Opinión

El Teatro de Los Mochis, un sueño hecho realidad

En memoria del profesor Remberto Gil Perez, impulsor del teatro experimental en Los Mochis.

  • 15/12/2016
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Este lunes 12 de diciembre se inauguró en el corazón de la Ciudad de Los Mochis, Sinaloa, el teatro El Ingenio; se trata de la obra cultural más importante  y trascendental en el gobierno de Mario López Váldez (Malova).

 

El teatro tiene una capacidad para recibir a mil 200 asistentes, cuenta con 13 camerinos para más de 80 artistas, tiene  7 mil 283 metros cuadrados de explanada y lobby, así como 278 metros cuadrados de salón de ensayo. Asimismo, cuenta con áreas de concesión para la promoción de producciones teatrales, conciertos y recitales de danza; además, tiene un auditorio de 260 butacas retráctiles e instalaciones con servicios de primer nivel. 

 

El teatro se encuentra en el mero centro de la Ciudad, en el mismo lugar donde estuvo el ingenio azucarero. Tiene una superficie de terreno de más de una hectárea  y una construcción de 22 mil 671 metros cuadrados, en total se invirtieron  595 millones de pesos.

Antes de la inauguración formal salude a mi amigo gobernador  a quien conozco desde la adolescencia, y curiosamente a ambos nos marcó la vida el teatro experimental.

 

-¿Cómo lo ves?, me dijo en corto. “Imagínate si en nuestro tiempo hubiéramos tenido un teatro así para presentar la obra (Viento Sur de Ignacio Retes)”.

 

¡Los sueños se cumplen! le respondí dándole un fuerte abrazo, viniéndome en ese momento la memoria la época cuando hicimos juntos teatro experimental, impulsados por el profesor Roberto Gil Pérez allá por los años setenta, cuando ambos eran estudiantes de secundaria en la Escuela Ignacio Manuel Altamirano: “Nosotros los de entonces….ya nos somos los mismos..”, pensé.

 

Además creo que a todos aquellos compañeros, el teatro nos cambió la vida, de hecho seguimos haciendo teatro y cada quien en su papel: uno mismo es el actor de su vida y se realiza como persona

 

De hecho en aquella Grecia clásica, en la que ni había micrófonos ni altavoces, los actores se ponían una máscara de forma convexa para que la voz resonara y se hiciera oír; por ello la llamaban persona- Etimológicamente la palabra persona deriva del latín personare y quiere decir “sonar a través de”, mientras que en griego proposon significa máscara; la cual en aquella época cubría el rostro de los cómicos al actuar en el teatro e incluía una bocina para aumentar el volumen de voz. Así, al utilizar esa máscara, la palabra persona adquiría el significado del personaje representado.

 

El teatro fue un proyecto de 30 años atrás pero nadie se decidía a dar el paso. Había ya una donación de 10 millones de pesos para hacerlo y el empresario Alejandro Elizondo había donado el terreno, pero pasaron los años y nada, nadie decía nada, hasta que Malova quizá pensando en su adolescencia tomó la decisión de hacerlo para entregarlo a los mochitenses y se atrevió a dar el banderazo de salida aquel lunes 16 de diciembre del 2013, fueron tres años a marchas forzadas. 

 

El arquitecto de la obra es José de Arimatea Moyao, quien no necesita presentación, es autor de grandes obras.

 

Por cierto hubo muchas apuesta a que no se inauguraba, lástima a quienes pensaron así  perdieron, esperemos que paguen lo que deben.

La inauguración estuvo precedida por un aplauso dedicado a Rafael Tovar y de Teresa, secretario de Cultura fallecido recientemente.

 

Malova aprovechó la inauguración del teatro para despedirse. Afirmó como un verdadero orgullo haberle servido a Sinaloa durante estos seis años, pero sobre todo haberle cumplido a su gente, puesto que la apertura de este palacio de la cultura  es una pincelada de las obras de gran calado que se entregaron en toda la entidad. “Es un día grande en lo personal, e histórico para quienes vivimos en Sinaloa. Es un sueño que hice mío y hoy estamos despertando con esta gran obra”, señaló.

 

Anunció que pese a ser una obra ejecutada por el gobierno del Estado, se concederá su operación al municipio de Ahome y al Patronato Impulsor de la Cultura y de las Artes, que preside la señora Pilar Artola de Salido. “He decidido como gobernador que ella nos ayude, y he decidido que el estado le dona al municipio el teatro para que siga creciendo el patrimonio de la ciudad”.

 

Por su parte, la directora del ISIC, María Luisa Monreal, afirmó que Malova le cumplió con creces a la comunidad cultural de Sinaloa, entregando obras y acciones que permitan desarrollar sus talentos de manera óptima.

 

El Gran Concierto

 

Estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes (OSSLA), dirigida por el maestro mazatleco y considerado el mejor director de Opera en México, Enrique Patrón de Rueda: ¡la verdad es que se voló la barda…!

 

Acompañaron a Patrón de Rueda el tenor navolatense José Manuel Chu, la mezzosoprano guamuchilense Oralia Castro, la crotalista y maestra de danza Chepina Guerra, el Coro Guillermo Sarabia de Mazatlán, cuyas primeras voces hicieron también de solistas, el Ensamble Tradicional Mexicano integrado a la Orquesta, y en las ambientaciones coreográficas, la Compañía Fernanda Guerra,  el Ballet Juvenil Sinaloa y Danza Joven Sinaloa.

 

¡Fue una noche de fiesta que nos tocó vivir y disfrutar!

 

Los más de mil asistentes disfrutamos con un ramillete de piezas musicales, danzones, mambos, huapangos, zarzuelas y mucho de música y canciones de José Alfredo Jiménez, de Pedro Infante, de Lola Beltrán, de José Angel Ferrusquilla y hasta de Juan Gabriel.

 

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Inicio del concierto

 

La primera pieza musical que se tocó  fue la resplandeciente polka vienesa Rayos y Truenos, de Johann Strauss, hijo (1825-1899) y la primera canción en cantarse fue Granada, del veracruzano Agustín Lara, en la voz del tenor sinaloense José Manuel Chú.

 

Luego, siguió el Coro Guillermo Sarabia -creado en 2007- con temas de grandes zarzuelas como Las Seguidillas (de La verbena de la Paloma), y Carceleras (de Las hijas del Zebedeo), de Ruperto Chapí  cantada magistralmente por Mariana Sofía García y Sara Holcombe.

 

El Coro los componen alumnos de la licenciatura en canto de la Escuela Superior de Música del Centro Municipal de Artes en Mazatlán.

 

Le siguió La Leyenda del beso (zarzuela de Reveriano Soutullo), con una coreografía de Jimena Sánchez Guerra a cargo de la Compañía de Fernanda Guerra, mientras que Chú entró -de nuevo- al escenario para cantar la pieza No puede ser (de La Tabernera del Puerto, de Pablo Sorozábal).

 

Más adelante la maestra Chepina Guerra, diestra crotalista, tocó las castañuelas durante la interpretación orquestas de Las bodas de Luis Alonso, de Gerónimo Giménez, entre los aplausos y vivas del público ahomense.

 

En la sección de musicales, y entre aplausos y gritos de entusiasmo, el Coro cantó  I dreamed a dream (de Los Miserables, de Claude-Michel Schönberg), con las primeras voces de Laura Guerrero, Sara Holcombe y Martha Lobeira, que dieron muestra de su talento.

 

También se interpretó y no podría faltar el  Huapango, de Moncayo, con una coreografía a cargo del Ballet Juvenil de Sinaloa, con seis bailarines en escena. Dijo Patrón de Rueda que esta pieza identifica a nuestro país, cuando se escucha en todo el mundo.

 

Y siguió la fiesta adentro de El Ingenio. El maestro Patrón de Rueda ni siquiera tomo tiempo para beber agua, estaba más que feliz, igual que todos en el teatro.

 

Además de todo ese ramillete musical pudimos ver y apreciar a jóvenes artistas mochitecos como El Taller de Ópera de los Mochis, el Instituto Coreográfico de Los Mochis, y La Camerata. Todos ellos también ambientaron en los espacios externos realizando  intervenciones artísticas en el vestíbulo y fuera del teatro.

 

Y para quienes no lograron acceso, se colocaron grandes pantallas y sonido exterior.

La fiesta continuó con Serenata Huasteca, de José Alfredo Jiménez, a cargo del tenor Chú, con una coreografía de Yahir Padilla.

 

Siguió un Popurrí de Juan Gabriel con arreglos de Samuel Murillo y las voces de Karla Arce, Alexander Torres, Laura Guerrero, Martha Lobeira, Eduardo Tapia y Eimi Osuna.

Más tarde José Manuel Chú recordó a su paisano, recientemente difunto, don José Ángel Espinoza Ferrusquilla, al cantar Échame a mí la culpa ...:

 

"Dile al que pregunte que no te quise

dile que te engañaba que fui lo peor...."

En ese momento todo el auditorio aplaudía y cantaba la canción del originario de Choix, de hecho el director así lo solicitaba, al voltearse con el público con la batuta en la mano.

 

El tenor Chu canto el  Yo no fui de Consuelito Velázquez, popularizada por  Pedro Infante -hubo imágenes proyectadas del sinaloense en las pantallas-, la melodía fue acompañada con una coreografía de Edylin Zatarain.

 

Y al término del concierto, fue cuando entró al escenario la mezzosoprano Oralia Castro, con un Popurrí Lola Beltrán, con arreglos orquestales de Samuel Murillo; después siguieron los mambos del cubano Luis Pérez Prado en un popurrí a cargo de la OSSLA.

Y para cerrar la noche no faltaba  un popurrí sinaloense, con arreglos Julio Lizárraga, las voces del Coro y de Chu: El palo verde, La india bonita, El Barzón y otras. 

Y después, Chú Reyes cantó Mi gusto es y luego El Sinaloense, coreado por las mil 200 voces que abarrotaron el nuevo teatro.

 

El director de la orquesta intento en un momento, sin éxito que el gobernador Malova se pusiera a bailar… “usted si sabe”, le dijo.

 

El gobernador se limitó a sonreír, no era el momento ni el lugar para bailar.

 

Quizá el director de la OSSLA no sabe que a Malova le gusta el teatro y además es un gran orador y actor.

 

De hecho el teatro y la poesía le cambio la vida. “... las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo”, diría Walt Whitman.

 

En fin, fueron más de  dos horas de espectáculo, inolvidable e  histórico; excelentes artistas todos.

 

Los Mochis, ya tiene un teatro digno, seguramente esa obra le cambiara la vida a muchas mujeres y hombres ahomenses...

 

Felicidades a Malova y todos los que hicieron posible ese sueño.

 

Hace unas semanas el Senado de la República compró el Teatro de la República en Querétaro, entendemos las razones de los propietarios anteriores del inmueble, pero con todo respeto esos recintos no son hechos para hacer negocio sino para concretar cultura, y ésta no tiene precio.

 

Algunas reacciones:

 

Gordon Campbell, director de la Ossla. Un teatro grande requiere un público ¡grande!, dijo. Y sugirió al gobierno ya la sociedad sinalonese... “Uno: que terminen el edificio, porque hay muchas áreas por concluir y dos: tomarlo como orgullo y no como el proyecto sexenal del gobernador anterior”.

Asimismo, aclara que es indispensable que los ahomenses den el merecido valor a este nuevo recinto y se conviertan en espectadores de calidad. Finalmente, invita a unir esfuerzos para “llenarlo con eventos de la magnitud que el edificio implica”.

 

En tanto el escritor  Élmer Mendoza, presente en la inauguración, dijo: Ahora que el espacio ha sido inaugurado, dijo que a los ahomenses “les corresponde cuidarlo y exigir que los programas sean de alta calidad artística”, ya que asegura la creación de este recinto es “una puerta al futuro” e invita a todos a modernizarse y a “enriquecer las actitudes”.

 Coincido con ambos…

 

Acá entre nos, me gustaría ver en ese recinto una obra del dramaturgo sinaloense, Oscar Liera, ¿Qué tal Cucara Macara? O quizá Bodas de Sangre de Federico García Lorca...

Seguramente habrá muchas obras de jóvenes sinaloenses, muy  talentosos.

 

Posdata

 

Ese lunes 12 de diciembre de 2016  fue el primer día de El Ingenio, y la función continuo... El martes 13 de diciembre se presentó: Show de Bianca Marroquín, la mexicana que conquistó Broadway, el miércoles 14, fue una noche de gala con la gran figura de la ópera mundial, Arturo Chacón y estrellas invitadas de Noche de la Ópera, y hoy jueves 15 de diciembre sea presentará: 3 días en Mayo de Ben Brown, bajo la dirección de Lorena Maza, con los actores Sergio Zurita, Héctor Bonilla, Fernando Bonilla, Pedro Mira, Miguel Conde, Nicolás Sotnikoff y Juan Carlos Beyer. Todo ellos tuvo un precio inaccesible para la gente de a pie, pero la próxima semana están programados varios eventos que serán gratuitos para disfrute de todos los ahomenses, entre ellos, la presentación del espectáculo Bolero, a cargo de la compañía Danza Joven de Sinaloa; el Concierto Navideño, con la Orquesta y Coro Infantil y Juvenil Los Mochis y el Taller de Ópera de Los Mochis, y la pastorela La caja de regalos, con el grupo Ruiz Esparza.

 

@fredalvarez

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