Opinión

El teatro debe continuar…

En 2021 los empresarios teatrales transitamos por una dura cuesta al reactivarnos, más aquellos que no contamos con recursos de gobierno / Escribe Rebeca Moreno

  • 29/12/2021
  • Escuchar

Este 2021 los empresarios teatrales hemos transitado por una dura cuesta al reactivarnos, por sobre todo, aquellos que no contamos con recursos de gobierno, que mantenemos temporadas gracias a la preferencia del público que compra boletos y gusta de nuestra oferta teatral.

Hace unos días plantee a un grupo de amigos del medio la posibilidad de volver a cerrar por contagios. Mi comentario no tuvo buena recepción y alguien me dijo para terminar la conversación que guardara mejor mi dinero y lo gastara después. El problema es que los empresarios casi nunca tenemos dinero para gastar, sino para invertir. Y como cualquiera, aspiramos a crecer y  tener temporadas largas y sólidas, y convertirnos en empresas fundamentales para los habitantes y visitantes de esta Ciudad de México, una ciudad de posibilidades infinitas.

Y es que, a pesar de estar vacunados, respetar aforos y normativas, hace una semana empezaron a disparase los contagios en el gremio. Y aunque protegimos a nuestros elencos con alternantes, tampoco podemos seguir poniendo en riesgo a todos los que trabajan detrás, sobre y delante de un escenario. Tampoco podemos exponer al público. Y mucho menos, en mi caso, siendo productor preferente en el teatro Xola, un teatro de la Institución que ha estado en la primera línea de batalla en esta pandemia: el Instituto Mexicano del Seguro Social.

En Broadway empezaron los cierres hace dos semanas a pesar de que en la Ciudad de Nueva York  es requisito para todo el que trabaja en artes escénicas contar con el esquema completo de vacunación y mantener estrictos protocolos sanitarios. A pesar de ello, esta semana, cuando externé mi preocupación ante un primer contagio dentro de nuestros elencos, surgieron comentarios de incredulidad y hasta ciertos cuestionamientos pues “casi nadie se contagió en el teatro cuando la variante  delta tuvo su pico y aun no teníamos el esquema completo de vacunación”.

Cerrar los ojos a la realidad no es opción y la tensión subió a unas horas de anunciar al cierre. Nos aconsejaron no decirlo. Que ninguna compañía lo estaba diciendo -ya sabíamos del contagio en varias- y nos aconsejaron preparar más alternantes en los elencos.

Nuestra máxima en el teatro es que “el espectáculo debe continuar”, sí, pero nunca a costa de la seguridad y de la vida de quienes lo hacemos. Si no aprendimos esto en la pandemia, las muertes de nuestros compañeros fueron vanas. Entre medio salvar la obra y salvar vidas no hay alternativa.

No podemos dejar de decir la verdad porque el teatro es verdad y nuestros compañeros en escena son voceros poderosos de ésta. No podemos continuar ni preparar alternantes a vapor porque el riesgo de salud en los que quedan y entran permanece y porque artísticamente es injusto para la obra y para el público que acude. En el teatro el recurso más valioso son las personas. De ahí su trascendencia y su fragilidad.

Y es esta fragilidad la que nos preocupa. Porque si bien es casi una certeza que no habrá hospitalizaciones como ocurrió con la variante Delta, eso no impedirá que seamos inoperantes por las características de la empresa teatral que he descrito y que muchos teatros tengan que cerrar aunque no sea por disposición oficial. Y pocos podrán entender esta tragedia nuestra pues los productos culturales, artísticos y turísticos no pueden encajar en las normas convencionales de la producción o servicio en línea o por células.

Estoy segura que volveremos en muy pocas semanas sabiendo que hicimos lo que debíamos. Esperemos que no habrá que llorar la pérdida de algún colega o amigo. Estemos positivos y entusiastas por los retos que nos aguardan, el teatro como la vida es efímero, pero también es un fénix y es esperanza, y hoy  como en antaño y como siempre, el teatro tendrá que continuar.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.