manifiesto, que los judíos se habían apoderado de todos los medios de producción y generación de riqueza en Alemania, mientras que Trump señala que los migrantes latinos han quitado los puestos de trabajo de los estadounidenses y que los empresarios que llevan sus plantas de producción a otros países, atentan contra el bienestar de la nación.

 

Lo mejor que pudiera ocurrir el próximo martes 8 de noviembre es que Hillary Clinton ganara las elecciones, para evitar que la semilla de pensamiento segregacionista germine y evitar que ese sentimiento rinda frutos en el futuro, pues la labor de Clinton en ese sentido, deberá centrarse en tratar de erradicar el sentimiento que Donald Trump sembró en el corazón de miles de estadounidenses.

 

Los pronósticos son reservados y lo único seguro para el próximo martes, es que veremos las elecciones más cerradas y peleadas en la historia de los Estados Unidos, el planeta enteró estará pendiente de los resultados y luego de ese día, el mundo ya no será el mismo.

 

 

@ijm14

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