Opinión

El secreto más oculto

Se soltó una explosión de contradicciones después de llamada entré EPN y Donald Trump.

  • 08/02/2017
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Es una explosión de contradicciones. La famosa llamada de una hora entre el presidente de México, Enrique Peña Nieto y el de Estados Unidos, Donald Trump, el 27 de enero pasado ha sido motivo de aclaraciones, precisiones, contradicciones, parodias  y más desinformación…

 

Todo esto en detrimento de la figura presidencial mexicana porque se ha dicho que durante la conversación Donald Trump humilló al presidente mexicano, al que amenazó con enviar tropas militares de EUA para combatir a los “hombres malos” de México, según informó la agencia AP y la periodista Dolia Estévez.

 

Según esto, Trump dijo en tono amenazante al mexicano: “… Que su país no necesitaba de los mexicanos, y que si sus fuerzas armadas son incapaces de combatir el narcotráfico, “quizá” tendría que enviar tropas estadunidenses para asumir esa tarea”

 

Presentada esta información como exclusiva, causó una gran indignación nacional e internacional. Pero además esa indignación se extendía al orgullo nacional que recriminaba al presidente Peña Nieto el no haberse defendido y no haber defendido la dignidad nacional puesta en sus manos en momentos en los que Trump ha decidido agraviar y agobiar a México y lo mexicano como muestra de fuerza y poder… aunque también tiene más un trasfondo de rencor y desahogo inauditos.

 

En todo caso el tema ha dado para mucho en materia de comunicación política. A lo más que se llegó por aquellos días fue a que ambos acordaron no hablar más, públicamente, del tema del muro y de quién habría de pagarlo. Hasta ahí. El gobierno mexicano creyó dar por zanjado el tema. No obstante un día después, gente del gabinete de Trump salieron a decir públicamente que México pagaría por el muro a través de aranceles extraordinarios o a partir de remesas o tal y tal… lo que hizo inverosímil lo dicho por los representantes mexicanos.

 

Luego, con la develación de lo que se supone un fragmento de la conversación se desató una nueva polémica porque los mexicanos seguíamos sin saber qué se dicho en esa hora y hasta qué punto el presidente mexicano tiene en su conocimiento ‘el secreto más guardado’.

 

De ahí en adelante una lluvia de declaraciones, de aclaraciones, de dichos y desdichos por parte del gobierno mexicano. Y sin embargo se sigue sin saber qué se dijo ese día en esa hora.

 

Aquí volvemos a la vieja historia del gobierno mexicano; de los gobiernos mexicanos. Muy dados a no informar de sus actos, de sus hechos, de sus decisiones y de su gobierno. Siempre, bajo toda circunstancia ocultan y hasta mienten para resguardar sus hechos como si todos ellos fueran actos de su propiedad y no de gobierno.

 

Esto ha sido así históricamente. Ocultan aun cuando no sea necesario. Ocultan aunque no importe. Ocultan aunque todos lo sepan. Ocultan-ocultan-ocultan: odian informar; odian su responsabilidad constitucional del derecho a la información… Así ha sido siempre…

 

Pero ahora se revierte y esos ocultamientos innecesario dan como consecuencia el daño potencial a la figura presidencial y a su gobierno frente a un enemigo nacional. ¿Por qué ocultar? ¿Por qué protegerse? ¿Por qué proteger a Trump?

 

Luego se ha dicho que no, que no fue así aquello de que enviaría tropas militares a México el famoso Trump, al que el mundo deplora. Acá dicen que no dijo eso que se supo. Allá dicen que no dijo eso. Pero tampoco dicen qué sí se dijo.

 

Prefieren pasar el trago amargo de la duda, de la suspicacia y de la sospecha del por qué se guarda silencio. ¿Trump agravió al presidente mexicano y éste no dijo nada? No sería difícil de creer dado el carácter del presidente de EUA y la autoridad que supone que tiene fuera de su país, como ocurrió ese mismo día al llamar al presidente de Australia y portarse como patán, que es lo que es.

 

Pero además ¿qué se dijo entonces? ¿Es tan grave aquello? ¿Por qué días después el presidente mexicano dijo que “vienen tiempos difíciles para México”? Y luego el vocero de la presidencia mexicana, Eduardo Sánchez, sale con que “no se grabó la llamada”. Lo que es falso porque una llamada de esta naturaleza no sólo se grabó en México por razones de seguridad nacional, como también se grabó en Washington.

 

Esta llamada es un instrumento clave para la relación entre ambos países porque al tiempo se dará a conocer. En Estados Unidos hay asesores malévolos que filtraron una parte de ella para dañar a la presidencia mexicana. No sería extraño que en algún momento filtren el total de la plática y aun la grabación. Por tanto, los esfuerzos del gobierno mexicano son inútiles y hasta burdos…

 

En las actuales circunstancias, lo mejor será que el gobierno mexicano informe al detalle cómo se llevan a cabo las relaciones, qué exige el gobierno de Trump, cuáles son sus amenazas y cuáles sus posibilidades reales de que se concreten éstas. Es como se ve, un tema de seguridad nacional…

 

Y si el gobierno mexicano se quita de encima esa fea costumbre de ocultarlo todo, y nos informan del punto en el que nos encontramos los mexicanos en esa relación internacional, podría conseguir que en efecto se consiga la famosa “unidad nacional” a la que, a ciegas, está convocando el presidente Peña Nieto.

 

El momento es delicado y decir la verdad es un asunto de gobierno que debe garantizar el derecho a la información y el cuidado de nuestra seguridad nacional, en la que todos seríamos afectados, pero en la que todos participaríamos en su defensa.

 

¿Para quién gobierna Peña Nieto? ¿Para los mexicanos o somete su gobierno a la ira y amenazas de Donald Trump? ¿Con quién guarda una mayor responsabilidad? … La verdad y la información están en entredicho ahora. ¿Hasta qué momento?

 

@joelhsantiago

@OpinionLSR

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