Opinión

El tiempo es oro para AMLO y Sheinbaum

Alistan sus programas de gobierno para acometer, a partir de diciembre, la cuarta gran transformación de la República. | César Cravioto

  • 31/07/2018
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El reto que enfrentan los próximos gobiernos de la República y de la Ciudad de México es colosal. Por tanto, el tiempo es oro para Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.

Ambos, están decididos a impulsar, desde el primer día de su respectivo mandato, la cuarta gran transformación de México. Por eso, en los treinta días transcurridos desde su contundente victoria en las urnas, pese a las agotadoras jornadas que rubricaron la dinámica de sus campañas, han redoblado esfuerzos para desarrollar su agenda por el cambio verdadero.

En contraste con pasadas alternancias de poder, marcadas por la frivolidad comodina y, peor aún, por la creación de programas adversos a la soberanía del país y a la prosperidad de sus habitantes, como el Pacto por México, el actual proceso de transición encabezado por López Obrador y Sheinbaum se caracteriza por el esfuerzo y el trabajo.

Así serán los próximos seis años de gobierno, de quehacer intenso. Porque siendo enormes las esperanzas populares, las exigencias ciudadanas también lo serán. Y porque gobernar para la transformación significa un compromiso de tiempo completo.

Destaca, entre las actividades de López Obrador y de Sheinbaum, la designación de la mayoría de integrantes de sus gabinetes, nominaciones imprescindibles para elaborar los programas de gobierno. Con tal finalidad, desde el 2 de julio Andrés Manuel se reunió con su futuro equipo de gobierno para distribuir, entre sus miembros, treinta y cinco tareas prioritarias destinadas al cumplimiento de sus compromisos de campaña, entre las cuales sobresale el imperativo de la austeridad.

En esa ocasión, como también lo haría ante los representantes populares electos de Juntos Haremos Historia, advirtió que será inflexible con quienes incurran en actos de corrupción. Advertencia que, a su vez, Sheinbaum hizo a sus colaboradores y a los congresistas locales.

De tal modo, los próximos funcionarios ya elaboran los proyectos correspondientes a su área de trabajo, porque, de acuerdo con las instrucciones del virtual presidente electo:

“Se trata de empezar a trabajar ya en el plan de gobierno. Se trata de no perder el tiempo para poder cumplirle a la gente”.

Resalta asimismo, entre las propuestas de López Obrador, la misiva que le remitió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cual la resolución del problema migratorio ocupa un lugar preponderante.

En beneficio de los mexicanos

De forma similar, Claudia Sheinbaum ha reiterado que la austeridad y el combate a la corrupción serán normas imprescindibles en su gobierno, así como la búsqueda del equilibrio en las finanzas públicas. Y como para la consecución de tales objetivos se necesita conocer la situación en que se encuentra la administración pública, desde el 10 de julio se estableció la primera Mesa de Transición para el relevo de poderes.

A partir de entonces, los equipos de transición del jefe de Gobierno, José Ramón Amieva y el de Claudia Sheinbaum examinan los aspectos fundamentales que enfrenta el gobierno local, como la escasez de agua y la movilidad, y de forma sobresaliente, el de la reconstrucción derivada del sismo del pasado 19 de septiembre.

Después de dar a conocer a la mayor parte de su gabinete, constituido por ciudadanos cuyo único compromiso es con la gente, la virtual jefa de Gobierno electa propuso que los futuros titulares de las dependencias se reúnan con sus homólogos en funciones para empaparse de los problemas que enfrentan las oficinas que tendrán a su cargo.

Entre las prioridades, tanto de López Obrador como de Sheinbaum sobresale -cabe la reiteración- el imperativo ético-político de la austeridad. Pues ambos están decididos a que ésta sea norma inalterable de sus gobiernos.

La mayoría en el Congreso se utilizará para eso. Para legislar en beneficio de los mexicanos, para elaborar, entre otros dictámenes, aquellos que eliminen las percepciones millonarias de la alta burocracia que tanto ofenden la sensibilidad popular.

En síntesis, López Obrador y Sheinbaum alistan sus programas de gobierno para acometer, a partir de diciembre, la cuarta gran transformación de la República.

Una ciudad reconstruida, con agua y finanzas sanas

@craviotocesar | @OpinionLSR | @lasillarota

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