Opinión

El Toro y la 4T

Marcará un antes y un después en política y como sociedad. | Jorge Ramos Pérez

  • 01/03/2021
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El único que sabe qué está pensando Andrés Manuel López Obrador sobre los problemas del país es Andrés Manuel López Obrador. Pero lo que se trasmina es su decisión para que Félix Salgado Macedonio sea el candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero.

Haiga sido como haiga sido.

Por eso es que no sorprende la ASF que hizo la Comisión de Honor y Justicia (no se ría, así es el nombre) de Morena. Sí, primero tuitear que reponen el procedimiento de selección, lo cual ilusionó al respetable, para luego decir que son “infundadas” las acusaciones al Toro Salgado Macedonio.

En Palacio Nacional saben que la ultra de Morena, que no necesariamente está pensando en la candidatura presidencial de 2024, pero son muy radicales, le alista un escándalo de proporciones mayúsculas al concretar la candidatura de Salgado en Guerrero. Algunas pantallas de la televisión oficial podrían ser usadas para despotricar... y lo saben en Palacio.

En la entrega anterior se describió cómo en una década el gobierno federal, pero también otros niveles de gobierno han fracasado en la lucha para frenar la violencia contra las mujeres en México.

Es conocido el talante de misoginia del presidente López Obrador. Por más que presuma que su gabinete tiene una gran mayoría de mujeres, hay detalles que desnudan al rey.

Aquí se ha descrito cómo el gabinete de seguridad, que sesiona de lunes a viernes de seis a siete de la mañana, siempre se saltan a Claudia Sheinbaum. Hasta que se le hizo ver al presidente fue que se corrigió un poco.

Las denominadas conferencias “mañaneras” son un bocado para expertos... en comunicación. ¿Por qué? Porque sirven de canal de comunicación para remarcar una agenda, pero, también, desnudan al rey.

Sus intervenciones en torno al caso Salgado están ahí, son públicas. Pero, por ejemplo, esta semana las más duras activistas enviaron un mensaje a Palacio: díganle que ya no hable del caso Salgado Macedonio.

Por eso, el bandazo de la comisión de Honor y Justicia (por favor, no se ría, así se llama), no es de extrañar.

Su presidenta, con un historial en el activismo feminista, Zazil Carreras, tiene filtros, pero así trasminó, también, su frustración en redes sociales:

“Ahora ya soy la enemiga en casa. En serio, mejor dejen de hacer activismo, proselitismo y militancia estrictamente en redes sociales, les juro que es altamente satisfactorio conocer las necesidades de las bases directamente y en una de esas hasta aprenden a no perder el tiempo”.

Y abundó:

“¿Tengo la convicción de que se podía hacer más? Sí. ¿Acompañé la propuesta de modificación? Sí, porque era lo mínimo. ¿Creo que aún nos falta concretar el juzgar con perspectiva de género? Absolutamente. ¿Voy a dejar de intentarlo? Jamás”.

Se sabe que hay activistas que no saben cómo defender lo indefendible. Que el caso Salgado Macedonio los exhibe -una vez más y en otro terreno- en sus incongruencias.

En Palacio Nacional, insisten, quieren mantener a Salgado, el autodenominado “Toro”. De hecho, el mismo Salgado se pitorreó de la “decisión” de la Comisión de Honor y Justicia (de verdad, no se rían que así se llama ese órgano de Morena) y tuiteó “¡ánimo compañeras y compañeros! ¡Hay toro!”.

Hijas de Salgado Macedonio realizaron un desayuno para defender la figura paterna.

Por supuesto, la presunción de inocencia aplica en este y en todos los casos.

Esta historia aún tiene muchos capítulos por presentar. Sin duda marcará un antes y un después en política y como sociedad. Pero lo que es indudable es que este Toro embestirá a la 4T.

Punto y aparte. Claudia Sheinbaum optó por el tejido fino, lejos de la estridencia y del choque frontal con Hugo López-Gatell. El fracaso del subsecretario será del subsecretario.

Punto final. AMLO está angustiado por la Cámara de Diputados. Su estrategia contra la oposición así lo revela. Los que se inclinaron, están a salvo. Los que no, pues...

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