Opinión

Elección extraordinaria en Nayarit

Un ingrediente más a la contienda electoral. | Fernando Díaz Naranjo

  • 04/04/2021
  • Escuchar

No cabe duda que en el desarrollo de los procesos electorales siempre se presentan casos inesperados; algunos considerados en la legislación electoral que, por difíciles que parecieran están determinados, y otros que simplemente no eran previsibles, como la presente pandemia que nos aqueja y que ha llevado a las autoridades electorales tanto administrativas como jurisdiccionales a implementar una serie de medidas y protocolos en materia de salud para llevar a buen puerto las elecciones.

En el primer caso, podemos referirnos a múltiples supuestos previstos por la legislación como el procedimiento a seguir en caso de que no asistan los funcionarios de casilla el día de la jornada electoral a recibir la votación de los electores; las vías legales para interponer un medio de impugnación ante la presunta comisión de una acción que se considere contrario a la ley; los supuestos que marca la legislación en caso de sustitución de algún candidato o candidata, o bien; los alcances por los que una elección puede llegar a decretarse nula y, por lo mismo, establecer la convocatoria respectiva para elecciones extraordinarias.

En el caso de elecciones extraordinarias éstas generalmente son llevadas a cabo en fecha posterior a la jornada electoral por diversos supuestos que marca la ley.  Sin embargo y por si fuera poco la renovación de más de 20 mil cargos de elección popular para junio próximo, tendremos ahora una elección más.

El 11 de marzo del año en curso, el Senado de la República, a través de su Mesa Directiva, declaró la vacante de la senaduría en el Estado de Nayarit ante la ausencia del propietario y del suplente de la fórmula; situación que el 19 de marzo fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, en cuyo decreto la Cámara de Senadores convoca a elecciones extraordinarias en dicha entidad federativa.

En este sentido, el Instituto Nacional Electoral conocido por sus siglas como INE a través de su Consejo General, su máximo órgano de dirección, aprobó en días pasados la calendarización para las elecciones extraordinarias para que la población de dicho Estado escoja una Senaduría que cubriría la vacante decretada por la Cámara de Senadores en la fórmula por mayoría relativa de dicha entidad federativa.

Consecuentemente, el INE aprobó ajustar los plazos establecidos en la legislación electoral local con la finalidad de que la elección extraordinaria se realice en la misma fecha que la elección concurrente de este año con la finalidad de abaratar costos y generar parámetros similares de operación con la presente elección.

En esta elección extraordinaria podrán participar los 10 partidos políticos que cuentan con registro nacional mismos que podrán competir, si así lo disponen, bajo la figura de coalición.  Asimismo, podrá concurrir la ciudadanía que así lo considere a través de alguna candidatura independiente.

Esta nueva elección se incorporará como un ingrediente más a esta contienda electoral que, de por sí, es ya considerada única por toda una gama de nuevos procedimientos, nuevos alcances en materia de derechos, más compleja por innovaciones tecnológicas como el uso del internet para recibir la votación de las mexicanas y mexicanos residentes en el extranjero, entre otras.

Lo que toca ahora, será que las y los ciudadanos del Estado de Nayarit, asistan a las urnas a votar por el partido, coalición o candidatura de su preferencia para la senaduría de su Estado, junto con la elección federal para las diputaciones federales que correspondan a dicha entidad, así como por las elecciones locales.

Esta situación hace de esta elección la más grande y compleja que se haya tenido y aquí, tenemos un claro ejemplo.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.